pedidos ya, hugo, motorizados,

Desde distintos puntos de la capital, trabajadores de Pedidos Ya y Hugo realizaron homenaje a repartidor de comida que murió en accidente de tránsito/ LA PRENSA

«La presión es lidiar con el cliente». Estas son algunas de las condiciones en las que trabajan los repartidores de comida

LA PRENSA conversó con trabajadores de las aplicaciones de comida Pedidos Ya y Hugo, quienes explicaron cómo es su día a día

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.

«Jacinto» y «Otoniel» salen desde muy temprano de sus casas con su mochila térmica, casco, celular y motocicletas. Ese conjunto es el «machete» de sus trabajos. Ellos laboran desde hace años en el servicio de delivery (entrega a domicilios), sin embargo, después de la muerte del joven motociclista Eduardo Pilarte Aguilar, quien murió en un trágico accidente la noche del 7 de enero, reflexionan —antes de comenzar su día— sobre los peligros que enfrentan en la calle, principalmente porque es un oficio donde sus clientes demandan rapidez y calidad del servicio.

Los jóvenes están conscientes que es un trabajo riesgoso pero con la llegada de la pandemia al país y el cierre de muchos restaurantes, las aplicaciones de servicios a domicilio se dispararon y los repartidores jugaron un papel importante en la subsistencia de estos negocios, sin embargo, la precariedad de su trabajo los hace exponer no solo sus pertenencias sino también su salud y sus vidas.

«Vos sabes que andar en la calle es todo tipo de riesgo, que nos roben, accidentes, caídas, lluvia, sol o que nos pase lo que le pasó al colega (Eduardo Pilarte) fallecido», expone Jacinto, nombre ficticio de un colaborador de Pedidos Ya.

Lea además: Repartidor de comida muere tras ser impactado por camioneta que iba a exceso de velocidad

«Es un trabajo riesgoso pero ya llevo siete años ejerciendo este tipo de trabajo, aparte también que casi no hay empleo», comparte por su parte Otoniel, otro trabajador que prefiere omitir su nombre verdadero para guardar su puesto en Hugo.

Más desventajas que beneficios

Los jóvenes reconocen que la paga no es mala, pero aclaran que cada córdoba que ganan es bien ganado, ya que su salario depende de cuántas horas trabajan y cuántos delivery hagan. Además de estar conscientes de que su contrato exime a la empresa de las responsabilidades que tienen como empleadores.

¿Cuáles son las condiciones en las que laboran? De acuerdo a Jacinto, en Pedidos Ya sí firman un contrato pero solo para un seguro en caso de accidente, además de descalfar de su salario el 2% del IR (la retención de acuerdo a la ley del país es IR-Impuestos sobre la Renta).

Es decir, los trabajadores no cotizan seguro social, no tienen un salario fijo, no ganan horas extras, no tienen derecho a vacaciones ni tampoco reciben pago por depreciación de la motocicleta.

repartidor pedidos ya hugo Eduardo Pilarte Aguilar accidente
Los repartidores salieron en pequeños grupos hasta reunirse todos en la casa de Eduardo Francisco Pilarte Aguilar, el joven que falleció a causa de un accidente de tránsito. LA PRENSA

«Nos hicieron firmar un contrato y un seguro que siempre nos quitan semanal, pero no sé qué será, es un seguro que no se puede pasar consulta ni nada de eso solo es como para accidente. Lo que nos puede salvar a nosotros es que coticemos por nuestra propia cuenta el seguro facultativo (…) No hay ni un beneficio, nada de prestaciones, lo que dan a veces es por cada orden entregada, ganas cinco u ocho córdobas adicionales dependiendo del horario, es decir, si el envío vale 40 córdobas, te suben a 45, o te suben a ocho pesos del mediodía a las 6:00 de la tarde», explica Jacinto.

Por su parte Otoniel plasma que en Hugo también se firma un contrato pero solo es para aclarar que el motorizado presta el servicio a la empresa. Tampoco hay beneficio del seguro social u otros.

«Nosotros como motorizado solo prestamos un servicio profesional el cual consiste en hacer retiro y entregas según se nos asignen los pedidos, del cual no recibimos ningún seguro ni depreciación del vehículo y no tenemos un salario fijo o un básico sino que nuestra ganancia las realizamos con bases a órdenes que hacemos día a día, todo esto se suma y tenemos un pago semanal», plantea Otoniel.

«El único beneficio que hay son descuentos, por ejemplo, en exámenes de la vista y en mantenimiento de chequeo de la moto en cierta empresa o descuento en producto de repuesto para nuestra motocicleta», agrega.

Dinámica del trabajo

Tanto Hugo como Pedidos Ya no establecen un horario de entrada y salida de sus trabajadores, pero las aplicaciones «abren» a las 7:00 de la mañana y cierra a la medianoche. Durante ese tiempo, el trabajador —quien tiene un usuario registrado— puede conectarse y empezar a laborar dependiendo de los pedidos que «caen». Así como se conecta, se puede desconectar, es decir, sin una hora estipulada.

Para conectarse, el trabajador deberá buscar los comercios que están afiliados a la aplicación. Es decir, uno de los puntos en que los repartidores se mantienen es en Metrocentro, allí, el mismo sistema o aplicación se encarga de avisar que ahí hay un pedido.

Puede interesarle: Motociclistas realizan homenaje a repartidor de comida que murió en accidente de tránsito

«Presión en el trabajo no hay por que nosotros trabajamos conforme a los horarios que agarremos, nosotros mismos nos hacemos nuestro salario, ya es decisión de nosotros trabajar todo el día. Lo que pasa es que para ganar más, trabajamos todo el día ya que no tenemos un básico ni nada y el pago es semanal», refiere Jacinto.

Al cierre de la semana, las aplicaciones miden y pagan por: horas conectadas, ingreso promedio de hora, punto de retiro y entrega, publicidad (camisa y bolso), adicionales por logro y distancia recorrida, este último es donde la empresa remunera más. Del total de un pago, por ejemplo, de 5,163 córdobas, Pedidos Ya retiene el 2% de IR y 28.61 córdobas en concepto de seguro, según constató en una colilla este Diario.

Como cada repartidor es dueño de su tiempo, la persona decide la hora que quiere para almorzar. Solo se debe desconectar de la aplicación.

¿Qué dice la ley?

El especialista en derecho laboral y miembro del grupo de abogados Defensores del Pueblo, José Antonio López, refiere que a estos trabajadores se les vulneran sus derechos laborales, primeramente porque carecen de un contrato oficial que cumpla con el Código del Trabajo. Según el Artículo 88 del Código de Trabajo, «del salario serán hechas las deducciones legales correspondientes», por ejemplo, cotizar para el seguro social.

«Esto es una responsabilidad del Gobierno trasladado al Ministerio de Trabajo, porque tiene la obligación de cuidar y tutelar el derechos de los trabajadores. ¿Cómo están operando estas empresas o estas plataformas en Nicaragua si no están autorizadas por el Ministerio de Trabajo? Ahora, el artículo 9 del Código del Comercio te dice que toda empresa extranjera que se radica en el país se rige por la legislación nicaragüense», plantea López.

Pedido Ya es de origen uruguayo, mientras que Hugo App, es una plataforma de delivery que nació en El Salvador.

«Las disposiciones de este código y la legislación laboral son de aplicación obligatoria para todas las personas naturales o jurídicas que se encuentran establecidas o se establezcan en Nicaragua», agrega el abogado.

El especialista enfatiza que de acuerdo a las leyes laborales, es obligación del empleador asegurar a los trabajadores al seguro social, porque de lo contrario «se meterán en problemas». No obstante, la aplicación Hugo funciona en el país desde el 2019, mientras que Pedidos Ya desde el año pasado.

El «tic tac» de los clientes

Jacinto y Otoniel están conscientes de la dinámica de su trabajo pero también están más que claros que no expondrán sus vidas por llegar en cinco minutos a su destino. Es ahí donde piden comprensión a sus clientes y eviten ser malcriados y exigentes.

«A veces salen malcriados que te dicen ‘si no venís en 10 minutos ni vengás. Varios me han salido así. Entonces mi respuesta a esos clientes, así inmediatamente sin tartamudear, es: mire me va a disculpar pero no ando en avión y si quiere su comida intacta venga usted a comprarla al comercio y le corto. Y así ni salgo del comercio y ahí nomás le digo al comercio que ni se molesten en sacar el pedido», se sincera Jacinto.

«La única presión que tenemos es cuando las órdenes se atrasan y andamos en la calle en hora pico, el tráfico se pone lleno y el cliente te comienza a llamar, preguntando por su orden. Ahí ya viene la decisión, cuando se le explica al cliente el atraso que si va a esperar que llegue la orden o desea cancelarla. Hay clientes que te entienden pero hay otros que no, que solo te saben decir que nos apuremos en llegar», manifiesta Otoniel.

Los jóvenes declaran que por lo general no hay cancelación de pedidos por demora, y cuando es así, lo devuelven sin ningún problema al establecimiento; solo deben llenar un formulario en la aplicación, como es en el caso de Pedidos Ya, notificando la anulación. Los trabajadores no pagan por ese pedido cancelado.

«Pero es una pérdida para nosotros, porque ese viaje no me lo pagan y eso es una pérdida por el tiempo invertido y la gasolina», comenta Jacinto.

Repartidores: «Tengan paciencia»

Luego de la muerte violenta de Eduardo Pilarte, de 29 años, quien laboraba para la aplicación Pedidos Ya, los repartidores aprovecharon para alzar su voz y pedir paciencia, que en la calle no solo está en juego su vida, sino también la de una familia, donde el único sustento muchas veces son ellos.

entierro repartidor pedidos ya hugo Eduardo Pilarte Aguilar accidente
Repartidores de comida de las distintas aplicaciones cargaron el ataúd del joven motociclista. LA PRENSA

«A veces salen personas exigentes y a veces no, hay clientes que comprenden las situaciones pero el mensaje que les enviaría es que nos tengan muchas paciencia y que nos consideren porque tarde o temprano siempre le llegará su pedido (…) Hay clientes que te exige en llegar y al final no te agradece y lo que hacen al final es que te reportan que uno le brinda un mal servicio», se lamenta Otoniel.

«La presión es lidiar con el cliente y decirle que no es culpa de nosotros la llegada tarde, ya que a veces en el comercio dilatan bastantes los pedidos y el cliente piensa que somos nosotros», añade por su parte Jacinto.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí