«El silencio se convierte en cobardía, cuando la ocasión exige decir toda la verdad y actuar en consecuencia» (M Ghandi)
Se nos fue el 2021 y nos dejó plagados de calamidades, pandemias y penurias, que parecen no tener fin. Represión, hostigamiento, cárcel, ansiedad, desempleo y un masivo exilio, han marcado la cotidianidad del año que se fue.
¿Dónde encontraremos refugio los sufridos nicaragüenses, los librepensadores, los que opinamos distinto a quienes detentan el poder?
¿Dónde hallar la confianza para encontrar la salida a esta prolongada tragedia? Tal parece que los dioses nos han abandonado…
Confiemos que el nuevo año nos tenga las respuestas. Que nos traiga el total destierro de esta obscura etapa, y que retorne la paz, la justicia y el Estado de derecho.
Mis votos para que desaparezca el oprobio, la persecución y el secuestro; que sean liberados los injustamente encarcelados y que retornen jubilosos los exiliados, para que la patria se funda en ansiados reencuentros y abrazos.
Clamemos por un provisorio año, por la salud y bienestar de familiares y amigos; por la seguridad en nuestros hogares, que se multiplique el empleo y se restablezca la deseada justicia, el respeto a la vida y a nuestros derechos.
Oremos en fin, por una patria para todos, sin sectarismos y libre de dictaduras.
¡Que así sea el año 2022!
El autor es ingeniero civil.