La oposición nicaragüense ya tiene cuatro años consecutivos sin concretar la ansiada unidad de todos los detractores de Daniel Ortega. Esto, sumado a la brutal represión del régimen, ha permitido que la dictadura se solidifique. Para este 2022, la oposición tiene nuevamente el reto de consolidar la unidad, considera el analista político Óscar René Vargas.
“El reto es gestionar la complejidad y construir un contrapoder para vencer” a Ortega y su aparato represivo, indica Vargas. “A muchos líderes de la oposición les ha costado trabajo deponer sus egos para armar una coalición en la que todos tiren hacia el mismo lado. Derrotar a la dictadura”, agrega el analista.
Para Vargas, el pasado 2021 los opositores enfocaron mucho tiempo en la mecánica electoral, “pero no en ponerle carne a una estrategia unitaria que permita crear un contrapoder”, critica.
Esfuerzos de unidad para este 2022 desde el exilio
Jesús Tefel, miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), reconoce que ha sido difícil concretar la unidad entre opositores, pero asevera que ahora sí hay esfuerzos y acercamientos entre los grupos que buscan desafiar el poder de Ortega.
“La oposición nicaragüense está trabajando, dialogando, tratando de reencontrarse en esta nueva realidad. Se ha desatado un proceso de diálogo entre distintas organizaciones y actores políticos”, comenta Tefel.
Estos esfuerzos, según el opositor, se han vuelto visibles en algunas acciones como los llamados conjuntos que hicieron distintas organizaciones a rechazar el proceso electoral del pasado siete de noviembre, en el que Daniel Ortega se reeligió por cuarta vez sin ningún tipo de garantía democrática.
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El integrante de la UNAB indica que estos acercamientos están siendo más efectivos en el exilio, debido a que en Nicaragua era muy difícil reunirse por la persecución del régimen, pero ahora que se vieron obligados a cruzar la frontera para resguardar su libertad e integridad física, tienen la facilidad de reunirse y limar asperezas de frente.
“Obviamente hay mucho que dialogar para llegar a los consensos que se necesitan para avanzar de manera más unida a como hemos deseado en el pasado, pero esos procesos ya arrancaron. Eso es lo bueno. Hay un clima bastante propicio para lograr unidad en la acción”, expresa Tefel.

Fracaso en 2021
En el año 2021, hubo mucha expectativa de que la oposición llegara unida en un solo bloque a las elecciones del 7 de noviembre y enfrentara a Daniel Ortega, sin embargo, el plazo que dio el Consejo Supremo Electoral (CSE) para inscribir las alianzas electorales se venció a mediados de mayo sin que esto pudiera concretarse.
Fueron varios días en que los dos bloques opositores, Coalición Nacional (CN) y Alianza Ciudadana (AC), estuvieron en pugnas y supuestos acercamientos para establecer una alianza electoral alrededor de las casillas de Ciudadanos por la Libertad (CxL) que integraba la AC o del Partido Restauración Democrática (PRD), aglutinado en la CN. Sin embargo, la alianza entre los dos partidos nunca se dio.
El partido CxL, presidido por Kitty Monterrey, anunció en conferencia de prensa que esperaría hasta el último momento a sus similares del PRD para inscribir la alianza electoral, pero estos no se presentaron y quienes llegaron al hotel donde se reunirían fueron dirigentes de la UNAB con quienes Monterrey se mostraba reacia a establecer una alianza.
CxL inscribió la alianza electoral con el Partido Movimiento de Unidad Costeña (PAMUC) y el PRD anunció que iría por su cuenta a las elecciones, sin embargo, a los pocos días Ortega despojó de su personería jurídica al PRD y tres meses después al partido CxL, y emprendió una cacería contra los líderes de los dos bloques políticos convirtiéndolos en presos políticos y obligando a muchos a partir al exilio.
UNAB y Alianza Cívica dicen que trabajarán en buscar la unidad
Las organizaciones que aglutinan a los principales grupos opositores dejaron entrever en sus respectivos mensajes de fin de año, que continuar con estos acercamientos sería una de sus prioridades para este 2022.
“Se continuarán las conversaciones y coordinaciones con otras organizaciones opositoras (…) la construcción de un consenso sobre una estrategia de lucha cívica clara y viable es la base sobre la que debe descansar la unión de las fuerzas opositoras que deseamos y por la que seguiremos trabajando”, expresó la Alianza Cívica en su comunicado publicado el pasado 31 de diciembre.
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De igual manera lo hizo la UNAB, que aseguró en su comunicado que continuará “trabajando en el fortalecimiento territorial, en la acción territorial y en la creación de confianza con diferentes actores de la oposición, en aras de una confluencia que aglutine a todas las personas dentro y fuera de Nicaragua (…) la conquista de la democracia pasa por la unidad de la oposición”
Sin embargo, Jesús Tefel, para no crear falsas esperanzas advierte, que “el hecho de que haya discusiones, que haya pláticas, que los opositores ya se estén hablando y reconociendo, no quiere decir que es que ya vamos a tener la solución perfecta para sacar a la dictadura”.
Por su parte, el analista político Óscar René Vargas explica que la lucha política contra Ortega, en las actuales circunstancias, se ha vuelto más compleja, pero no imposible, y es por ello que a los opositores les urge una estrategia unificada.
“Las fuerzas de oposición real buscan una estrategia para derrotar a la dictadura, mientras tanto, la oposición real, como Sísifo, va y vuelve con su roca sin encontrar una estrategia y se enreda en la fragmentación política. Es como si la roca estuviera en la cima, con la disyuntiva de rodar por una pendiente suave o despeñarse por algún abismo debido a la falta de una estrategia unificada para derrotar a la dictadura”, explica Vargas.
Tefel también cree, que la unidad de la oposición será clave para su regreso a Nicaragua, ya que una buena parte ha tenido que salir al exilio. “La oposición debería estar lista, unida, concentrada para entrar con fuerza y públicamente”, cuando se den las condiciones, expresa.
Otros retos además de la unidad
De igual manera, Tefel considera que este 2022 es un año propicio para aprender de los errores del pasado y no volver a caer en las mismas trampas como el diálogo que pretende realizar Daniel Ortega.
“Nosotros tenemos que estar claros cómo sería una negociación que aceptaríamos y que aceptaría la comunidad internacional, y mientras no se dé este esquema, nosotros no tenemos que perder el tiempo en eso”, considera el miembro de la UNAB.
“Ellos mismos sacaron los chismes de que venía un diálogo y algunos opositores se vieron tentados no necesariamente a sentarse a dialogar, pero si tentados a discutir acerca de ese diálogo y que eso tomara el centro de nuestra atención. Yo creo que igualito va a suceder con las elecciones municipales, va a ser un tema distractor. No podemos dejarnos caer en el calendario de Ortega. Tenemos que permanecer con nuestros objetivos claros y estar listos para que, cuando vengan los hitos de Ortega, nosotros no tengamos que jugar en su cancha, sino que lo jalemos a jugar a nuestra cancha, a la cancha de nuestros momentos, a lo que demanda la comunidad internacional y la ciudadanía. Que le toque pagar la ilegitimidad que está asumiendo con esta farsa electoral que acaba de pasar”, agrega Tefel.
Por otro lado, el opositor resalta que este 2022 les trae a los opositores la posibilidad de crear consenso alrededor de los problemas que aquejan a la ciudadanía, como el desempleo, la carestía de la vida, la pandemia, entre otros temas.