Dos periodistas del diario prodemocracia Stand News fueron acusados el jueves de «conspiración para publicar» información sediciosa, tras el allanamiento y cierre del medio el miércoles, en un contexto de creciente deterioro de la libertad de prensa en este territorio semiautónomo de China, que ha suscitado la condena internacional.
«El departamento de Seguridad Nacional de la Policía… oficialmente acusó a dos hombres de 34 y 52 años y a un medio digital de un cargo de conspiración para hacer una publicación sediciosa», dijo la policía en un comunicado.
Según el acta de acusación, se trata de su hasta ahora redactor jefe, Patrick Lam, y su predecesor, Chung Pui-ken, detenidos el miércoles junto a otras cinco personas vinculadas con el medio. La empresa editora del sitio, Best Pencil, también está siendo procesada.
También fueron acusados de promover «el odio», «el desprecio» y «la violencia» hacia el gobierno, así como «incitar al descontento» en su contra.
El jueves, el tribunal se negó a conceder la fianza a los dos hombres, lo que provocó murmullos y lágrimas en la audiencia, que estaba compuesta en gran parte por empleados del Stand News.
En la vista solo compareció Chung, que fue saludando con la cabeza a quienes habían llegado a darle su apoyo; Lam, según su abogado, se encontraría en el hospital.
El miércoles, la policía registró la redacción y domicilios particulares de su personal, requisando teléfonos, ordenadores, documentos y más de 64,000 dólares en efectivo. También congeló 61 millones de dólares hongkoneses (7 millones de euros) de la editorial.
La publicación anunció su cierre pocas horas después de la redada y las detenciones.
Medios locales indicaron que entre los arrestados también se encontraban cuatro miembros de la junta directiva dimitidos en junio, como la estrella pop local Denise Ho y la abogada Margaret Ng.
Stand News es el segundo medio prodemocracia en ser clausurado en Hong Kong tras una operación policial. En junio, el Apple Daily, ferozmente crítico con Pekín, cerró tras la congelación de sus bienes y la detención de varios responsables.
Condena internacional
Sentado entre los asistentes al juicio, un periodista de Stand News que trabaja allí desde su creación en 2014, dijo a la AFP sentirse «vacío e impotente»: «No hicimos otra cosa que denunciar los hechos».
Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea condenaron la operación: «Al silenciar medios independientes, la RPC (República Popular China) y las autoridades locales socavan la credibilidad y viabilidad de Hong Kong», dijo el jefe de la diplomacia estadounidense Antony Blinken.
La jefa del gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, replicó que «el periodismo no es sedición, pero las acciones y actividades sediciosas, e incitar a otras personas mediante acciones públicas no pueden ser condonadas bajo la apariencia de cobertura noticiosa», declaró Lam.
El gobierno chino también respondió a las críticas. «Algunas fuerzas externas, bajo el disfraz de defender la libertad de prensa, han estado haciendo declaraciones irresponsables sobre la aplicación de la ley en Hong Kong», dijo el portavoz del ministerio de Exteriores, Zhao Lijian.
El Comité para la Protección de Periodistas describió el registro como «un asalto abierto a la ya resquebrajada libertad de prensa de Hong Kong».
«Editorialmente independiente»
Fundado como un medio digital sin ánimo de lucro en 2014, Stand News fue nominado al premio de la Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras en noviembre.
«Stand News era editorialmente independiente y se dedicaba a proteger los valores centrales de Hong Kong como la democracia, los derechos humanos, la libertad y el papel de la ley y la justicia», aseguró el medio en su despedida.
Durante las masivas y a menudo violentas protestas de 2019, la policía se enfrentó con varios de sus reporteros.
Tras esas manifestaciones, Pekín incrementó su control sobre la antigua colonia británica, especialmente con la imposición en junio de 2020 de una ley de seguridad nacional que ha servido de paraguas para detener y encarcelar numerosos opositores.
Después de conocerse la operación, la Asociación de Periodistas de Hong Kong y el Club de Corresponsales Extranjeros se mostraron «profundamente preocupados» y pidieron respeto a la libertad de prensa.