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La administración del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció este martes que no dará asistencia no humanitaria o no relacionada con el comercio durante el año fiscal 2022 a Nicaragua, Cuba y otros países. Además informó que votará en contra de préstamos internacionales porque estas naciones no hacen lo suficiente para combatir la trata de personas, lo que se convierte para Ortega en otro obstáculo para obtener fondos especialmente del Banco Mundial, el Banco Interamericano y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La medida de congelamiento de la ayuda no humanitaria o no comercial en términos de cooperación, según especialistas consultados por LA PRENSA, es acorde con el marco de la Ley de Fortalecimiento de la Adherencia de Nicaragua a las Condiciones para la Reforma Electoral de 2021 o Ley Renacer -ya en vigencia- y que propone ejercer más presión sobre el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, a través de sanciones individuales a funcionarios y restringir los préstamos bancarios multilaterales.
Cabe mencionar que ya la administración de Biden estaba obligada a votar en contra de préstamos que pidiera la dictadura de Ortega en esos tres organismos financieros internacionales, pero los huracanes Iota y Eta, así como la pandemia permitieron al Gobierno reabrir el grifo financiero bajo el argumento de que es de carácter humanitario.
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El politólogo y analista del Diálogo Inter-Americano en Washington, Manuel Orozco, explicó que la Ley Renacer exige que el gobierno de Estados Unidos (el Tesoro y Departamento de Estado) «revisen con mucho escrutinio todo tipo de financiamiento por parte de las instituciones financieras (por otro lado se intentará influir sobre el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) del cual EE.UU. no es parte socia) y bloquear todo lo que no sea de carácter humanitario. Esto es específicamente porque el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha dado préstamos con un mínimo de estándar de transparencia y rendimiento de cuenta (al régimen)».
Mientras que un sociólogo y analista político, que prefirió mantenerse en el anonimato, consideró que «esta acción de congelamiento de la ayuda no humanitaria debe estar en el marco de la Ley Renacer, sabemos que al entrar 2022 también se activa esta ley que considero fuerte y de amplio alcance».
La promulgación de la Ley Renacer, según funcionarios estadounidenses, corresponde a la respuesta de la Administración de Biden a la farsa electoral en la que el Ortega consumó su cuarta elección consecutiva.
¿Cómo afectará esta medida a Nicaragua?
La medida de bloqueo se mantendrá en vigor «hasta que dichos Gobiernos cumplan con los estándares mínimos» de la Ley de Protección de Víctimas de Trata «o hagan esfuerzos significativos para cumplir con los estándares mínimos», precisó el gobierno norteamericano.
Para el sociólogo la medida de congelamiento de la ayuda no humanitaria en términos de cooperación, siempre será muy grave para países empobrecidos, como Nicaragua, «yo calificaría este acto de la administración Biden/Harris, como un mensaje que el gobierno Estados Unidos va en serio con la aplicación de sanciones a Nicaragua, mientras persista, el señor Ortega, en alejarse del respeto a los derechos humanos y promover obstáculos a la democracia en el año 2022».
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Orozco califica dicha medida como una cuestión simbólica y que a discreción del gobierno de EE.UU., «puede incluir cooperación en temas de narcotráfico, militar, de seguridad regional, entre otras cosas».
«Es un método de aislar al país de cualquier esfuerzo regional que exista en este momento, desde cooperación contra el tráfico de drogas con DEA (Administración de Control de Drogas es la agencia del Departamento de Justicia de los Estados Unidos), hasta ejercicios militares conjuntos, encuentros de conferencias, capacitación, etcétera. Es bastante amplio», añadió.
Sin embargo, Eddy Acevedo, exasesor personal en política exterior de la excongresista Ileana Ros-Lehtinen y actual asesor senior del Presidente del Woodrow Wilson Center (o Centro Nacional para Académicos Woodrow Wilson), opinó que el gobierno de Nicaragua no recibe ese tipo de asistencia, por lo que probablemente esta medida no tendrá ningún afecto.
«Son diferentes tipos de asistencia en diferentes sectores como agricultura, educación, salud, economía, etcétera», dijo. Sobre la relación con la Ley Nica Act y la Ley Renacer, señaló, que «son diferentes leyes con las mismas sanciones».
De hecho, el régimen de Daniel Ortega lleva años observando reducciones en los fondos de cooperación de Estados Unidos, que hasta ahora solo mantiene el compromiso de apoyar al sector privado. Para el próximo año, Estados Unidos solo tiene comprometido al Gobierno 12.15 millones de córdobas para dos programas de seguridad alimentaria y nutricional en la educación primaria y preescolar.
El memorando de Biden detalla que Washington «no proporcionará asistencia no humanitaria, no relacionada con el comercio ni permitirá fondos para la participación en programas educativos y de intercambio cultural para funcionarios o empleados de los Gobiernos de Cuba, la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Eritrea, Nicaragua, Rusia y Siria» durante el año fiscal 2022 (octubre 2021-septiembre 2022).
Impacto alcanzará al Ejército
Por su lado, el analista político Eliseo Núñez, coincidió por separado con Orozco, manifestando que el congelamiento de la asistencia no humanitaria o no comercial, afectará principalmente los programas que tiene Estados Unidos a través de DEA con algunos ministerios e instituciones.
Aunque recordó que «ya eso había sido reducido a la mínima expresión, por ejemplo, el programa del SIDA que se mantenían con el Ministerios de Salud y el INSS había pasado a manos de oenegés», más bien, «la pregunta sería si estas oenegés también van a terminar siendo afectadas», se cuestionó.
«Pero yo intuiría que básicamente esto conlleva a todo lo que es la ayuda estatal y creo que esta vez va a incluir cuando se habla de lo humanitario a todo el tema del Ejército que tenía también algunas ayudas con Estados Unidos», precisó Núñez.
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Orozco, añadió que estas acciones «son parte de un esfuerzo conjunto de EE.UU. sobre Nicaragua. Es el comienzo de más presión».
«Creo que Nicaragua, en general y Ortega en particular, sufrirán efectos muy negativos con la aplicación de la Ley Renacer. La ciudadanía debe estar consciente de estos efectos», alertó el sociólogo y analista político.
Venezuela quedó excluida de esta nueva sanción
Cabe mencionar que Venezuela y otros países quedaron excluidos de dicha medida, mientras en el caso de Rusia y Eritrea se concedió una «exención parcial» que permite la financiación de programas educativos y de intercambio cultural dirigidos a funcionarios o empleados de esos Gobiernos.
Acevedo, argumentó que con Venezuela «parece que le dieron un waiver (exención)», porque Estados Unidos reconoce como presidente de ese país a Juan Guaidó y no al dictador Nicolás Maduro. «Entonces eso está bien», dijo.
Núñez, agregó además que a Venezuela ya la afectan otras medidas.
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