Para reducir el impacto de las comidas de Navidad y fin de año, la respuesta corta sería: No comer. Sin embargo, esto es irreal e imposible.
En esta pequeña publicación voy a brindarte algunas herramientas para optimizar tu metabolismo y afrontar de la mejor manera las fiestas de diciembre.
Lo primero que debes hacer es activar tu metabolismo desde la mañana. Al tener un metabolismo más eficiente, las calorías ingeridas por medio de esas comidas con exceso de azúcares y grasa, no se almacenarán como nueva grasa corporal.
La mejor manera de hacerlo es realizar una actividad física en ayunas, no necesariamente una sala de pesas, pero una caminata escuchando tu música preferida va a favorecer la función mitocondrial, que a groso modo se traduce a una mayor quema de energía durante el día sin hacer un solo cambio extra.
Sin embargo, sí vamos a añadir algunas cosas extras para seguir acelerando nuestro metabolismo:
1. Tomar 2-3 tazas de té verde durante el día para estimular la utilización de las grasas como sustrato de energía.
2. Añadir una ensalada de repollo o lechuga en tu almuerzo y tu cena, y agregarle vinagre de manzana.
Mientras la fibra de la ensalada mantiene un proceso digestivo más prolongado, generándote más saciedad; el vinagre de manzana, por su parte, va a mantener estable los niveles de azúcar en sangre durante el día completo, propiciando un escenario idóneo para mantener la quema de grasa durante el día completo.
Recordá que activaste tu metabolismo desde la mañana, esto promociona una mayor quema de calorías en reposo, al tener estables los niveles de azúcar en sangre, la mayoría de esas calorías quemadas en el día, van a provenir de tu tejido adiposo (grasa corporal).