El sacerdote Bismarck Conde de la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, en la ciudad de Masaya, denunció que una persona desconocida entró a robar al templo entre la noche del viernes y madrugada de este sábado.
Cuando el sacerdote llegó a la iglesia al amanecer para preparar la misa de las siete de la mañana, encontró abierta la puerta del costado norte y cuando entró se dio cuenta que los candados de las alcancías y roperos habían sido forzados.
“Alguien se quedó escondido. El sacristán no pudo verlo y su intención fue precisamente robar”, dijo el sacerdote Conde a través de una transmisión en Facebook.
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La hipótesis del sacerdote es que una persona se habría quedado escondida desde la noche del viernes para cometer el atraco durante la noche.
Debido al robo, la parroquia suspendió la eucaristía de la siete mañana de este sábado, pero el padre Conde aseguró que la misa de las cinco de la tarde se celebrará con normalidad.
“Urgido de dinero”
Conde también explicó que las imágenes están intactas con todas sus cosas, así como el sagrario, los cálices y el Santísimo. Sin embargo, lo que sí fue violentado fueron las alcancías, en especial la de San Judas y la de la Inmaculada Concepción de María.
“Tristemente era un ladrón que andaba necesitado, urgido de dinero”, valoró el sacerdote Conde. “Destruyó el candado para salir y destruyó algunas alcancías donde la feligresía hecha sus ofrendas para el mantenimiento del templo”.
En la transmisión en vivo que hizo la parroquia, se aprecian al menos cuatro muebles de madera que habrían sido forzados para ser abiertos y sustraer cosas de valor, así como las puertas por donde intentó salir. “El ladrón quería dinero solamente”, porque no se llevó cosas de valor que pudo haber vendido después, valoró el párroco.
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A la parroquia llegó la Policía Orteguista, la cual se dispuso a realizar las investigaciones pertinentes para dar con la persona que robó en el templo, aunque hasta ahora no hay sospechosos porque no se han reportado testigos.

Ni siquiera los cuidadores de unos juegos mecánicos que se encuentran frente a la entrada del costado sur de la iglesia, vieron a nadie salir o entrar del templo durante la noche.
En su plática con un agente policial, el padre Conde recordó que en 2015 sucedió algo similar. Un ciudadano se escondió en el altar de la virgen y la alcancía del santísimo fue robada en esa ocasión
Conde también recomendó a los demás sacerdotes de la zona a que tengan cuidado y que estén pendientes con sus respectivos sacristanes en sus parroquias.