Las dos independencias de Nicaragua

Con motivo del 165º Aniversario de la Guerra Nacional, y del 200º Aniversario de la Independencia de Centroamérica, vale la pena meditar los factores y efectos de ambos hechos.

Nicaragua tenía mucha importancia en Centroamérica en el periodo de la independencia, porque la clase pensante de los criollos estaba en Guatemala y en León, Nicaragua, ambas sedes de las universidades (Nicaragua desde 1812).

La independencia la realizaron funcionarios de alto rango y ciudadanos influyentes aprovechando que los países grandes de Latinoamérica lo habían logrado a partir 1810, y que México estaba luchando y no la completó hasta 1821.

Para Centroamérica fue más fácil declarar la independencia de España en Guatemala el 15 de septiembre de 1821, porque no hubo derramamiento de sangre, aunque ya había habido antes en Granada y en Masaya en 1811 un intento por los indios de Masaya en apoyo a Gabriel O’Horan, y rebelión de los criollos de Granada en 1812, movimientos que fueron reprimidos.

Un segundo intento en 1813 cuando el culto cura nicaragüense Tomás Ruiz tomó parte en una conjura en Antigua Guatemala, para deponer a las autoridades españolas, pero fueron traicionados en día anterior y Ruiz terminó preso y torturado.

Pero ya para 1821 estaban dadas las condiciones para declarar la independencia, y por eso se reunieron los delegados centroamericanos en Guatemala, allí estuvo presente el nicaragüense Miguel Larreynaga quien se pronunció por la independencia de España.

Pero pronto cayeron al imperio mexicano, y no fue hasta el 1 de julio de 1823 que Centroamérica declaró su independencia de México, España o cualquier potencia extranjera. Hasta entonces se completó la primera independencia.

La segunda independencia se dio cuando Nicaragua estaba sometida a tropas esclavista del sur de Estados Unidos, hasta que se produjo el triunfo de los nicaragüenses en la Batalla en San Jacinto el 14 de septiembre de 1856, con la posterior expulsión de Walker y sus filibusteros.

Recordemos que los filibusteros eran mayormente gente del sur de Estados Unidos que deseaba establecer la esclavitud en Nicaragua, cuyo decreto para derogar esclavitud del 17 de abril de 1823 Walker tenía planes de publicar el 21 de septiembre de 1856.

Dichosamente hubo nicaragüenses que se alertaron por la pérdida de su nacionalidad y lucharon contra el desenmascarado invasor.

Expulsado Walker el 1 de mayo de 1857, Tomás Martínez vencedor con Ejército del Septentrión, admitió la oferta de establecer un Gobierno Binario con el líder de los democráticos, Máximo Jerez, hombre ilustrado, liberal que había viajado mucho por Europa, y tenía el apoyo de los liberales de León, que sumado a la tolerancia a la tolerancia de Tomás Martínez, fueron de hecho los iniciadores de la Nicaragua republicana.

El autor es historiador, miembro de la Academia de Geografía e Historia de Nicaragua.

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