El bateador infalible no existe, pero hay rachas de bateo en las cuales los artilleros coquetean con la perfección y en ese momento sublime está el prospecto chinandegano de los Gigantes de San Francisco, Ismael Munguía, quien por sexto partido consecutivo conectó al menos dos hits.
Munguía se fue de 4-2 con dos empujadas la noche del jueves, para elevar su promedio a .329 con Eugene en la Liga Oeste de la Clase A fuerte.
El chinandegano es el líder de los bateadores por amplio margen. Prácticamente el trofeo ya tiene su nombre porque su más cercano perseguidor, Hunter Stovall, tiene porcentaje de .310, y solamente queda una semana de liga. Nadie más batea encima de .300 en este circuito dominado por los lanzadores, pero en el cual Munguía está construyendo la mejor temporada de su carrera.
Munguía acumula 104 hits en 316 visitas al plato en 77 desafíos, con 19 dobles, tres triples y ocho jonrones, más 54 carreras anotadas y 52 remolques. Es líder de bateo de la liga, tercero en hits y cuarto en OPS con .845.
Durante su racha de seis juegos con dos o más hits batea para .500, por 13 imparables en 26 turnos. En agosto tuvo una hilera de siete partidos de este tipo y en los dos meses ha sido infernal con promedio de .486, debido a 36 cañonazos en 74 viajes al plato.
Con este empuje, Munguía se está acercando a las puertas de las Grandes Ligas. Actualmente juega en Clase A fuerte y los siguientes niveles son Doble A y Triple A, desde donde se salta a las Mayores. Y en el plan que está, va por buen camino.