El tirador leonés Diomar López podría llegar a ser el big leaguer nica que menos seguimiento ha tenido en Ligas Menores en esta era que hasta los suspiros son contabilizados. Silenciosamente está a un paso del Big Show y los reflectores comienzan a apuntarlo.
López tuvo un exitoso debut en Triple A con los Rojos de Cincinnati, al lanzar tres innings sin hit, aunque permitió una carrera sucia, mientras regalaba una base y abanicaba a cuatro bateadores de Indianápolis.
El leonés que tardó en salir de Nicaragua por un asunto de falta de visaje, arrancó en Doble A y ahora está en la antesala de las Grandes Ligas y es compañero de equipo del artillero de raíces nicaragüenses Alex Blandino, quien se fue de 3-0 como primer bate y primera base, con una anotada, dos boletos y dos ponches.
Mientras López, hermano menor del ex big leaguer Wilton López, es portador de muchas esperanzas, Blandino ha caído en un hoyo del que esperamos salga pronto, con una hilera de 21 turnos sin hit, que han hundido su promedio a .111, por seis imparables en 54 viajes al plato. Blandino estuvo en las Mayores con Cincinnati, antes de una lesión en la rodilla que por poco lo manda al quirófano. Sin embargo, se recuperó, pero volvió apagado con el madero.
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Diomar es el quinto nicaragüense que juega en Triple A este año, sin incluir a Jeter Downs, el colombiano de padre nica. Blandino, Cheslor Cuthbert y Erasmo Ramírez han jugado en este nivel y los tres tienen experiencia en las Mayores, mientras que los lanzadores Kevin Gadea y ahora López han estado aquí y luchan por un primer llamado a la cúspide del beisbol.
Ismael Munguía conectó dos hits en cuatro turnos, con una carrera anotada, y subió su promedio a .318 con Eugene, para mantenerse como líder de los bateadores de la Liga Oeste de la Clase A fuerte. Ahora acumula 88 cohetes en 277 turnos. Munguía lleva racha de 10 juegos conectando inatrapable, en la cual batea un espeluznante promedio de .556, por 25 cañonazos en 45 turnos, lo que explica porqué asaltó la cima.
Freddy Zamora, quien subió de Clase A baja a Clase A fuerte, también sigue caliente y al irse de 3-1 quedó con .353 con Wisconsin, por seis hits en 17 oportunidades desde el ascenso.