El Diario LA PRENSA está siendo víctima de un brutal atropello físico y de una acusación infame contra su gerente general, Juan Lorenzo Holmann Chamorro. Evidentemente, el régimen orteguista quiere callar a LA PRENSA como un paso decisivo previo para poner fin totalmente a la libertad de información y de expresión del pensamiento libre en Nicaragua.
Es rigurosamente cierto que LA PRENSA ya no tenía y no tiene papel para seguir imprimiéndose, porque la Dirección General de Aduanas (DGA) no entrega el papel que legítimamente pertenece a este Diario y que está embodegado en los almacenes fiscales.
Después de que la Policía allanó las instalaciones de LA PRENSA el pasado viernes 13 de agosto, acompañada por un enjambre de periodistas oficialistas, divulgaron fotos de bobinas o rollos de papel que estaban en las bodegas. Dijeron que LA PRENSA había mentido cuando anunció que no se podría seguir imprimiendo porque la DGA no entrega el papel. Dijeron que LA PRENSA estaba haciendo negocio con el papel en vez de usarlo para imprimir el periódico. Ocultaron que ese papel no sirve para imprimir periódicos sino solo para confeccionar revistas, folletos, libros, hojas publicitarias y otros materiales de esa clase. Y sin fundamento acusaron a LA PRENSA de defraudación aduanera y lavado de dinero y activos.
En la madrugada del sábado 14 de agosto encarcelaron al gerente general de LA PRENSA, Juan Lorenzo Holmann Chamorro y el lunes 16 le impusieron 90 días de prisión “para investigar” los supuestos delitos que falazmente le son imputados. Esto es una infamia, una vejación a la persona y una violación brutal de los derechos humanos
No es la primera vez que LA PRENSA sufre el allanamiento y destrucción de sus instalaciones, el saqueo de sus archivos y bienes, el atropello a sus periodistas y trabajadores en general, la acusación a sus directivos de los peores delitos que un régimen enemigo de la libertad de prensa es capaz de inventar.
No es la primera vez que LA PRENSA es crucificada en el calvario de una dictadura, pero ahora otra vez resucitará para seguir sirviendo a los nicaragüenses.
A pesar de la brutal agresión que ha sufrido LA PRENSA, no ha dejado de informar en sus plataformas digitales y lo seguirá haciendo. Sin embargo, lamentamos que esta embestida del régimen contra LA PRENSA ponga en grave riesgo el empleo y los salarios de los periodistas, empleados y demás colaboradores de este Diario, que representan su sustento familiar.
Con la fe en Dios que siempre han tenido los dueños y el personal de LA PRENSA, con la certeza de que por muchos sacrificios que se deban soportar la verdad y el bien siempre terminan prevaleciendo sobre la mentira y el mal, y fortalecidos con el aliento de la solidaridad nacional e internacional, confiamos en que también esta vez LA PRENSA como el ave fénix renacerá de las cenizas.