Periodistas de medios nacionales e internacionales son replegados por la Policía durante una cobertura a finales de mayo. LA PRENSA

Antonia Urrejola, presidenta de la CIDH: «No se respira en Nicaragua»

Sociedad Interamericana de Prensa presenta informe de libertad de prensa en Nicaragua a organismos de Derechos Humanos

Antonia Urrejola, presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), afirmó este martes que este organismo ha venido denunciando la reducción de los espacios cívicos. “No se respira en Nicaragua, esa es la verdad, no se respira en términos democráticos y del debate público, porque cualquier voz que sobresalga está siendo hostigada, encarcelada o tiene que irse», aseguró.

“Se han silenciado las voces disidentes, las protestas en la calle por mecanismos silenciosos de represión. No se puede vivir bajo permanente asedio y es lo que hemos visto en Nicaragua”, agregó.

Este martes, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) entregó su informe sobre la situación de la libertad de prensa en Nicaragua a la CIDH  y a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE).

Pedro Vaca, relator especial, coincidió en este tema y añadió: «No se respira democracia, libertades civiles porque hay un dispositivo que asfixia esas libertades civiles, que opera de manera sincrónica y coordinada a través de muchos mecanismos. (…) Si hay un año en el que las sociedades deberían respirar pluralismo, controversia, multiplicidad de ideas, distintos puntos de vista, debería ser el año electoral y estamos viendo represión y rejas”.

El informe fue entregado durante una sesión virtual a cargo del presidente de la SIP, Jorge Canahuati, y el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, Carlos Jornet. La SIP destacó en sus redes sociales el mensaje de Canahuati a los periodistas y medios de comunicación nicaragüenses.

 

Canahuati hizo un recuento de la labor de la CIDH en la defensa de las libertades en Nicaragua y el contexto en el que se hizo el informe de la SIP.

Los resultados fueron presentados por Carlos Jornet, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, «en nombre de todos los periodistas nicaragüenses». «Queríamos verificar en personas los datos que nos llegaban por diversas vías y en una semana en contacto con sectores diversos, pudimos confirmar esa situación y una grave violación de derechos humanos», afirmó Jornet.

Asimismo, afirmó que las detenciones y el hecho que se detenga y luego se arme una causa muestra «una sumisión» del resto de poderes del Estado.

«Es ilegal y claramente violatorio de los derechos humanos, aunque una ley ilegítima lo permita, que por 90 días  se mantengan a las personas detenidas, no solo en prisión sino incomunicadas, sin asistencia legal y sin acceder a precisiones de por qué se les priva de la libertad. Los familiares no los pueden visitar, acercarles alimentos o medicamentos», remarcó Jornet.

Consideró ilegal que los allanamientos se realicen durante la noche y los fines de semana: «Los relatos que escuchamos esos días son realmente dramáticos».

«Cuando en un país no hay ley, justicia o libertad de expresión, no hay condiciones mínimas para la democracia y si no hay democracia, quien está en el poder es un autócrata», agregó.

Remarcó que al régimen «le exasperan» los periodistas valientes empecinados en no callar: «Lo que se busca es acallar todo cuestionamiento al poder concentrado en el matrimonio gobernante. El silencio de la calle habla, nos dijo uno de los entrevistados».

Indicó que entre las formas para acallar a los medios se encuentran: presiones a anunciantes, retenes policiales en medios y casas de periodistas, menor actividad en redes sociales por temor a ser perseguidos, y pedido de las fuentes para que no se les consulte o al menos no se las mencione, falta de acceso de información y concentración de medios. «Se deteriora el ya muy débil debate ciudadano, pieza fundamental para la vida democrática», aseguró.

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La misión

También integraron la delegación de la SIP el primer vicepresidente, Michael Greenspon, de The New York Times, Nueva York; el segundo vicepresidente, Roberto Rock, de La Silla Rota, Cuidad de México, México, y el presidente del Comité Ejecutivo, José Roberto Dutriz, de La Prensa Gráfica, San Salvador, El Salvador.

Una misión internacional de la SIP mantuvo reuniones con periodistas, directivos de medios, dirigentes de la oposición, académicos, empresarios, representantes de la sociedad civil y de la Iglesia católica entre el 28 de junio y el 2 de julio. Todas las reuniones se hicieron en línea debido a las limitaciones ocasionadas por la pandemia y las dificultades que imponen a los periodistas las autoridades migratorias de Nicaragua para entrar al país.

Entre otros aspectos, la misión señaló que los contactos con los entrevistados «se realizaron en todos los casos bajo el compromiso de mantener absoluta reserva, lo que refleja el clima de zozobra imperante tras la sucesión de allanamientos, requisas, amenazas desembozadas, persecuciones ilegales, espionaje militar y detenciones arbitrarias».

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La misión de la SIP también recogió denuncias sobre «el accionar de grupos parapoliciales y paramilitares muchas veces encapuchados, que realizan desmanes en viviendas ya allanadas. Presionan también a familiares y personas del entorno de los detenidos o de quienes debieron exiliarse tras recibir mensajes intimidatorios o ser citados a presentarse en dependencias policiales, sin orden de la justicia… esos grupos ilegales persiguen a exiliados fuera de las fronteras nicaragüenses».

Política libertad de prensa Nicaragua SIP archivo

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