Quienes viven en la Managua de hoy están en grave peligro de enloquecer como consecuencia de la embestida de represión perpetrada por la dictadura en contra de aquellos que por su franco liderazgo, como los cinco precandidatos secuestrados y otros personajes políticos, de alguna manera representan un peligro a quienes pretenden enquistarse en el poder forever. La desbordada pareja gobernante ha establecido nuevos límites de bestialidad que rebasa con creces a cualquier dictadura latinoamericana del siglo pasado. Su ferocidad supera con facilidad lo inaudito, lo infame y sobre todo, lo inimaginablemente perversos que pueden ser al momento de descargar sus fobias y frustraciones en contra de sus opositores. Y no debe sorprendernos que la tiranía esté pensado en desaparecer a algunos actores políticos de la oposición hoy secuestrados, pues éste pensar quedó al descubierto cuando un operador político del régimen dijo: “puede ser peor, pues en tiempos de guerra esos amanecen en el lago de Managua con los ojos llenos de hormigas”. “Porque de la abundancia del corazón habla la boca”. Mateo 12:34.
En este contexto la participación del partido Ciudadanos por la Libertad (CxL), el único partido de “oposición” que hay en la arena política, es hartamente complicada a tal punto que en su actuar muchas veces actúa como determinado a hacer una verdadera oposición y otras veces como el típico y clásico partido zancudo que desea recoger las migas que caen de la mesa de la tiranía. Actuó como oposición cuando, a regaña dientes, aceptó inscribir como precandidatos presidenciales a aquellos que no tenían una casilla en la cual competir, como la actual secuestrada política Cristiana Chamorro, pero discurre como zancudo cuando descalifica mordazmente a los miembros del antiguo MRS (ahora Unamos) y se reacomodan a la conveniencia de quien sostiene la cuerda con la que CxL parece brincar tan gustosamente.
Dentro de los innumerables desatinos que ha cometido la señora Kitty Monterrey, más que presidenta dueña y señora de ese partido, descolla el hecho de excluir a Unamos de cualquier posible alianza, presentando ante la opinión pública una serie de justificaciones superfluas que lejos de convencer nos demuestra que ella es una lideresa nada incluyente, ni gustosa de la participación y por ende nada democrática, dejando en evidencia que no está a la altura de circunstancias pues no hace lo que el pueblo necesita sino lo que ella se le antoja o le orientan.
¿Cómo hacer comprender a la cúpula de este partido, que la lucha no es ideológica y menos doctrinaria?, ¿que obedece a algo más sencillo? Como lo dijo el periodista Luis Galeano, es una tercia entre la democracia y la dictadura, entre la libertad y la represión, etc. Lo que desconoce el director de Café con Voz —y desconocemos todos— es si la señora Monterrey Carmela tiene órdenes de Ortega de no aliarse con sus excamaradas, so pena de hacerle pasar una temporada chipoteando, y no por traición a la patria sino por el caso de Álvaro Montealegre. Un verdadero opositor desearía tener a cada disidente del FSLN de su lado y no verlo junto al tirano.
La situación de CxL es complicada, pues tiene que complacer los caprichos de la dictadura procurando el menor desgaste posible ante la opinión pública que gracias a los pocos medios de comunicación que quedan estamos siempre informados.
El autor es exiliado en costa rica.