El nicaragüense de iniciales E.M. fue condenado a 20 años de prisión por el asesinato de su compatriota Pablo José Acuña Alvir y lesiones graves que sufrió su pareja Jackeline Vargas en un bar el 10 de mayo de 2019 en Elgoibar, un municipio de la provincia de Guipúzcoa, del País Vasco, en España.
Según el diario País Vasco, la Audiencia de Guipúzcoa le impuso una pena de 16 años por el asesinato con alevosía de Acuña, nicaragüense de 36 años, y otros 4 años por las lesiones causadas a la mujer, de 37.
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El sentenciado también debe indemnizar a los hijos del fallecido, a sus padres y a sus hermanos con un total de 444 mil euros, equivalentes a 500 mil dólares y a la mujer herida con 14,245 euros, unos 17 mil dólares, además de que no podrá acercarse a ella.
Las investigaciones de la Policía de esa región española concluyeron que el agresor, también nicaragüense, estuvo involucrado sentimentalmente con la pareja de Acuña, Jackeline Vargas, que ese día lo acompañaba.
Originario de Ocotal
La víctima era originaria del barrio Teodoro López, de la ciudad de Ocotal, en Nueva Segovia, lugar desde donde había partido en 2018 hacia España en busca de mejores oportunidades.
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Según su padre, antes de irse se desempeñó como cadete de taxis, pero al no funcionar decidió hacer el viaje.
En juicio, informaron medios españoles, el forense determinó que Acuña fue acuchillado por la espalda y al darse vuelta recibió una segunda herida cerca de la aorta, la que le provocó una pérdida masiva de sangre.
Mientras que la mujer sufrió tres heridas en la espalda, pero fueron superficiales, determinó el forense.