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Revuelo y aumento en la incertidumbre ha generado en El Salvador la decisión del gobierno de Nayib Bukele de adoptar como moneda de curso legal el bitcoin, una criptomoneda sumamente volátil a nivel internacional, una advertencia que el Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo al Ejecutivo de ese país, que pidió al Banco Mundial ayuda para implementar el uso de la misma en su economía, pero este último organismo informó ayer que declinó participar en el proceso.
«La adopción del bitcoin como moneda de curso legal plantea una serie de problemas macroeconómicos, financieros y legales que requieren un análisis muy cuidadoso», dijo el portavoz del FMI, Gerry Rice.
Por su parte, el Banco Mundial afirmó que estaban»comprometidos a ayudar a El Salvador de diversas formas, incluso para la transparencia cambiaria y los procesos regulatorios. Si bien el Gobierno se acercó a nosotros para pedir ayuda con el bitcoin, esto no es algo que el Banco Mundial pueda apoyar dadas las deficiencias ambientales y de transparencia».
Pero más allá de ello, lo cierto es que El Salvador se convirtió el 9 de junio en la primera economía del mundo en adoptar la polémica y popular criptomoneda como moneda de uso legal, lo que ha generado preocupación en ese país, especialmente entre los empresarios, que están inquietos por el uso de carácter obligatorio que establece la Ley: empresas, trabajadores o cualquier persona lo debe aceptar como forma de pago.
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De hecho, una encuesta de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador, divulgada esta semana, aplicada a empresas y consumidores reveló que el 96 por ciento de los negocios de ese país considera que la moneda virtual no debe ser de uso obligatorio, una posición que comparte el 92 por ciento de los consumidores.
El 39 por ciento de ambos bloques expresó desconfianza en dicha moneda y su uso obligatorio, mientras que el 49 por ciento de los empresarios dijo estar preocupados por la misma frente al 36 por ciento de las personas que comparten esa inquietud.
Tal es la incertidumbre, que mientras más de la mitad de los consultados aseguran que cambiarán a dólares inmediatamente reciban bitcoin, el 26 por ciento de las empresas afirman que no saben qué harán y el 31 por ciento de los consumidores está en esa incertidumbre. Apenas el 6 por ciento de los empresarios asegura que los dejará para invertir.
Es probable que la desconfianza de la sociedad salvadoreña tenga algo de fundamento. Resulta que el bitcoin, que cuenta con tantos admiradores como detractores, surgió en 2008. Fue creada por una entidad conocida como Satoshi Nakamoto, quienes son desconocidos hasta ahora, pese a que el uso de la criptomoneda se ha popularizado alrededor del mundo y ya es usada como medio de intercambio para pagar y recibir pagos por bienes y servicios en los lugares donde las aceptan.
Esta moneda se diferencia en que no está hecha de papel, ni de metal ni está guardada en una cuenta electrónica en el banco. Es virtual y solo se puede usar a través de un software en una computadora o smartphone. Un bitcoin equivale a 38,273.47 dólares y a 31,896.45 euros, en Nicaragua se puede adquirir de manera virtual por medio de Coinmama, LocalBitcoins y Bit2Me.
Como respuesta a la posición del FMI, la tarde de este miércoles el ministro de Hacienda de El Salvador, Alejandro Zelaya, confirmó en una conferencia de prensa que se reunió con representantes del Fondo y aseguró que la adopción del bitcoin no está sustituyendo al dólar como moneda de curso legal.
Esta medida también facilitaría a los salvadoreños que viven en el exterior enviar dinero a casa. El martes Bukele publicó en su cuenta de Twitter que las remesas hacia ese país (utilizando bitcoin) “se cuadruplicaron en solo un mes. Y eso que la Ley Bitcoin aún no ha entrado en efecto”.

Según las proyecciones del Gobierno salvadoreño, la nueva ley tiene el potencial de transformar al país centroamericano en uno de los centros financieros más importantes del mundo, además que generaría más empleos entre la población. Asimismo, la decisión de usar bitcoin abrirá los servicios financieros al 70 por ciento de los salvadoreños que no tienen cuentas bancarias.
Así funcionará en El Salvador
Pero ¿cómo funcionará el bitcoin en El Salvador? Según el texto legislativo, bajo la nueva ley “todo agente económico debe aceptar bitcoin como pago cuando se lo ofrezca o adquiera un bien o servicio”, al igual que las contribuciones fiscales y demás obligaciones legales se pueden pagar por medio de esta moneda virtual.
El artículo 5 expresa que «los intercambios en bitcoin no estarán sujetos al impuesto sobre las ganancias de capital, al igual que cualquier moneda de curso legal». Y el artículo 6 hace referencia que para fines contables, el dólar estadounidense se utilizará como moneda de referencia.
Hay excepciones en el uso de la misma. No es obligatorio para aquellos ciudadanos que no tienen acceso a tecnologías que les permitan realizar transacciones en bitcoin, ante esta situación, el gobierno salvadoreño promoverá capacitaciones y mecanismos que sean necesarios para que la población en general pueda llevarlas a cabo. Además, proporcionará alternativas que permitan al usuario tener convertibilidad automática e instantánea de bitcoin a dólar si así lo desea.
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Asimismo, el artículo 14 puntualiza que el Estado garantizará, mediante la creación de un fideicomiso en el Banco de Desarrollo de El Salvador (Bandesal), la conversión automática e instantánea de bitcoin a dólar, para aquellos que no quieren tener la criptomoneda.
Dante Mossi, presidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), aseguró mediante una conferencia de prensa realizada el lunes 14 de junio que como entidad se sienten muy complacidos “en ser la fuente financiera y de conocimiento que el país estará tomando para poner en marcha esta nueva política que es tan revolucionaria”.
“El BCIE apoya a todas las solicitudes de sus países miembros y nuestro equipo liderado por nuestro equipo financiero estará trabajando mano a mano con el ministro de Hacienda y con el Banco Central de Reserva para asegurarnos de que esta política sea implementada de manera exitosa y que sea en beneficio para todo el pueblo salvadoreño”, agregó Mossi.

Asimismo, indicó que el bitcoin es un medio no regulado o con regulación mínima “entonces eso tiende a abaratar costos, pensando en la comunidad salvadoreña que vive fuera del terreno salvadoreño esto es una oportunidad para que puedan bajar los costos de las remesas”.
En el 2019, Turquía, Brasil, Colombia y Argentina estaban a la cabeza con mayor porcentaje de población en el mundo que aseguraba tener en su poder criptomonedas y en el otro extremo estaban Estados Unidos, Francia, Alemania y Japón, con menor participación, según un estudio realizado por Statista.
Según el análisis, son los países con problema de inflación o sistemas cambiarios decadentes donde la moneda virtual tiene mayor incidencia, lo que indicaría que la gente la busca para refugiarse de la inflación, por ejemplo.
¿Nicaragua podría seguir el ejemplo de El Salvador?
En Nicaragua el mercado de esta moneda es pequeño aún, por lo que las transacciones ocurren de forma “informal”, ya que no existe un marco que regule las operaciones. La única mención que existe de las criptomonedas en las regulaciones nicaragüenses en una reforma a la Ley contra el Lavado de Activos, el Financiamiento al Terrorismo y Financiamiento a la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva y adición a la Ley 561, Ley general de Bancos Instituciones Financieras, No Bancarias y Grupos Financieros, en abril de este año.
En la misma, el Gobierno hizo ajuste a la misma para supuestamente aumentar los controles en materia de activos virtuales, que no son más que operaciones con monedas virtuales, tipo criptomonedas como el bitcoin o criptoactivos. La idea era aumentar la supervisión en su lucha contra el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, pese a que en Nicaragua no hay un marco jurídico que soporte el uso de esa moneda digital.
El economista nicaragüense, Eduardo Solórzano, indicó que el bitcoin es una verdadera innovación en términos financieros y tiene presencia en países que cuentan con estabilidad financiera y con atractivo de inversiones.
“En El Salvador comenzó a promoverse y el BCIE ha dicho que lo va a apoyar, aunque no así el FMI, que es el que rige las monedas internacionales. El bitcoin viene de países que han tenido una práctica y seguridad en el manejo digital de bienes y activos, no es una práctica que veo que se pueda hacer en Centroamérica”, señaló.
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Pese a ello, Solórzano dice que El Salvador “se está arriesgando, el FMI no reconoce esto, porque el tipo de cambio que se usa como referente para operaciones de comercio internacional es el dólar, de alguna manera es como independizarse de los acuerdos del FMI y de independizarse de las fluctuaciones de la moneda en el campo financiero internacional”.
Al ser consultado sobre si es posible que Nicaragua siga los pasos de El Salvador, el economista señaló que no lo cree posible por el panorama actual de la economía, en donde existen restricciones económicas, reina la incertidumbre de inversión extranjera y la falta de credibilidad en las cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN).
“Creo que en estos momentos, con las condiciones económicas, ponerse a hacer estos cambios es riesgoso, pero hay gente que está promoviendo talleres sobre estos temas. Bitcoin ya está en el país, solo no es oficialmente aceptado en cualquier operación de compra y venta. En ese caso, quien debería de autorizarlo es el Banco Central, después la Superintendencia de Bancos y de Otras Instituciones Financieras (Siboif) y el Ministerio de Finanzas”, concluyó.
Riesgos de usar la criptomoneda
Muchos especialistas en antilavado aseguran que la moneda virtual puede ser utilizada para financiar actividades ilícitas como el lavado de dinero o narcotráfico, puesto que no está respaldada por ningún gobierno o banco central.
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Al respecto, Mossi comentó en la conferencia de prensa que “en el anonimato de las criptomonedas pueden haber malos jugadores, entonces es necesario adoptar un marco regulatorio que permita al Gobierno tener control de quiénes están usando este medio de pago”.
El presidente del BCIE agregó que en términos de lavado de dinero se vuelve un “riesgo si no está debidamente regulado, es lo que hay que cautelar, que sea una forma de pago segura”.
Al respecto, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) recomendó a los países que supervisen los intercambios de criptomonedas para evitar que estas se utilicen para el lavado de dinero.
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