Las charcas aumentan la vulnerabilidad de los pobladores, quienes están expuestos a contraer malaria, dengue o leptospirosis. LA PRENSA

Murillo señala incremento de casos de dengue, pero oculta boletín epidemiológico más de un año

"Es lamentable no tener esta información (del boletín) a mano porque esto despejaría muchas dudas para la población y comunidad médica", refirió la Unidad Médica Nicaragüense

“En dengue aumentamos y tenemos que atenderlo”, fue el anuncio que realizó el reciente lunes la vicepresidenta designada de Nicaragua, Rosario Murillo, a un medio oficialista. Las declaraciones fueron acompañadas de unas cifras mínimas y vagas que corresponden a lo que sería el «reporte» semanal de epidemiología del país, que ahora brinda la vocera de la dictadura orteguista, luego que el Ministerio de Salud (Minsa) suspendió desde hace un año la publicación del boletín epidemiológico.

«Dengue, se reportaron esta semana 7 casos positivos; neumonía, disminución del 78 %. En dengue aumentamos y tenemos que atenderlo. Leptospirosis 74 positivos, no hay fallecidos (…) Solo se reporta en todo el año un caso positivo de influenza B». En tres líneas y mencionando escueta y confusamente el comportamiento de cuatro enfermedades, así resumió Murillo la situación epidémica del país.

La vocera del régimen no hizo siquiera mención de la malaria, una enfermedad que a inicios de mayo de este año reportaba preocupantes casos en Chinandega y un aumento en la Costa Caribe Norte, según información del Comité Científico Multidisciplinario (CCM). Hasta ahora se desconoce el acumulado total de los casos de las enfermedades que se registran en el país durante estos seis meses del año.

Los boletines del Minsa reflejaban el comportamiento de casos y muertes —por semana, más el acumulado total— de las enfermedades: dengue, chikungunya, zika, malaria, Enfermedades Diarreicas Agudas (EDA),  Infección Respiratoria Aguda (IRA),  neumonía y leptospirosis.

«Es lamentable no tener esta información (del boletín) a mano porque esto despejaría muchas dudas para la población y comunidad médica, entre más sea transparente es mejor, lástima que no estamos en esas condiciones», refirió el presidente de la Unidad Médica Nicaragüense (UMN), doctor José Luis Vásquez.

Las enfermedades que acechan el Caribe

Reportes ciudadanos desde Bilwi, Caribe Norte, señalan que se han presentado lluvias en todo el año y que ahora, con el invierno, las lluvias han sido más constantes por lo que los charcos o agua estancada propician el aumento de los casos de malaria o dengue.

En la Costa Caribe Norte, donde principalmente se concentran los casos de malaria debido a las condiciones ambientales (lluvias) y geográficas (suelos arcillosos y pantanosos), no ha parado de llover. Aunque es con el inicio de la temporada lluviosa en Nicaragua que hay una proliferación de los casos de malaria y dengue, reportes ciudadanos indicaron que en la zona no han tenido un verano «normal», por lo que los barrios «de abajo» (más precarios) de esa ciudad están bajo amenaza de esta enfermedad.

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Lottie Cunningham, del Centro por la Justicia y Derechos Humanos de la Costa Atlántica de Nicaragua (Cejudhcan), refirió que la situación en la Costa Caribe Norte aún es difícil debido a que muchas familias siguen, después de seis meses del paso de los huracanes Eta y Iota, reconstruyendo sus casas, por lo que las condiciones de  vida son más precarias.

«Después de los huracanes siguieron las lluvias, no tuvimos un verano normal, más los escombros se aumentan los casos de malaria y dengue (…) Así que les ha costado a las comunidades levantarse», expuso Cunningham.

Un ciudadano de Bilwi indicó —en condición de anonimato por temor a represalias del régimen— que en su barrio se han mantenido controlados los casos porque viven en el centro la ciudad, pero los barrios como San Judas, Filemón Rivera, El Muelle o Alemán son los lugares más vulnerables porque cada vez que llueve se inundan debido a que son «lugares bajos».

Perfil epidemiológico a ciegas

Con las publicaciones del boletín epidemiológico del Minsa el gremio médico podría realizar una valoración o tener un panorama de cómo se comportan las enfermedades virales. Por ejemplo, en el 2019, con la alerta epidémica del dengue, los médicos registraron el aumento gradual de esta enfermedad; mientras que en el 2020, el incremento de muertes por neumonía —durante los primeros meses de la pandemia— alertó al gremio de que esta situación se relacionaba con el Covid-19.

La última vez que el Minsa publicó el boletín fue en la semana epidemiológica número 21 del 2020, que correspondió del 17 al 23 de mayo.

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El presidente de la UMN señaló que el Gobierno mantiene un secretismo «en todos los niveles», que ha llevado a la desinformación entre la población. Según el médico, hablar de la situación del país sin contar con datos oficiales, no se acercaría en nada a la realidad.

El CCM apunta que los datos oficiales, aunque tengan subregistros, ayudan al análisis de la vigilancia epidemiológica, «incluyendo los rumores, que tienen valor epidemiológico pues te motiva a investigarlos».

«La información del boletín es adecuada, por falta de información se puede decir o hacer actos que no corresponden a la realidad (…) El problema es que el Ministerio de Salud debe orientar de forma clara, precisa y concisa a la población mediante este boletín u otros mecanismos para mantener informado, pero simplemente para el Gobierno, por la cadena de mandos, no es prioridad informar con veracidad», lamentó el doctor Vásquez.

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