Tropecé de nuevo y con la misma piedra

Creo que no hay persona que no guste del éxito de Julio Iglesias, que dice, “tropecé de nuevo y con la misma piedra… tropecé de nuevo y con el mismo pie”.

¿Le gustará al señor presidente de la República, el comandante Ortega dicha melodía? Lo dudo, tropezó con una piedra en el camino en 1990, una piedra con nombre y apellido que lo obligó “a mandar desde abajo” desde ese año hasta el 2007.

No hay duda que ese tropezón infligió dolor y sin ínfulas de ser analista político, psicólogo político, zajurín o miembro vidente de la Peña del Bejuco, estoy seguro que no hay manera alguna que el presidente de la República desee correr el chance de tropezar de nuevo con la misma piedra y con el mismo pie y más si leyó a Toynbee, su teoría de que la historia es de ciclos, ciclos históricos que se repiten, los cuales según deducción personal mía, estos se han acortado debido a los avances tecnológicos que suceden hoy día en la humanidad. Pero que se repiten, se repiten, y debido a la porfiadez humana.

La piedra del noventa responde al nombre de Violeta y la piedra del 2021 que parece pretenden apartar del camino se llama Cristiana, ambas, madre e hija, llevan el apellido Chamorro y quienes además de compartir sangre, según sus amistades tienen un denominador común, obstinación y pertinencia.

Con los últimos acontecimientos relacionados con las citaciones de Cristiana al Ministerio de Gobernación y la Fiscalía para indagar sobre supuestos lavado de dinero de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro y la exposición de lo anterior al pueblo, es mi humilde opinión que dichas acciones han servido para catapultar más la persona de Cristiana ante la opinión pública del país como la persona más idónea para ser la candidata de la oposición con mayores posibilidades de derrotar al candidato del FSLN en las elecciones de noviembre de este año.

¿Está jugando el comandante con una navaja de dos filas? Yo creo que sí, pues la percepción del pueblo es que se desea inhibir a Cristiana de ser candidata por el temor que de ella tiene el partido de gobierno de que sea la persona que puede derrotar al comandante en las elecciones de este año si es que se dan. Lo anterior agranda la imagen de Cristiana ante el pueblo, hace de ella “lo prohibido”, la persona alrededor de la cual unirse para que la oposición pueda dar una exitosa batalla electoral y de alguna manera expone al pueblo a las otras organizaciones políticas, entre ellas al Ciudadanos por la Libertad (CxL), a quien por suerte, voluntad de la Divina Providencia o por Anopheles Nicaraos, según muchos, se le mantiene el status quo de partido beneficiado con su casilla y libertad de entrar a la campaña electoral.

Hasta el día de hoy la publicidad más beneficiosa que Cristiana ha recibido en beneficio de sus aspiraciones es la que el partido rojo y negro le está dando.

Si se le inhibe, el partido habrá logrado su cometido, pero de no hacerlo ellos mismos dieron aliento, impulso, proyección a la idea de que nuevamente se puede repetir el 90 ahora alrededor de Cristiana, casi como si ellos mismos hubieran puesto de nuevo la misma piedra en el camino con la que una vez el comandante ya tropezó y ahora nuevamente tenga la mala suerte de volver a tropezar y con el mismo pie.

El autor es abogado.

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