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El aterrizaje silencioso, pero siempre impactante del “as” de los relevistas Mariano Rivera en nuestro país, lo sitúa entre las grandes figuras del beisbol de las Ligas Mayores que nos han visitado.
Rivera es considerado de forma unánime, el mejor relevista de la historia. Tiene el récord de 652 salvados, más 80 victorias, una efectividad de 2.21 en 1,283.2 innings y 13 Juegos de Estrellas.
Pero su mayor impacto lo consiguió en la postemporada, al acumular balance de 8-1 y 0.70 en 141 episodios, con 42 salvamentos y cinco títulos de la Serie Mundial con los Yanquis de Nueva York.
Pero sobre todo, Rivera es una persona sencilla, a la que el éxito no modificó su esencia como ser humano solidario y humilde, entregado a su servicio cristiano y comprometido con los demás.
Rivera ha sido hasta hoy, el único jugador en ser exaltado al Salón de la Fama del beisbol de Grandes Ligas de forma unánime, como justo reconocimiento a su éxito dentro y fuera del campo de juego.
¿Y qué otras grandes figuras nos han visitado? El más impactante debe ser Willie Mays, considerado el jugador más completo que ha tenido el beisbol. Vino el 21 de octubre de 1957.
Mays, el más grande jugador de cinco herramientas, fue dos veces Jugador Más Valioso, participó en 24 Juegos de Estrellas, ganó 12 Guantes de Oro, una Serie Mundial y un título de bateo.
Joe DiMaggio aterrizó en 1970 junto a Bob Feller para la apertura del beisbol de Primera División. DiMaggio fue tres veces Jugador Más Valioso, ganó dos títulos de bateo y nueve Series Mundiales. Una institución.
Feller ganó 266 juegos, a pesar de perder tres años en la Segunda Guerra Mundial. Seis veces ganó 20 partidos y fue a ocho Juegos de Estrellas, con 2,581 ponches, incluyendo 348 en 1948.
Roberto Clemente vino en 1964 para jugar en la Serie Interamericana. Luego volvió como mánager de Puerto Rico en 1972, año en el que murió mientras trataba de asistirnos tras el terremoto.
Clemente bateó .317 en su carrera de 18 años, con cuatro títulos de bateo, 15 Juegos de Estrellas, 12 Guantes de Oro y un título de Jugador Más Valioso. Sus 3,000 hits le dan la bienvenida a ese club.
Cal Ripken, el “caballo de hierro”, dueño del récord de más partidos jugados sin un solo descanso (2,632), logró 3,184 hits con 19 Juegos de Estrellas y dos Más Valioso. Vino en noviembre de 2008.
Rod Carew, uno de los mejores bateadores puros que ha tenido el beisbol, nos visitó en junio del 2008. Carew ganó siete títulos de bateo, uno de Jugador Más Valioso y fue a 18 Juegos de Estrellas.
Ozzie Smith, el torpedero más defensivo de la historia, nos visitó en junio de 2004. Ganó 13 Guantes de Oro y fue a 15 Juegos de Estrellas, mientras ganaba la Serie Mundial de 1982 con San Luis.
Otro miembro del Salón de la Fama que nos visitó en 2014 fue Eddie Murray, quien al igual que Ozzie Smith, llegó al país invitado por nuestra máxima gloria en el beisbol, Dennis Martínez.
Murray, además de haber sido Novato del Año en 1977, fue a ocho Juegos de Estrellas, ganó tres Guantes de Oro en primera base y capturó un anillo de la Serie Mundial en 1983. Bateador de 3,000 hits (3,255) y 500 jonrones (504).
Al Kaline, la figura más respetada en la historia de los Tigres de Detroit, incluso por encima de Ty Cobb, vino a Nicaragua en los años noventa, para jugar y recaudar fondos para la construcción de la catedral de Managua.
Pero también nos han visitado otro astros también miembros del Salón de la Fama de Cooperstown, como todos los anteriores, como Orlando Cepeda, Ralph Kiner, Ferguson Jenkins y Monte Irving.
Ahora es el turno de Mariano Rivera, una estrella en el box y fuera de la colina.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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