Frente a la situación total de incertidumbre y ante un contexto democrático debilitado que se vive en Nicaragua, de cara a las elecciones generales de noviembre próximo, el periodista y director del medio de comunicación Confidencial, Carlos Fernando Chamorro, hizo un llamado a la comunidad y prensa internacional a centrar su atención en la crisis del país y especialmente en el accidentado proceso electoral.
«Como periodista yo apelo a mis colegas de la prensa internacional en América Latina, en Estados Unidos, de poner su atención en Nicaragua. Yo no veo observación internacional calificada en las elecciones de Nicaragua, no veo a la OEA, no veo a la Unión Europea, al Centro Carter, no veo a las Naciones Unidas», alertó Chamorro este viernes 21 de mayo, durante un foro virtual sobre el panorama político de Nicaragua y la perspectiva para la democracia en 2021, organizado por la SIF (Seattle International Foundation), organismo no gubernamental que defiende la equidad y buena gobernanza en Centroamérica.

Chamorro, quien el jueves 20 de mayo, sufrió un segundo allanamiento ilegal en la redacción de Confidencial, por parte de antimotines de la Policía del régimen de Daniel Ortega, considera fundamental la presencia de la prensa internacional para contar la historia del estado policial en el que está sumergido el país desde hace más de tres años.
«Me parece fundamental contar esta historia, esta historia del intento de cambiar una dictadura de manera pacífica que parece ir completamente contra la corriente y parece una misión imposible, pero de repente también hay ventanas y oportunidades de que se produzcan esos movimientos de cambios. ¿Qué se puede hacer desde la OEA, desde Estados Unidos?», cuestionó Chamorro.
Al mismo tiempo expresó que lamenta ver una Centroamérica fragmentada e indiferente ante la grave crisis de derechos humanos que enfrenta Nicaragua. «Es realmente lamentable y censurable la actitud de los gobiernos de Guatemala, de Honduras y otras partes de Centroamérica frente a esta crisis de derechos humanos que hay en Nicaragua, pero hay intereses», agregó Chamorro.
Nicaragua bajo estado policial
Asimismo, el director de Confidencial manifestó que la semana pasada estuvo en Washington, Estados Unidos, y conversó con personas informadas sobre el entorno institucional de Nicaragua, pero que desconocían sobre la censura impuesta por el régimen, las violaciones a la libertad de prensa y de expresión y a la prohibición de reunión, movilización.
«Sinceramente me sorprendió mucho la falta de entendimiento y conocimiento que hay sobre la anulación de la libertad de reunión, de la libertad de movilización, de la libertad de prensa, de la libertad de expresión en Nicaragua. Es decir, vivimos bajo un estado policial en el que los precandidatos Félix Maradiaga y Juan Sebastián Chamorro están hoy con casa por cárcel, y en este momento mi hermana Cristiana Chamorro, que también es precandidata presidencial, está siendo sometida a una presunta investigación por lavado de dinero en la Fiscalía, en un acto de criminalización de una organización no gubernamental que ella dirigía que apunta claramente a despojarla de sus derechos políticos y a inhibirla. Esa es la situación actual de Nicaragua», describió durante su intervención Chamorro.
Las elecciones están en riesgo
Las elecciones en Nicaragua serán el domingo 7 de noviembre, para elegir presidente, vicepresidente, diputados nacionales y ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen); sin embargo, actualmente no existen condiciones para que sean transparentes y justas. Tampoco existe un mecanismo confiable para deducir que serán competitivas, ya que Daniel Ortega aprobó una reforma electoral ajustada a su medida, que inhibe la participación de los opositores y seleccionó a un Consejo Supremo Electoral (CSE) aliado a su régimen.
«El régimen ya inició el proceso para excluir partidos, excluir candidatos y seleccionar a quienes son los que supuestamente participarían en la elección del 7 de noviembre. Hay una situación de total incertidumbre hoy en el país», insistió Chamorro.

Al respecto, la asesora sénior para Latinoamérica y el Caribe del Centro Carter, Jennie Lincoln, recordó que la participación es un derecho clave en los asuntos públicos de una nación. ¿Cuáles son las condiciones que debemos ver en Nicaragua ahora mismo?, se cuestionó.
«Una democracia expresa la voluntad de todas las personas y una elección genuinamente democrática debe ser conducida en un ambiente que garantice toda la participación de la completa población», respondió.
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Entre algunos principios fundamentales para llevar a cabo elecciones libres, Lincoln detallo: la libertad de asamblea y de la asociación, la libertad de movimiento sin restricciones, la libertad de expresión, de opiniones y acceso a la información, la seguridad ciudadana y, por último, el acceso a la justicia.
«Ninguna de estas condiciones existen en Nicaragua hoy, ninguna. Las condiciones para las elecciones están en riesgos, no solo para las candidatas y candidatos de la oposición sino para las personas que votarán», advirtió Lincoln.
Para Chamorro, el único camino para desmantelar a la dictadura es una victoria arrasadora con mayoría calificada para desmantelar la constitución y las estructuras de poder. Sin embargo, «hoy en Nicaragua, aunque existe la mayoría política que puede proveer esos votos, no existen las condiciones para decir ‘tengo optimismo de que esto va a ocurrir'», comentó el periodista.
Impacto de la Ley de Agentes Extranjeros
Al consultarle a Carlos Fernando Chamorro respecto al impacto de la Ley de Regulación de Agentes Extranjeros sobre las elecciones, señaló que esta ley al igual que una serie de legislaciones aprobadas por el oficialismo son un instrumento de presión y amenazas para bloquear la participación de los candidatos opositores en unos eventuales comicios, tal es el caso de Cristiana Chamorro Barrios, a quien el Ministerio de Gobernación (Migob) y el Ministerio Público la investigan por supuesto «delito de lavado de dinero y activos en perjuicio del Estado y la Sociedad».
«Esa ley junto con otras, como la de ciberdelitos y el financiamiento del terrorismo, que es la que le están aplicando hoy a mi hermana Cristiana, que había sido aprobada hace más de un año, son instrumentos de presión, de amenazas, de inhibición. En la práctica esa ley no se ha aplicado», comentó.
«Muchas organizaciones decidieron no inscribirse en el Migob y no aceptar incriminarse como agentes extranjeros, otras lo intentaron hacer, pero burocráticamente el Migob les impide registrarse. Algunas organizaciones internacionales se han retirado de Nicaragua, pero no ha tenido un impacto determinante, es simplemente un elemento más que se suma a las otras leyes que apuntan a crear condiciones para utilizarlas cuando sea necesario, despojar de los derechos políticos a alguno de los candidatos», añadió Chamorro.
El impacto político de la pandemia
Sobre el impacto de la pandemia del Covid-19 en el país, Chamorro argumentó que la posición del gobierno ha sido de negación, negligencia y propagación, principalmente entre los meses de marzo y julio del año pasado.
«De acuerdo con el Gobierno de Nicaragua, nuestro país es un milagro mundial. Según el Ministerio de Salud (Minsa), han fallecido por Covid-19 unas 182 personas, la tasa más baja de América Latina y posiblemente del mundo», indicó el periodista.
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No obstante, «en realidad, de acuerdo con las investigaciones que como periodistas nosotros hemos hecho con investigadores en tema de salud, haciendo comparaciones sobre el exceso de mortalidad de enfermedades en los últimos cinco años como infarto, neumonía, diabetes y otras, proyectan más de 9 mil muertos en Nicaragua, que sería el índice más alto de Centroamérica, al menos», sostuvo Chamorro.
También señaló que el impacto que tuvo la pandemia fue demoledor, sobre todo en ese pico del año pasado que afectó severamente al gobierno de Daniel Ortega, desde el punto de vista político, ya que más de un centenar de altos funcionarios han fallecido a causa del virus. «Y sin embrago, de alguna manera como la represión, las masacres, el impacto político de la pandemia se asimiló y se normalizó, porque la gente tiene que volver a la vida, tiene que reactivarse en la economía informal», expresó.
Pese a que en Nicaragua el Covid-19 presentó el tercer año consecutivo de recesión económica, en otros países fue el primero, e «irónicamente la tragedia de la pandemia, la tragedia de los desastres naturales, de alguna forma vinieron a facilitar al régimen acceso a recursos externos, donde la comunidad internacional está preocupada de que no se los roben. Pero obviamente los utilizan para fortalecer en todo caso el aparato general del gobierno», lamentó Chamorro.
El periodista aclaró que él no está cuestionando la ayuda humanitaria, sino la falta de transparencia. «El Covid-19 es el mejor ejemplo de todos. Hay recursos externos que le están dando a Nicaragua y mientras no se roben la plata, no les importa que mientan, que oculten información, estoy hablando de los organismos multilaterales que le están brindando ayuda al gobierno», dijo Chamorro.
Además agregó que desde el inicio la etapa de vacunación contra el Covid-19, ha sido utilizada como es un instrumento de campaña política para el régimen, ya que se administra de manera discrecional para ellos.