Hechos sobrios en lugar de activismo «ruidoso»
Con su revista, Stawowy intenta llenar un vacío que ve en las populares revistas de moda y también en las más feministas. «Las revistas feministas son demasiado combativas para mí, aunque tengan su justificación. Ciertamente a veces es necesario ser ruidoso, como lo es ahora el activismo, pero creo que solo un determinado grupo se engancha a él. No me identifico con esos tonos activistas», afirma.
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Con femMIT quiere crear modelos positivos que se pronuncien a favor de la diversidad, la paridad y la igualdad de oportunidades con hechos, cifras y diagramas para poder llevar a cabo un debate objetivo y profesional. Las cifras hacen todo más creíble y aportan una base sólida para la argumentación, cree Stawowy.
En el primer número, la editora muestra cómo las mujeres podrían obtener más cobertura mediática. En la revista, enumera a mujeres expertas que los medios podrían consultar para sus entrevistas en vez de a hombres expertos, como suele suceder con mucha frecuencia. Por ejemplo, el 45 por ciento de los virólogos, epidemólogos y microbiólogos en Alemania son mujeres, pero en general, el 70 por ciento de voces masculinas y solo el 30 por ciento femeninas han aparecido en los informes en línea relacionados con el coronavirus.
Solo alrededor del siete por ciento de las mujeres fueron nombradas como expertas, el cinco como investigadoras y solo el cuatro como virólogas. Al presentar y clasificar tales hechos, la revista femMit quiere contribuir de manera objetiva al debate sobre la igualdad de género.
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Mujeres del este y del oeste, aceptación mutua
Otra característica especial de la revista es el enfoque hacia la Alemania del Este. Romina Stawowy nació en Sajonia en 1982. Para ella es importante que cada vez más mujeres del Este alemán tengan su propia voz. «Las editoriales de muchas revistas femeninas no están en el este del país, esa podría ser una de las razones por las que no se muestra a tantas mujeres de allí.
Yo, en cambio, veo que hay mujeres geniales aquí. Y hay muchas. Quiero mostrar mujeres que aún no han aparecido en otras revistas como Barbara, Emotion o Emma”.
30 años después de la caída del Muro, Romina Stawowy no quiere pensar en este y oeste, la socialización y la posición de las mujeres antes de 1989: «Hay más mujeres en puestos gerenciales en el este. Sin embargo, lo que me molesta es que la gente se entusiasma con lo emancipadas y modernas que eran las mujeres del este.
Y es que a menudo se olvida que antes de 1989, las mujeres hacían las tareas del hogar además de su trabajo.
Siempre tuvieron una doble carga. No conozco a ningún padre que haya cambiado pañales. En lugar de comparar, deberíamos elegir lo mejor de las experiencias de las mujeres de ambos lados. Tenemos que aprender a aceptarnos mutuamente en nuestras decisiones».
(rmr/ers)

