Covid-19

Las funerarias de Managua han incrementado sus servicios de entierros exprés en las últimas semanas por muertes causadas por el Covid-19. LAPRENSA/W.LÓPEZ

Funerarias refuerzan sus protocolos tras aumento de servicios por Covid-19

En medio de un rebrote de casos, cinco funerarias de la capital contaron a LA PRENSA el comportamiento de los servicios asociados a muertes por coronavirus

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En los primeros diez días de mayo fallecieron al menos 17 personas a causa del Covid-19 en Managua, según cifras brindadas por cinco de las más de 30 funerarias que se contabilizan en la ciudad. Este número de decesos asociados al virus obtenido por LA PRENSA a través de sondeos en la capital, supera con creces el dato oficial congelado; desde octubre de 2020, el Ministerio de Salud (Minsa) informa de un fallecido por semana a causa del virus.

Aunque el número actual de servicios funerarios asociados al nuevo coronavirus no supera el negro episodio vivido en mayo y junio del 2020 —en el primer brote de casos que saturó el sistema de salud del país e hizo los entierros exprés cosa de todos los días—, este aumento gradual también evidencia el contexto de rebrote advertido por los médicos independientes tras unas vacaciones de Semana Santa sin medidas de protección.

De acuerdo con las funerarias que accedieron a hablar con LA PRENSA bajo la condición de no revelar su identidad, la mayoría de estas 17 muertes asociadas al virus tuvieron entierros exprés. Pero algunos cuerpos fueron velados por sus familiares y sepultados hasta el día siguiente, sin importar que iba en contra del protocolo dictado por las autoridades sanitarias para evitar más contagio en la población.

Estos 17 servicios Covid-19 confiados a LA PRENSA por cinco funerarias han sido realizados desde los hospitales Alemán Nicaragüense, Alejandro Dávila Bolaños (Militar), Antonio Lenín Fonseca y Carlos Roberto Huembes (de la Policía); a los cementerios La Puerta del Cielo (Milagro de Dios), Oriental, privados de Managua e incluso uno a un camposanto en la ciudad de León.

¿Cómo saben que son muertes por Covid-19?

«Cuando solicitan el servicio en nuestra funeraria, pedimos el acta de defunción para ver si sale la famosa neumonía atípica y si no averiguamos con la gente del hospital, porque así nuestro personal extrema sus medidas para evitar contagiarse. Lo hacemos así porque ahora no todos los fallecidos por Covid-19 tienen un entierro exprés. Llevamos más de un año con la pandemia en el país y la gente sigue ocultando la información que el familiar falleció por el virus», compartió el trabajador de una funeraria que del 1 al 10 de mayo realizó cinco servicios por Covid-19.

Este repunte de casos fue advertido meses atrás por asociaciones médicas independientes ante la relajación de las medidas de prevención en la población y la persistencia de organizar actividades masivas por parte del régimen de Daniel Ortega. El rebrote también se ha manifestado en casos confirmados en colegios privados, aumento de hospitalizaciones y atenciones telefónicas brindadas por la Unidad Médica Nicaragüense. El aumento de la transmisibilidad en el país incluso ha sido confirmada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

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Mantienen los equipos especiales

Desde que la pandemia llegó a Nicaragua, las funerarias modificaron sus protocolos en el manejo de cadáveres. Al ser un virus altamente contagioso, se dotaron de equipos de protección personal como batas manga larga, guantes y protección facial y ocular para llevar un cuerpo del hospital al cementerio. Asimismo, el conductor y ayudante empezaron a ser sometidos a un estricto proceso de sanitización de pie a cabeza y desinfección del carro fúnebre una vez terminado el servicio.

Este ritual de trajes y desinfección completa fue cumplido a mediados de la semana pasada, cuando una de las funerarias tuvo que retirar un cadáver en el Hospital Lenín Fonseca. La persona falleció entrada la noche pero como no estaba lista la tumba, fue retirada de la morgue hasta el día siguiente. Fue al filo del mediodía que el carro fúnebre entró al cementerio La Puerta del Cielo, acompañado de algunos familiares que al momento de la sepultura se mantuvieron a unos diez metros de distancia, tratando de cumplir al menos con uno de los puntos del protocolo; no entrar en contacto con el cadáver ni con el féretro que lo contiene.

Talleres activados: más ataúdes económicos

Con el primer brote en el país las funerarias registraron una alta demanda de ataúdes, al punto de quedar sin reservas y teniendo los talleres que trabajar turnos dobles. Día y noche fabricando cajas. Aunque la demanda actual no es parecida al año pasado, dos talleres reconocieron que esta semana empezarán a elaborar solo ataúdes económicos, que son los más demandados para las muertes por Covid-19, ya que no tienen ventana para ver al fallecido porque una vez introducido en él, el ataúd es sellado.

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Después que un carpintero arma el cajón y se le aplica la base, viene la fase en que se lija para pintarse. LA PRENSA/W. LÓPEZ

«Hemos decidido dejar de elaborar ataúdes lujosos, porque casi no se buscan cuando son muertes por Covid-19, para enfocarnos en los económicos, que son los más buscados. Así pasó el año pasado», expuso el integrante de una familia dueña de uno de los talleres. Los féretros más baratos oscilan entre los seis mil y siete mil córdobas, mientras que los de lujo pueden costar hasta 24 mil córdobas.

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