La extracción de pino de los bosques de muchas zonas del departamento de Nueva Segovia tiene por séptimo año consecutivo sin agua de consumo a más de 14 comunidades pobres del municipio de Mozonte/ LA PRENSA/ W. Aragón

Comunidades de Mozonte vuelven a padecer sed

Más de 300 familias padecen sed cada verano, una crisis que se repite desde hace al menos siete años en esta zona, denuncian pobladores

Aquí el verano es sinónimo de sed. Esta temporada los habitantes de las comunidades más pobres del municipio indígena de Mozonte, del departamento de Nueva Segovia, padecen otra vez por la falta de agua potable en sus hogares, producto de los daños por el despale indiscriminado de pinares.

El campesino Ángel Landero Guerrero, habitante de la comunidad Las Cruces, del municipio de Mozonte, expuso que desde el pasado mes enero de este año más de 370 familias de esa comunidad y otras más como Quisulí, San Antonio, El Cacao, El Cuyal, Apamiguel y Yaraje suman más de siete años consecutivos de falta de agua de consumo en época de verano.

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“Cada vez que concluye el invierno, y con la llegada de la época seca, los ríos comienzan a disminuir sus correntadas de agua, por lo que hasta mediados de mayo ya hasta las quebradas, riachuelos y ojos de agua se secan y por eso no hay agua para el consumo de las familias que habitamos unas 14 comunidades del municipio de Mozonte”, señaló.

Landero Guerrero culpa del problema a los dueños de grandes empresas madereras que no paran de cortar en los pocos bosques de pino que han quedado en Mozonte, zona que forma parte de las áreas protegidas de la cordillera de Dipilto y Jalapa, Nueva Segovia. “Este año, desde enero, los ríos se han cortado y por eso muchas comunidades ya no tienen agua. Eso pasa desde hace más de siete años”, manifestó.

Pedro Machado Flores, habitante de uno de los barrios del poblado de Mozonte, culpa a las autoridades de la Alcaldía de esa misma localidad gobernada por sandinistas, a quienes señala de dar avales a los madereros junto con los funcionarios del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) y del Instituto Nacional Forestal (Inafor).

A diario pesados camiones con tucas de pino salen de las zonas protegidas de municipios de Nueva Segovia con rumbo a aserríos de Somoto, Ocotal y Estelí. LA PRENSA/ W. Aragón.

Aquí hemos luchado por años en contra de esas empresas madereras para que paren de seguir despalando y dejen de extraer los pocos árboles de pino que nos quedan en los bosques, pero desgraciadamente sus mayores protectores son los mismos que dan los avales para que arrasen los pinares sin importarles que las familias pobres de las comunidades en esas zonas sufran la falta de agua de consumo. Hasta los de (ciudad) Ocotal sufren”, señaló.

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El despale de los bosques de pinares ha causado que hasta más del 50 por ciento de los 46 mil habitantes de la ciudad de Ocotal, cabecera del departamento de Nueva Segovia, carezcan del agua potable. Cada año son abastecidos por la Alcaldía, Enacal y Cuerpo de Bomberos a través de un Plan Especial de Abastecimiento, que con cuatro camiones cisternas diarios tratan de suplir la demanda de agua en gran parte del sector urbano como también en los mercados, el hospital en construcción y centros de salud.

Pero la falta de agua en esta época extensa del verano afecta también a los pobladores de las comunidades de los municipios segovianos de Dipilto, Santa María, San Fernando, Santa Clara y Jalapa, donde la extracción de pinares es más continua. “Hay bastantes despales. Yo recuerdo cómo eran antes estas comunidades de boscosas y abundaba el agua de los ríos, quebradas y ojos de agua, pero ahora parecen desiertos”, dijo Ángel Landero Guerrero.

Por su parte, el padre Aarón Tercero Agurcia, del templo San Pedro del municipio de Mozonte, manifestó que su parroquia está apoyando la demanda de las familias de parar los despales en comunidades afectadas y que como iglesia se han opuesto a acabar con los pinares en esa zona, “sabemos que hay intereses personales y egoístas, y no se está velando por la población de Mozonte, donde nosotros hemos traído a expertos para que expliquen a los pobladores de la importancia de defender sus bosques”, señaló.

Experto ambiental también ha denunciado

El ingeniero Jaime Incer Barquero ha denunciado en reiteradas ocasiones como en la cordillera de los municipios Dipilto, Jalapa, Mozonte y San Fernando, zonas del departamento de Nueva Segovia, se ha dado la tala de extensas áreas boscosas de pinares por parte de empresas de la industria maderera bajo la excusa de que se trataba de planes de manejos forestales autorizados por las autoridades locales y del Gobierno.

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“Estamos viendo totalmente taladrados (cortados) pinares (árboles) que han sido arrasados en un área protegida. Es inexplicable e injustificable la barbarie ecológica que se comete con la destrucción de los bosques de pino en la cordillera de Dipilto-Jalapa. Observamos la forma brutal en que se han cortado los árboles, este acto lleva en nuestra memoria la desgracia que sufren los segovianos”, expuso anteriormente el conocido ambientalista Incer Barquero.

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