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En términos realistas, va a ser muy difícil tener alguna oportunidad de avanzar en el torneo eliminatorio preolímpico de beisbol, que se llevará a cabo en Florida, en el próximo mes de mayo.
Cuando te esperan rivales del nivel de Estados Unidos, República Dominicana y Puerto Rico en tu grupo, las opciones se debilitan. Todos ellos tienen un mejor beisbol que el nica, pese a cualquier esfuerzo.
Esto no tiene que ver con agallas, falta de amor o entrega de los jugadores en cada partido, factores a menudo mencionados por los fanáticos al juzgar al equipo. No, es un asunto de calidad, de recursos.
Y las reglas del juego son crueles: clasifica el ganador del torneo, que se realizará del 31 de mayo al 5 de junio en West Palm Beach y Port Saint Lucie. Y los que ocupen el segundo y tercer puesto van a un repechaje a China en junio.
El otro grupo (B) tampoco está cómodo. Canadá se mide a Colombia, Venezuela y Cuba. Pero solo el ganador del torneo clasifica directo a las Olimpiadas de Tokio.
Nicaragua podrá armar un buen equipo a partir de la incorporación de jugadores profesionales como Ismael Munguía, Dilmer Mejía, y a lo mejor Leonardo Crawford y Cheslor Cuthbert.
Más la base de peloteros que juegan a nivel local. El problema es que cada país de los mencionados antes, tiene más de donde echar mano y así poder armar una tropa de gran nivel competitivo.
El universo de jugadores nicas en las Ligas Menores, por lo general, anda por los 30 miembros y la mayoría han radicado o radican de Clase A hacia abajo, que es la etapa inicial de sus carreras.
Incluso, hay una cantidad estimable de prospectos que no tienen chance de hacer el equipo. Eso no le sucede a los Estados Unidos, Dominicana y Puerto Rico, donde hay cantidad y calidad de atletas.
El mismo Colombia, Venezuela y hasta Cuba tienen gran cantidad de talento y darle forma a un equipo no es por falta de figuras. A veces es falta de organización, algo que afecta usualmente a Dominicana.
Desde que uno escucha el nombre de un Mike Scioscia o Juan “Igor” González, uno sabe que esta gente no va con la idea de ir a un paseo al torneo. Irán es pos del boleto disponible o la oportunidad de avanzar.
Marvin Benard y resto de entrenadores saben que la misión es muy difícil, pero no hay dudas de que darán todo lo que esté a su alcance para complicarles la vida a unos rivales de gran calibre.
Sin embargo, el reto es enorme. Avanzar en ese torneo tiene cara de misión imposible.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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