Mientras el padre y tío de Wilton Gutiérrez Obregón —el niño migrante nicaragüense encontrado en una zona desértica entre México y Estados Unidos— se disputan la custodia del menor, ante la ausencia temporal de la madre, quien gestiona asilo político en Estados Unidos después que fuera liberada, abogados especialistas en temas migratorios consideran que el menor «no puede ser repatriado» en contra de su voluntad, pese a que su padre haya firmado una solicitud.
El abogado Nicolás Aguado, especialista en temas de migración, quien reside en Estados Unidos, explicó que antes de hablar de repatriación, primero se deben tomar en cuenta las razones por las que el niño junto con su mamá decidieron salir de Nicaragua: Por violencia doméstica. Y partiendo de ese antecedente, no cree que la repatriación del menor sea de forma «automática», porque entra en juego la seguridad del menor de edad.
«Obviamente que en este caso tiene que prevalecer el bienestar del menor y no podríamos asumir que es automática esta repatriación. Al final debemos de proceder con las leyes internacionales, tenemos de respetar el privilegio que tienen los padres biológicos sobre los menores, pero también tenemos de respetarle el derecho al niño a la seguridad y las leyes de nuestro país que dicen que sobre todo lo fundamental es la seguridad física y mental del menor», enfatizó el especialista.
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Desde el martes —cuando el padre firmó la solicitud de repatriación— la situación de Wilton se tornó más dramática. En Estados Unidos, el tío del menor, Misael Obregón —quien pide la custodia temporal de su sobrino, mientras su hermana resuelve la situación migratoria— afirma que si el menor decide quedarse «nadie puede repatriarlo», porque las leyes estadounidenses respetan la decisión del menor y sobre todo buscan el bienestar del mismo.
«Puede firmar quien quiera firmar, pero mientras el niño no diga que se quiere ir para Nicaragua, el Gobierno de Estados Unidos no lo va a mandar para allá, eso que quede claro. Puede firmar el mismo Daniel Ortega, Rosario Murillo, pero si el niño dice ‘no me voy’, eso se le respeta y las leyes de aquí son claras», dijo el pariente del menor en una entrevista con LA PRENSA.
Obregón está agotando todos los recursos legales para evitar que el niño sea repatriado. Tiene a disposición dos abogados estadounidenses quienes le explicaron que las leyes en Estados Unidos son muy estrictas y sobre todo, respetan los derechos y voluntades que tiene el niño, aún cuando el padre, quien posee la representación legal, haya firmado una solicitud para extraditar al niño.
«Si él lo dijo claro (el papá de Wilton) que yo me hiciera cargo del niño aquí, ya que tenía la oportunidad de tenerlo. Además, aquí nadie manda sobre el niño, solamente él mismo, así que no pueden repatriarlo si él decide no irse para Nicaragua. Aquí mi sobrino tiene sus abogados que no van a permitir que lo extraditen», enfatizó.
El régimen de Daniel Ortega, que desde un inicio ha insistido en la repatriación, anunció este jueves, por medio de la vicepresidenta designada Rosario Murillo, que tras la aparición de la madre del menor su gobierno está apoyando cualquier procedimiento que se requiera, y dejó entrever que no continuarán con la solicitud de repatriación de Wilton.
«Nosotros respondimos y apoyamos la solicitud de su familia que se encuentra aquí en Nicaragua, ahora que está su madre, vamos a seguir brindando servicios consulares que nos soliciten, quedamos a la orden de la familia de Wilton Gutiérrez», dijo la vocera gubernamental.
Al respecto, LA PRENSA se intentó comunicar con Lázaro Gutiérrez, papá del menor, para conocer si tras el anuncio de Murillo continuaría con el proceso de solicitud de su hijo, pero no atendió las llamadas. Sin embargo, en una entrevista que sostuvo con Telemundo este jueves, Gutiérrez manifestó que no desistirá de su decisión y argumentó que la razón es porque la familia materna del niño se ha valido de «mentiras» para desprestigiarlo.
Leyes de Nicaragua
En el marco legal nicaragüense, la abogada Carla Sequeira, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), explicó que tanto la Convención de los derechos del niño, como las leyes nacionales —y también internacionales— establecen que quienes tienen la representación legal son los padres, pero no descarta que la justicia norteamericana revoque cualquier medida que obligue al niño ser devuelto a su Patria.
«Sería una decisión que un judicial norteamericano pudiera revocar y autorice que el niño se quedara (en Estados Unidos) por un bien mayor, por el bienestar del menor, pero en este caso no tengo conocimientos si existe algún tipo de sentencia o de resolución por parte de algún juez, y mientras eso no suceda, lo más lógico es que el niño sea repatriado», aclaró la abogada Sequeira.

Al respecto, una fuente especializada que solicitó el anonimato, coincidió con la abogada Sequeira que bajo el principio de interés superior, existe una convención nacional que protege al niño al estar en tutela de los Estados Unidos, que tiene como fin atender lo mejor posible al interés del menor. «Tendrán que analizar las autoridades norteamericanas si el interés del niño es precisamente que se regrese a Nicaragua o que se quede en Estados Unidos», dijo.
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En el caso de Nicaragua, «la patria potestad —que así se llama con el nuevo Código de la Familia con la autoridad parental— se estaría cuestionando porque quien tiene la representación legal del niño es su familia, pero tampoco descarto que podría haber intencionalidad del Gobierno de convencer a su padre para decir que él se encuentra interesado en que el niño regrese», explicó la fuente.
La fuente agregó que en caso de que el padre del niño ejercía algún tipo de violencia contra la mamá del menor o contra él, «al repatriarlo, el Gobierno estaría exponiendo en grave peligro la integridad física y psicológica tanto del niño como la de su mamá», dijo.
Estudio psicosocial
En una entrevista anterior con LA PRENSA, Misael Obregón, hermano de Meylin Obregón, sostuvo que los malos tratos psicológicos que ella recibía de su expareja Lázaro Gutiérrez la llevaron a migrar indocumentada a Estados Unidos. Su hijo, el niño de 10 años, vivió bajo ese ambiente de violencia.
Al respecto la abogada Carla Sequeira refirió que si el niño finalmente es repatriado a Nicaragua, el Gobierno tiene la obligación de someterlo a un estudio psicosocial para determinar si existió violencia ejercida por su padre. Asimismo debe de garantizar que el niño se reintegre a un ambiente sano y seguro para poder desarrollarse.
«Es deber del Estado realizar las investigaciones pertinentes para verificar o confirmar si existe violencia intrafamiliar por parte del padre. En caso de que sí exista, el deber del Gobierno es procesar a esta persona y obviamente quitarle la representación y tutela del menor», sostuvo la defensora de derechos humanos.