Dos nicaragüenses que llegaron a Costa Rica con la promesa de otro compatriota de darles trabajo como empleadas domésticas, en unos condominios ubicados en Heredia, donde él era guarda de seguridad, fueron rescatadas la mañana de este sábado por la Policía Profesional de Migración, porque estaban siendo víctimas del delito de trata de personas con fines de explotación sexual.
Las autoridades allanaron la vivienda ubicada en el sector de La Aurora luego que recibieron una denuncia.
El sujeto se aprovechó de la necesidad y vulnerabilidad de las víctimas, y les pagó el costo del viaje desde Nicaragua a Costa Rica. Ambas personas ingresaron al país por un puesto no habilitado por la frontera norte de ese país, el domingo 21 de marzo.
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Las mujeres relataron que era su segundo intento por ingresar al territorio costarricense, ya que habían probado ingresar el sábado 20, sin embargo, fueron asaltadas por «coyotes».

Todo era un engaño
El domingo por la noche llegaron a Heredia y fueron recibidas por el ahora imputado, y trasladadas hasta la vivienda allanada. Conforme avanzaban los días, las víctimas se percataron que se trataba de un engaño, y una de ellas estaba siendo sometida a un proceso de agresiones sexuales y la otra era ubicada por el imputado en un domicilio para iniciar una posible explotación también.
Ambas eran amenazadas por sujeto, de apellido Torres, quien les decía constantemente que iba a llamar a la Policía por su condición migratoria irregular, indicándoles que podrían ir a la cárcel si no hacían lo que él les pedía.
Las autoridades aseguraron que ambas víctimas se encuentran en buen estado de salud y están siendo atendidas por ellos como corresponde.
El sujeto, quien las sometía a la explotación, fue detenido desde el viernes 26 de marzo en su lugar de trabajo y se encuentra a las órdenes de la Fiscalía de Heredia por el delito de trata de personas con fines de servidumbre sexual.