Un vendedor ambulante de 17 años fue catapultado por el conductor de una camioneta en el sector del Dancing, en Carretera Norte, Managua. El adolescente minutos antes había despachado unas guayabas.
Alexander Eduardo Martínez Arévalo expiró a los 20 minutos de haber ingresado de emergencia al Hospital Alemán Nicaragüense, la tarde del martes.
En una nota de prensa publicada en la página web de la Policía, se informa que a la 1:20 de la tarde ocurrió el accidente.
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El equipo técnico de investigación de accidentes del Distrito Seis de Managua verificó que Juan Gámez Rivera, de 57 años, conducía la camioneta placa CT 10649, de oeste a este, y atropelló al peatón.
La víctima fue examinada por el personal del Instituto de Medicina Legal (IML), que determinó que la causa de la muerte fue politraumatismo.

Eduardo Ramón Martínez Calero, padre de la víctima, detalló que ambos estaban trabajando en los semáforos (en el carril del centro), y donde hay espacio suficiente, ahí varios vendedores ambulantes ofrecen sus productos.
“Él estaba despachando el producto a una camioneta, pero el semáforo se puso en verde. La camioneta arrancó lentamente e iba despachando guayabas, cuando de pronto al conductor de la camioneta como que se le fue la mente y en vez de ir derecho, se metió mucho a la derecha e invadió carril, lo empujó y lo catapultó a pocos metros”, dijo con un nudo en la garganta el padre del fallecido.
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Martínez Calero, al ver lo sucedido, salió corriendo a agarrar a su hijo. Luego pidió ayuda y a su hijo lo trasladaron al Hospital Alemán Nicaragüense, donde ingresó grave.
A los 20 minutos falleció
“Me dilaté unos cinco minutos llegar al hospital, creo que se les quedó en emergencia e iban a revivirlo, pero a los 20 minutos murió”, mencionó el hombre abatido por el dolor.
Posteriormente, el padre de la víctima abordó un taxi para retornar al lugar del accidente y observó que la Policía estaba con dos conductores y su esposa. “Le dije a mi mujer que se fuera de inmediato al hospital, porque nuestro hijo iba grave (no quiso decirle que estaba muerto). Ella no creía la gravedad del asunto hasta que un policía le dijo: ‘Váyase, señora, que su hijo acaba de morir'», relató Martínez Calero.
Según Martínez Calero, los familiares del conductor lo han llamado varias veces para llegar a un arreglo, pero lo único que exige es justicia porque aunque el autor de la muerte de su hijo sea una persona con enfermedades crónicas, tiene que pagar por lo sucedido.
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“Ellos me llamaron cuando estábamos en Medicina Legal, tratando de llegar a un acuerdo, pero era mi único hijo varón y aunque sea hipertenso, tiene que pagar el castigo que la ley manda”, indicó el papá del adolescente.
Era una persona trabajadora
El padre del fallecido recuerda a su hijo como una persona alegre, trabajadora y amorosa con sus hermanas, unas gemelitas. “Mi hijo era un luchador, no temía al trabajo. Siempre buscaba cómo apoyar a la familia, porque sabía las penurias que estábamos pasando. Su madre está destrozada, no ha pronunciado ni una palabra desde que se enteró de la muerte de nuestro hijo”, indicó el afectado.
La vela se realizó en la casa de la abuela paterna, en el anexo del barrio La Primavera. Sin embargo, los restos del adolescente serían sepultados en el cementerio de San Benito, de donde eran originarios sus padres.