Han transcurrido 17 días desde que la Policía del Distrito Cuatro ocupó el taxi, marca Hyundai, placa M 02557, en el cual delincuentes hirieron de bala al conductor Kelvin Isaac Martínez Morales, de 21 años, en el sector de la Dirección General de Aduanas (DGA), en el kilómetro 4.5 de la Carretera Norte, Managua.
La propietaria del vehículo, Yoseala Leonor Morales Blanco, quien también es la madre del taxista baleado, ha solicitado durante varios días la devolución del automóvil al comisionado Dennis Sanarrusia, jefe policial del Distrito Cuatro de Managua, pero el tiempo pasa y el carro no ha sido entregado.

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“Esta es la segunda vez que le estoy suplicando a través de una carta al jefe de Policía, demandando la entrega del vehículo, que en el momento del robo lo andaba mi hijo, el carro se debe a un autolote ubicado en la entrada del Centro Comercial. El taxi permanece a la intemperie, las ventanas de la puertas están abiertas y con la lluvia se ha mojado en el interior, el medio de transporte se está dañando y las autoridades hacen caso omiso a mi demanda”, explicó vía telefónica Yoseala Morales.
El taxi se encuentra al costado derecho del edificio policial junto a otras motocicletas. La propietaria señala que debido a esta situación han caído en mora con las cuotas del abono al autolote; eso también ha dificultado que la familia tenga ingresos para sufragar los gastos en el hogar.
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“El pasado viernes el jefe policial (Sanarrusia), de forma odiosa, prepotente, me dijo que el taxi no se me iba a entregar porque aún se realizan las investigaciones, es ilógico que una investigación vaya a demorar tanto, ellos pueden gestionar que el carro me lo den en depósito y cuando deseen que lo lleve, lo haré sin ningún problema”, explicó la afectada.

La mañana de este martes nuevamente doña Yoseala se presentó al distrito policial para entregar una carta dirigida al comisionado Sanarrusia; sin embargo, solo fue recibida por la inspectora Wendy Ramírez.
Se recupera lentamente
El asalto del que fue víctima el taxista Kelvin Isaac Martínez Morales, ocurrió la madrugada del pasado sábado 27 de febrero, cuando uno de dos delincuentes a bordo en motocicleta, con un arma de fuego, intimidó a una mujer y un hombre que permanecían como pasajeros en el vehículo y al momento de iniciar la marcha para escapar, el malhechor le propinó un impacto de bala en la espalda, perforando el pulmón derecho y tejidos del omóplato.

“Mi hijo ha estado recibiendo terapias porque en ocasiones se le duerme la mano, esas son secuelas que dejó el intento de homicidio, imagínese que a nadie se ha procesado y ni las pertenencias personales se le han entregado, a él una de las mujeres le robó un celular y 3,400 córdobas”, afirmó Morales.
De acuerdo con el taxista, el viaje donde estuvo a punto de morir, se lo hizo a un cliente que por teléfono lo contactó para que lo llegara a traer a la Plaza El Edén, junto a dos mujeres y un compañero de trabajo, y después trasladarlo a un motel. Mientras el viaje continuaba, su cliente le pidió llevarlo a un cajero automático ubicado en el costado de la DGA, lugar donde fue el robo.

Hay que señalar que la familia Morales ha sido víctima de la delincuencia en dos ocasiones; la primera fue en su casa ubicada en Villa Libertad hace diez meses, donde sujetos vestidos como policías allanaron la vivienda para robar electrodomésticos y un vehículo.