Tres años de recesión han dejado a las mujeres nicaragüenses en una posición de mayor vulnerabilidad. A las mujeres, que en su mayoría son cabezas del hogar, les preocupa la falta de empleo, de crédito, las deudas, las tareas de casas, entre otras cosas.
Ximena González, expresidenta del Instituto Nicaragüense de Desarrollo (Inde), afirma que las mujeres tienen una posición de desventajas desde muchos aspectos, las que se agudizaron con la crisis.
“En esta crisis se pudieron acentuar mucho más los problemas o las desventajas que tenemos las mujeres en todos los planos, una de las cosas que hemos visto es un incremento de la violencia intrafamiliar, lo cual es lamentable, todo esto incide en desmejorar su posición. Pero además la crisis sanitaria agudizó la crisis económica de las mujeres, quienes tienen menos oportunidades de empleo, de desarrollo con los emprendimientos y todo esto viene a perjudicar significativamente”, sostuvo.
Blanca González, presidenta de la Red de Empresarias de Nicaragua (REN), manifestó que según una encuesta que realizaron el año pasado, la pandemia afectó aún más a las mujeres emprendedoras. Pero aun así, hay historias de éxito.
“El año pasado, al enfrentar la crisis sanitaria nosotras hicimos dos encuestas, la última fue en noviembre, con una muestra de más de 200 empresarias; ese estudio arrojó que con la pandemia más del 50 por ciento de las mujeres empresarias cerró temporalmente sus negocios, un 65 por ciento tuvo que reinventarse y luego tenemos que un 80 por ciento sufrió una reducción en sus ventas”, dijo.
La empresaria explica que las mujeres que mantuvieron sus negocios abiertos aumentaron sus costos operativos. “Más del 80 por ciento de las encuestadas aumentaron sus costos operativos para adoptar medidas de prevención y algo sumamente preocupante es que más del 56 por ciento han tenido problema en el suministro de materia prima, esto quiere decir que ha estado viniendo mucho más cara”, sostuvo González.
En cuanto al acceso a financiamiento, González explica que pese a que muchas tienen deudas, siempre hay necesidad de un préstamo.
“El 90 por ciento de las empresas tienen deudas, con microfinancieras, bancos, prestamistas, proveedores; sin embargo, apenas un 20 por ciento se ha sentado a renegociar estas deudas y un 15 por ciento experimentó una afectación en su récord crediticio, además es interesante que el 54 por ciento estaba interesado en optar a un préstamo. Actualmente estamos viendo que más del 75 por ciento requiere capital de trabajo para reactivar sus negocios”, dijo la presidenta de la REN.
Crisis golpea, pero se reinventan
Gloria Ruiz Gutiérrez, directora general de ProMujer en Nicaragua, reconoció que la pandemia ha golpeado duro los ingresos de las mujeres. “En gran parte, trabajamos con la base de la pirámide por tanto cualquier crisis y sobre todo una pandemia mundial como el Covid-19 golpeó aún más los ingresos de nuestras clientas. Muchas de ellas están reinventando sus emprendimientos en esta crisis para poder continuar generando ingresos que en su mayoría son su único medio de subsistencia. Por ejemplo, en lugar de vender cosméticos, ahora producen o comercializan mascarillas o productos de higiene”, dijo.
Ruiz señala que además las mujeres que son proveedoras del hogar han estado expuestas al virus, porque muchas de las actividades económicas se realizan fuera de la casa.
“Desarrollamos una aplicación que nos permite contar con datos más certeros sobre el impacto del Covid-19 en nuestras clientas de la región, así como definir acciones, lanzar nuevos programas de salud o prever escenarios ante futuros riesgos” en el contexto de la pandemia, agregó Ruiz.
“La reactivación del crédito vivienda sabemos que es una gran necesidad por el alto déficit de viviendas en el país, así como nuevas líneas de crédito para salud. Y alcanzar a más mujeres y hombres con nuestro producto estrella del crédito en banca comunal para personas que no son sujetas de crédito en la banca comercial”, añadió.