CONTENIDO EXCLUSIVO.
En el 2017 el salario de los trabajadores que estaban cotizando en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) era en promedio 9,897.3 córdobas mensuales. A tres años de recesión, tras el estallido de la crisis sociopolítica en abril del 2018, los números del Banco Central de Nicaragua muestran, que pese a ello, el salario de este segmento del mercado del trabajo, al menos en términos numéricos, ha mejorado, tanto así que en enero del 2021 ascendió a 12,099.5 córdobas, es decir 22.25 por ciento más que la media de hace tres años.
A simple vista la operación aritmética pareciera que los salarios de los trabajadores del sector formal no se han deteriorado, lo que es un espejismo, advierten economistas y empresarios, quienes señalan que detrás de esa variación al alza hay varios factores no tan positivo que han influido, más allá del impacto inflacionario y de devaluación de la moneda, que suelen afectar este indicador del mercado del trabajo.
La primera razón detrás de esa mejora de los números salariales de los cotizantes, aunque parezca paradójico, es la pérdida de contribuyentes al INSS durante estos últimos tres años de recesión. Han salido del bolsón cotizantes de menores ingresos, principalmente los que estaban en el seguro facultativo, que al reducir su participación dentro de la masa salarial se aumenta el peso de los asegurados de mayores ingresos y por lo tanto matemáticamente aumenta el salario promedio, explica un economista que prefiere no ser citado por temor a represalia.
Según cifras del Banco Central de Nicaragua, en el 2017 el INSS tenía a 914,196 personas activas, aportando a las finanzas de la entidad. Hasta enero de este año esa base de contribuyentes ascendió a 736,751, es decir 177,445 menos comparado con el periodo de referencia, lo que muestra el impacto que la mayoría de estos trabajadores ya fuera de la cobertura de la Seguridad Social tenían con sus bajos salarios en el indicador del salario promedio de los cotizantes.

Más trabajo, por un poco más de salario
Otro factor que encuentra el economista Róger Arteaga es que a raíz de la difícil situación en la que ha caído la economía de Nicaragua, los empleadores redistribuyeron el trabajo en menos personal y empezaron a pagarle un poco más a los que se quedaron en las empresas.
«Si mide el nivel de salario promedio de los que siguen trabajando puede haber aumentado, pero los que están desempleados contribuyeron para que los que están empleados reciban un poco más», apuntó el economista.
Uno de los sectores que exhibe un fuerte crecimiento en el salario promedio es el de minas y canteras. Desde el 2017 hasta el 2020 este subió el equivalente a 7,749.4 córdobas, según muestran cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN). En enero este ya rebasó los 36,326.1 córdobas, el más alto de toda la base salarial que reporta el INSS.
Este repunte coincide con el desempeño positivo que ha tenido el sector en los últimos tres años en materia de exportación de oro en bruto, lo que ha colocado al rubro como el primero en la cesta estrella de productos de envíos al exterior de Nicaragua. No obstante, también cabe mencionar que la planilla de este sector es relativamente pequeña si se compara con otras actividades económicas, donde abundan los salarios bajos.
Lo que ocurre en el comercio
Uno de ellos es el comercio, que ha perdido 80 mil cotizantes desde diciembre de 2017 hasta diciembre del año pasado. Sin embargo, el salario promedio se ha elevado en casi 3,100 córdobas, al pasar de 9,014.7 córdobas a 12,114.4 córdobas en enero de este año.
En este sector los que más fracasaron a consecuencia de la crisis del 2018 y luego por la pandemia del coronavirus han sido las microempresas, donde los salarios son bajos.
Lea además: Estos serán los nuevos salarios mínimos en Nicaragua a partir del 1 de marzo 2021
Carmen Hilleprandt, presidenta de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN), coincide con Arteaga en que también ha incidido en la mejora del salario promedio el reacomodo interno que se ha impulsado en las empresas en materia de carga de trabajo y remuneración.
«Se puede ver como que existe una mejoría en los salarios, pero es porque los primeros despedidos son los que tienen menos ingresos, inclusive en empresas medianas los que se quedan a cargo de las actividades son los de mayor salario y tendrán que asumir el rol de los despedidos de menor salario, de ahí la mejoría en ese promedio», explicó.
La empresaria ejemplificó: «Si alguien gana 20,000 córdobas y el otro gana 15,000 y se queda en la empresa el de 20,000, parecerá que ese promedio de salario aumentó. Si alguien ganaba el salario mínimo en una pequeña empresa y cerró la empresa se crea ese espejismo en donde aparenta una mejora salarial, pero al final lo que hay es más desempleo».
Desde la CCSN el 10 por ciento de sus socios del rango de pequeñas empresas tuvo que cerrar por la situación económica y política del país, refirió Hilleprandt.
Lea también: Ajuste del salario mínimo: en algunos sectores ni con dos salarios se pueden cubrir los costos alimentarios
Sobre la construcción
Los números salariales de la construcción también parecen estar entre los que más han mejorado. Estos en 2017 tenían promedio de 9,554 córdobas mensuales y este 2021 ya alcanzan los 16,559.2 córdobas, es decir que ha habido un aumento de 7,005.2 córdobas. Pero en paralelo, el número de asegurados pasó de 34,842 en 2017 a 22,534 hasta enero de este año.
La presidenta de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC), Leslie Martínez, expuso que ese salario promedio para el sector está en contraposición con la accesibilidad a la canasta básica, la cual cada vez va aumentando su precio y más cuando le comenzaron a gravar impuestos a artículos como los de aseo personal, tras la aprobación de la reforma a la Ley de Concertación Tributaria en 2019.
«El número de trabajadores de la construcción afiliados al INSS ronda los 22,000, porque el 70 por ciento de las empresas mantienen a sus trabajadores en la informalidad», detalló Martínez.
Pero además Martínez cree que los salarios son más altos, especialmente el salario mínimo que se devenga en esta actividad. Con la última aprobación se ubicó en 9,880.17 córdobas mensuales, que a criterio de la líder empresarial solo sirve de referencia porque realmente dice que en este sector los trabajadores ganan por producción, por tanto siempre este es mayor.
Otra explicación es que debido a que la construcción privada ha casi desaparecido, el sector público ha mantenido ciertas inversiones que exigen mano de obra más calificada, esto hace que se paguen mejores salarios, señaló Martínez , argumentando que eso podría explicar el porqué del aumento del salario promedio. Es decir la mejorara no vendría especialmente del sector privado.
«El sector público está haciendo obras que exigen mucha calidad y mucha especialidad en la mano de obra calificada, por ejemplo en las construcciones de hospitales exigen especialidad en electricidad en los edificios, y esa mano de obra no se paga con el salario mínimo de la construcción», ejemplificó.
Otro factor
Para Martínez, hay otro factor. «Las carreteras se han volcado a ser de concreto hidráulico y de concreto prefabricado y eso exige menos mano de obra de ayudantes que son quienes ganan el salario mínimo y exige albañiles más tecnificados, de manera que esas exigencias ameritan que se paguen mejores salarios», precisó.
Y finalizó explicando un factor más que se refiere a la situación de desempleo de las familias y a manera de ejemplo dijo: «Si dentro de la familia habían varios miembros de familias trabajando en la construcción y solo uno quedó empleado, este comienza a cargar con toda la fuerza de su casa y se exige producir más para llevar más dinero», manifestó.
Remarcó que del 2017 al 2020 se perdieron 14,236 empleos formales y anotó que es posible que por ese mismo número esté la cantidad de personas con empleos informales en la construcción que perdieron sus puestos de trabajo.
Lea además: ¿Por qué los nicaragüenses se van a trabajar a Costa Rica? No solo el salario atrae
Uno de los sectores que aparenta haber disminuido el salario promedio es el agropecuario, silvicultura, caza y pesca. Este estaba en 7,380 córdobas como salario promedio en 2020 y en enero del 2021 alcanzó los 7,244, esto lo coloca en 136 córdobas por debajo.
Este sector tiene sus particularidades y es que la agricultura tiene sus períodos de mayor actividad, como los cortes de café que inician en noviembre aproximadamente, lo mismo ocurre con el corte de la caña, de ahí que las afiliaciones a la seguridad social y por ende los salarios promedio son cambiantes.
Números no deben ser vistos con optimismo
Pese a la mejora en el promedio salarial de los diferentes sectores del país, esto no puede ser visto de manera positiva porque lo que ocurre es el desplazamiento de mano de obra, advirtió Arteaga.
«Más gente se va al desempleo y esto le quita capacidad de consumo al nicaragüense, aunque puede beneficiar a unos pocos que conservan el empleo, eso es cierto, porque se redistribuyó el trabajo, ahora hay menos gente y pueden estar ganando un poquito más», señaló.
El economista también observa que el aumento continuo y persistente del precio del combustible afecta a todos los sectores de la economía y aunque haya mejores salarios la inflación se dispara. «Porque el transportista al ver que tiene que pagar más por el combustible lo que hace es trasladar ese aumento al producto final y cobran más por los productos y eso sí puede hacer subir la inflación», enfatizó.

CONTENIDO EXCLUSIVO.