José Miguel López, de 32 años, desde hace ocho meses ha sido víctima de la delincuencia que se dedica al abigeato en el sector de Villa Libertad, Distrito Siete de Managua, en total se le han robado siete caballos y tres potrillos, por lo que no descarta que los animales hayan sido descuartizados para que su carne se ofrezca en mercados capitalinos como que fuera carne de res.
“Mirá hermanito, da miedo denunciar esto, pero hay una banda llamada los Mata Caballos en el Distrito Siete, que me ha dejado en la quiebra, yo sé que son ellos, ya los denuncié en la Policía, pero no me hacen caso”, se lamentó López.
El afectado se dedica a vender verduras y carbón en un carretón jalado por un caballo, y los viernes sale a comprar chatarra en algunos barrios de Managua. Señala que esa banda delincuencial comete sus fechorías en horas de la noche y al amanecer salen a vender la carne a mercados como el Iván Montenegro y Mayoreo. “Esa carne, que es muy roja, la venden a 35 córdobas la libra a los comerciantes”, indicó López.
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Decomiso de carne
El pasado miércoles agentes policiales del Distrito Siete realizaron un operativo nocturno en el barrio Israel Galeano, ubicado de la terminal de buses de la ruta 168, cinco cuadras al lago. Aquí se decomisaron cinco sacos repletos de carne de caballo listas para ser comercializadas. También se logró rescatar con vida a seis semovientes que iban ser sacrificados.

“Vinieron varias patrullas como a eso de las 8:00 de la noche, nadie quiso salir a observar por temor, aquí es normal que maten a esos animales, lo más lamentable que esa carne es comprada por las personas y cocinada en las casas, por eso hay tantas enfermedades, porque a veces no sabemos lo que compramos”, afirmó una señora, que evitó dar su identidad por temor a represalias.
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La foto del operativo se volvió viral en las redes sociales y alertó sobre el riesgo sanitario que representa consumir esta carne.
Cementerio de caballos
En el barrio Israel Galeano existe un gran predio montoso abandonado, es considerado por los habitantes como el “cementerio de caballos”, porque en esa zona es normal que se encuentren osamentas de equinos. “Aquí la gente que va a recoger leña, ya ni se sorprenden encontrar esqueletos de caballos, ya sabemos que aquí funciona una carnicería clandestina que se dedica a cometer el delito de abigeato”, comentó Antonio López, guarda de seguridad de una propiedad cercana donde la Policía decomisó sacos con carne.

Durante un recorrido realizado por el famoso cementerio se observó a dos niños que cazaban garrobos, sin embargo se encontraron con un pedazo de cuero tostado y restos óseos de un caballo.
“Nosotros miramos a esas personas que se adentran al predio por las noches con los animales que los llevan amarrados, son entre cuatro y seis hombres que destazan esos animales, ellos cargan machete, mecates y sacos macen, son astutos, cuando ingresan por esta zona, buscan salidas por otros anexos para que no los miremos cargando el botín”, indicó Martha Lezama.

Carne de caballo no es dañina
“El consumo de carne de caballo no es peligroso por sí mismo para la salud, porque contiene proteínas, lo riesgoso es cuando el animal no fue criado específicamente para consumo humano ni lleva la certificación sanitaria”, indicó el doctor José Antonio Delgado, máster en Salud Pública.
En Nicaragua no es común que las personas coman carne de caballo, ya que no existe una certificación o controles sanitarios de estos animales, “esto podría poner en riesgo la salud de los nicaragüenses, desde lo más leve como intoxicación gastrointestinal y un proceso infeccioso bacteriano que puede causar la muerte de la persona que la consuma”, explicó el galeno.