En marzo de 2020, Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo: «Tengo un mensaje para los más jóvenes: No son invencibles, el virus los puede poner en el hospital por semanas o incluso matarlos». No es la única advertencia dirigida a los jóvenes sobre los riesgos de Covid-19. Sin embargo, en Nicaragua, por lo que se puede ver en bares y discotecas de Managua, esos mensajes no están siendo escuchados.
Aunque algunos de los jóvenes, de entre 20 y 35 años, que están viviendo con normalidad la vida nocturna en la capital de Nicaragua, dicen que pasaron días encerrados en sus casas por temor a contraer el virus o perder a uno de sus seres queridos o su misma vida, en la actualidad han decidido salir a los bares y discotecas.
La pandemia, para ellos, ya parece ser cosa del 2020, ya que algunos refieren que ya tuvieron el virus y que están inmunizados. Otros dicen que simplemente se cansaron de estar encerrados.
LA PRENSA constató que en plazas, rotondas y avenidas de la capital, donde se come, bebe y baila, se mantienen a tope, como si en el país no estuviera presente la pandemia que ha matado a 2.49 millones de personas en el mundo. Los sitios permanecen tan llenos, que no queda lugar para estacionarse. Los jóvenes llegan casi siempre los viernes, después del trabajo.
En el caso de las discotecas, se comienzan a llenar a partir de las diez de la noche. Los jóvenes llegan arreglados y elegantes, sin mascarillas, siendo notorio que los únicos que las utilizan son los trabajadores de los locales. Los clientes hablan de frente a los meseros para solicitar alguna bebida. Y el metro y medio de distancia, recomendado para evitar el contagio, se pierde en la pista de baile.
Eso sí, el agua, jabón y toallas no faltan en los baños, tampoco el alcohol en gel. En cuanto a higiene y limpieza, los administradores de los locales parecen estar muy conscientes de la importancia de la higiene.
«Voy de fiesta, porque me harté de estar encerrado y estoy seguro que ningún copo de nieve cae en un lugar equivocado. Es decir, si me da, me da; y si no, también», dijo Bryan Lazo, de 26 años, quien cada vez que tiene la oportunidad sale a divertirse con uno que otro amigo.
Lazo cree que a él y a su mamá, la única persona con la que habita, ya les dio el coronavirus.
Para el doctor Eddy Valverde, las personas tendrían que tener una prueba de PCR para estar seguras de que ya les dio, porque de lo contrario no se puede tener ninguna certeza. «Esos muchachos que dicen que tuvieron Covid-19, puede que en unos sea cierto, pero en otros no. El problema es que a ninguno de ellos se les hizo un estudio», manifestó.
Por otra parte, el galeno manifestó que hay algo de cierto en que se puede desarrollar inmunidad, pero lo que se desconoce es si esa inmunidad puede ser permanente. «Algunos investigadores apuntan que la inmunidad será permanente. Otros dicen que será como la gripe, es decir, que estarán protegidos durante un año y después de ese tiempo no, sobre todo cuando el virus está cambiando», advirtió.
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Valverde refirió que ni con las vacunas contra el Covid-19 se tiene la certeza de cuánto durará la inmunidad en las personas. En el mundo hasta ahora la fecha se han confirmado al menos tres casos de reinfección.
Juana Lezama, de 23 años, dijo que se aburre de estar en casa, por lo que ha decidido salir con amigas a las discotecas. El año pasado perdió el gusto y cree que tuvo el virus. Contó que, después de sus salidas nocturnas, permanece alejada de su padre y sus hermanos, para no ponerlos en riesgo.
Cuando el rango de edad de los jóvenes pasa de los 20 años, tienen la misma probabilidad de contagio que las personas mayores de 50, aseveró Valverde. Según el médico, las nuevas cepas del Covid -19 podrían ser más contagiosas y letales. Por otro lado, las nuevas cepas ponen en riesgo los programas de vacunación, porque si empiezan a surgir otras las vacunas se podrían volver inútiles, explicó el galeno, enfatizando además que en Nicaragua no existe un laboratorio molecular y por lo tanto se desconoce sobre esas nuevas cepas.
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Lo que las fuentes oficiales esconden
La falta de información detallada y la poca credibilidad en las cifras del Ministerio de Salud del país sobre la pandemia no permiten saber si los jóvenes están entre los menos infectados con el Covid-19. Según el Minsa, en Nicaragua habían muerto 170 personas a causa de la enfermedad, hasta esta semana, al tiempo que se contabilizan 6,299 casos confirmados, desde que la enfermedad ingresó al país, a mediados de marzo de 2020.
En esas salidas a bares y discotecas es probable que los jóvenes combinen la adrenalina de la música con el licor y el cigarrillo. Pero, mientras el médico, Valverde, advierte que es un riesgo más, los jóvenes ponen a prueba sus propia información sobre la enfermedad.
Uno de los jóvenes entrevistados, Francisco Méndez, dice que hay estudios que indican que la nicotina disminuye la probabilidad de contraer el coronavirus.
Sin embargo, Valverde afirmó que «la tendencia del fumador es a complicarse más, porque ya tienen un daño pulmonar preestablecido y por eso en los fumadores la enfermedad suele ser más agresiva».
En síntesis, actualmente, las recomendaciones médicas para evitar ser una víctima más de la pandemia, son las mismas: el distanciamiento social, la higiene y el autocuido de la salud. Además, comer alimentos altamente alcalinos le ayudará a mejorar las defensas, es decir, consumir muchos cítricos, frutas y verduras amarillas, como ayote y zanahoria, y tomar más de cuatro litros de agua al día, recomendó el médico consultado por este Diario.