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LA PRENSA/ARCHIVO

¿Por qué los nicaragüenses están menos pesimistas en materia económica con Ortega?

La encuesta que incluye el efecto de la pandemia en el hogar, destaca que al menos cuatro de diez hogares sintieron el impacto, tras la pérdida de empleo de alguno de sus familiares. Pero pese a ello, más nicas creen que su situación en el futuro mejorará.

Más de la mitad de la población nicaragüense ve con pesimismo el futuro económico del país y se siente muy preocupada por la falta de empleo, la corrupción, la situación política y el costo de la vida, revela la más reciente encuesta de Cid Gallup. Los resultados, no obstante, serían menos pesimistas que en septiembre del 2020.

La pandemia tuvo un efecto duro en el empleo en los hogares, lo que forzó a las familias afectadas a crear sus propios mecanismos de sobrevivencias, en un país donde el Estado no desarrolló ninguna política de ayuda a la ciudadanía, como lo hicieron otros gobiernos de la región.

“Se mantiene la falta de fuentes de empleo como la dificultad más apremiante que enfrenta el país. Es un problema nacional, que lo viven en sus hogares, puesto que, por ello, no les es posible contar con salarios fijos que les permitan tener ingresos para llevar los alimentos al hogar”, según el análisis de la encuestadora que aplicó las consultas  a 1,200 adultos en enero. La encuesta tiene un nivel de confiabilidad de 95 por ciento y un margen de error de muestreo de ± 2.3 puntos como máximo.

La encuesta revela también que al menos  cuatro de diez hogares sintieron el impacto, tras la pérdida de empleo de alguno de sus familiares. “El nicaragüense es conocido por su disposición de trabajar fuerte y de ser persona de lucha. No extraña entonces que 83 por ciento de los entrevistados tomaron medidas para asegurar su supervivencia económica durante la recesión creada por la lucha contra el Covid 19. El grupo más grande puso un emprendimiento y otros recortaron los gastos de su familia. Otros buscaron trabajo eventual y algunos se endeudaron”, señala Cid Gallup. En este caso los alimentos fue la principal actividad refugio de las familias y a ello se le unió la producción y venta de ropa.

El sociólogo Cirilo Otero manifestó que esto solo evidencia que las familias están golpeadas económicamente. “No es coincidente que la gente siga diciendo que su principal necesidad es el empleo, esto nos dice que hay mucha incertidumbre, porque si hubiera certeza de que esto va a cambiar, a la gente no le preocupara no tener empleo”, dijo.

Al consultarle a los encuestados si creen que el gobierno podría resolver sus problemas del hogar, un 49 por ciento contestó que es poco o nada probable y un 47 por ciento cree que es probable. Es decir que cerca de la mitad de los nicaragüenses no creen que el régimen de Daniel Ortega vaya a resolver sus necesidades inmediatas.

Sin embargo, si se compara ese pesimismo hacia el Gobierno  con respecto a los resultados  en septiembre del año pasado, cuando se aplicó la última encuesta, los números actuales sí muestran que hay un mayor porcentaje de ciudadanos que dan un voto de confianza al régimen sobre la posibilidad de que este resuelva sus problemas.

“En el período de un año, de enero 2020 a la fecha, se ha incrementado la proporción de conciudadanos que esperan que él (Ortega) resuelva las dificultades que enfrentan”, indica la encuesta.

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Para el economista Luis Murillo esto se debe a que es un año electoral y las familias tienen la esperanza que se desarrollen programas sociales o de beneficio a la población.

Al respecto Otero explica que sociológicamente las personas ante las adversidades se refugian en la esperanza, “por esa razón creen que Ortega podría cambiar, sin analizar cuál ha sido su comportamiento y discurso”.


El futuro de la economía

Cuando se le consultó a la población ¿cómo considera que está la situación económica del país hoy comparada con la de hace un año? Más de la mitad lo ve con pesimismo, aunque estos resultados muestran una mejora con respecto a la última encuesta que se aplicó en septiembre del 2020, esto podría estar relacionado con los ingresos que recibió el régimen de fuentes externas en diciembre, explicó el economista Murillo.

“Creo que esa percepción es menos negativa porque hay mayor flujo de recursos y es un año electoral, pero yo considero que el próximo año será de ajustes, muy duros, porque hay varios temas pendiente como el INSS, entonces tendrá que ajustarse la economía y este año (las autoridades de Gobierno) no lo pueden hacer porque no les conviene”, dijo Murillo.

De hecho, el Gobierno en diciembre consiguió casi  1,000 millones de dólares frescos en préstamos de las multilaterales, los que invertirá en proyectos y para ello ya ha anunciado el despliegue de programas, que hará crecer el Presupuesto General de la República 2021 en 25 por ciento.

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Para la firma encuestadora es claro que “hay una merma en las opiniones negativas de la situación del país en el período de los últimos cuatro meses. Ya que hay menos que creen que las cosas están peores y más que consideran que en el futuro mejoren”, señala la encuesta.

Un 53 por ciento de la población ve la situación económica actual peor con respecto al año pasado (70 por ciento era en septiembre 2020), un 27 por ciento la ve igual y un 20 por ciento cree que está mejor.

Con respecto a cómo ven el futuro económico en el 2021, un 68 por ciento la mira peor (36 por ciento) o igual (32 por ciento) y otro 33 por ciento cree que mucho mejor.

En septiembre del año pasado, aunque igualmente un 68 decía que la situación se iba a mantener igual o peor, la proporción de los que opinaban que iba a empeorar era de 46 por ciento, o sea mayor que ahora.  Mucha de esta gente que estaba pesimista emigraron al grupo de los que cree que su situación se mantendrá igual.

La deteriorada economía de los hogares

De hecho cuando se consulta a nivel de hogares, los resultados arrojan que la  mayoría cree que su situación está peor que hace un año, pero la proporción de los que creen que esta mejorará ha crecido, aunque todavía se mantiene alta los que están pesimistas.

En septiembre del año pasado cuando se aplicó la misma encuesta, un 40 por ciento de la población dijo que la situación económica de los hogares sería peor dentro de un año, cuatro meses después ese porcentaje retrocedió seis puntos porcentuales y se ubicó en 34 por ciento.

Esto está explicado porque el grupo que considera que el futuro estará mejor pasó de 33 por ciento a 37 por ciento. El restante cree que la situación va a estar igual, lo que aumenta la proporción de hogares nicaragüenses con pesimismo respecto al futuro.

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“La gente siempre que da una respuesta se reserva una esperanza, por ejemplo si se da un terremoto y se cayó todo pero no hubo muerte, ¿qué es lo que dice la gente? Todo lo material se repone, lo más importante es que estoy viva, entonces esa es una reacción humana, en sociología es un acto defensivo frente a no caer o desplomarse, la gente dice mañana vamos a estar mejor”, señala Otero, en referencia al aumento del grupo de hogares que cree que su situación va a mejorar en el futuro.

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