La situación que atraviesan los más de 380 nicaragüenses que se encuentran varados en Panamá se agrava cuando llegan los fines de semana. Las autoridades panameñas desde hace unos meses establecen una cuarentena total por la pandemia del Covid-19, que inicia de las 9:00 de la noche del viernes y termina a las 5:00 de la mañana del lunes, lo que significa que ningún ciudadano tiene permitido salir de sus viviendas.
«Siempre se da eso y es demasiado difícil, más cuando hay niños, porque para ellos se necesita a veces salir y se han dado casos de emergencia y necesitamos medicamentos y no se pueden buscar por la situación del encierro», relató Scarleth Medina, de 22 años, una de las nicaragüenses afectadas y que tiene una bebé de 11 meses.
Scarleth se encuentra junto a su niña «posando» en el cuarto que todavía alquila una amiga de ella, que pese a la pandemia, todavía se encuentra con trabajo, aunque solo por tres días a la semana.
«Nosotros posamos donde una amiga. Dormimos prácticamente en el suelo con la niña en una colchonetita. Yo pues ahí me acomodo con ella», señaló Medina.

La joven de 22 años dice sentirse afortunada de al menos contar con un techo donde estar mientras se resuelve su situación, pues asegura que otros compatriotas han resentido más la cuarentena.
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«Otros nicaragüenses han buscado por si solos alojamiento donde otros paisanos, pero lamentablemente a otros los han echado de sus cuartos, y a algunos les está tocando amanecer en la calle», lamentó Medina.
Otra de las afectadas es Anielka Castro, quien desde hace varios años cuenta con su residencia panameña, pero debido al desempleo provocado por la pandemia, se ve forzada a regresar a Nicaragua. «Yo al igual que muchos compatriotas estoy en una posada donde una amiga, porque ya entregué mi cuarto antes del 7 de enero, que es cuando supuestamente nos íbamos», manifestó Castro.
Agregó que desde el 24 de diciembre de 2020 iniciaron una cuarentena total, que solo se suspendió el 28, donde se les permitió por dos horas, para ir a comprar víveres.
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«Si los propios panameños pasan penurias acá por lo de la pandemia, imagínese nosotros que somos extranjeros, lo que estamos viviendo. Yo tengo residencia, pero de qué me sirve si las empresas han cerrado, ¿Dónde voy a trabajar? ¿De qué voy a sobrevivir? Por eso queremos irnos a Nicaragua. Tristemente nos sentimos abandonados hasta por nuestro embajador, que nos representa acá en Panamá», expresó Castro.
Reunión con Naciones Unidas y plantón en la embajada nica
Según Jairo Gago, coordinador del grupo de nicaragüenses varados, este lunes 25 de enero tiene previsto reunirse de manera virtual con un representante de la Organización de la Naciones Unidas (ONU) para plantearles la situación que atraviesan y ver de qué manera les puede ayudar a regresar a Nicaragua, que se realizará en la sede se la Asociación de Residentes Naturalizados de Panamá (Arena), quienes les han dado acompañamiento a los nicaragüenses.
«Nosotros nos comunicamos con un representante de Naciones Unidas y nos dijo que él está más o menos al tanto de nuestra situación por eso nos convocó a una reunión virtual el día lunes a las 9:00 para ver qué pasa», señaló Gago.
Por otra parte, señaló que como una medida de presión, los nicaragüenses varados realizarán ese mismo lunes un plantón en la embajada de Nicaragua en Panamá para exigirles una respuesta más efectiva a la sede diplomática.
«Costa Rica ya nos dijo que mientras la embajada nicaragüense no solicite el tránsito de nosotros será imposible que pasemos, entonces a las 8:00 de la mañana vamos a hacer un plantón ahí para presionar al embajador», informó Gago.