Al menos 10 gatos y dos perros – considerados animales domésticos – han sido envenenados en menos de 15 días con sustancias tóxicas en cebos, en el sector de Batahola Norte, en Managua, según la denuncia pública que hicieron habitantes de la localidad.
«Desde hace 15 días aparecieron gatos envenados, eran en su mayoría castrados (…) nosotros como vecinos estamos preocupados porque la colocación de cebos envenados es una práctica cruel, cobarde e indiscriminada que representa un peligro para los animales domésticos, silvestres y los seres humanos, es un delito público, porque no se requiere comprobar el dolo, o la intención porque quién pone veneno sabe que quiere matar», denunció una habitante.
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Los vecinos del lugar recogieron firmas para plasmarlas en un comunicado y manifestar su desacuerdo por la práctica que causa sufrimiento y muerte en los animales. «Nosotros vimos que los animales presentaron convulsiones, intoxicaciones, vómitos, diarrea y muerte súbitas. Por las lesiones anatómicas en las necrosis que se realizaron podrían tratarse de herbicidas e incluso estricnina porque sus afectaciones fueron más en el sistema nervioso», describió una médica veterinaria.
«Biocidio» condenado por la Ley 747
El médico veterinario Noel Martínez apuntó que esa práctica se considera un «biocidio» que es condenado por la Ley 747, Ley de Protección y Bienestar Animal. «Se debe poner la denuncia a la Policía para que puedan abrir la investigación para poder encontrar los culpables», manifestó.
Por su parte, el defensor y veterinario Enrique Rimbaud, indicó que este tipo de situación tiende a ser muy «grave» debido a que la misma sociedad está matando a los animales, muchos considerados domésticos, pero que en su mayoría son criaturas callejeras que merecen el respeto a sus vidas. «Ese es el paso previo para que esas personas salgan a matar o a violar a otros humanos, entonces sería bueno que las autoridades encontraran a los culpables y, de acuerdo al artículo 391 del Código Penal, esas personas podrían pasar de 2 a 4 años de prisión», detalló.
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El doctor Rimbaud no descartó que la práctica sea un «modus operandis» común» para eliminar a los guardianes de la casas y poder entrar a robar sin dificultad. «Aquí se les está tirando veneno en carne directo para los perros que son los objetivos, pero los gatos se llevan el daño colateral porque seguro cuando ven migajas de carnes ellos también se los comen», apuntó el especialista.
El doctor Alberto Argüello Sacasa, máster en derecho animal, hizo hincapié en que la Ley 747 es de orden social y urge regular para que tanto la sociedad otorgue un espacio digno a estos animales, en esa línea apuntó que «los encargados de la política de salud animal es el Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria (IPSA), su ley creadora dice en su artículo 1 que ellos velarán por la conservación de las especies. Pero el IPSA no ha regulado ese ordenamiento deseado de los animales de compañía», explicó.
¿Qué se debe hacer y qué no en casos de envenenamiento?
Ante situaciones de envenenamientos los médicos veterinarios apuntaron que como primeros auxilios se debe abrir el hocico al perro o gato y echarle un puño de sal, colocarlo boca abajo para que vomite. Insistieron en que «no sé les de leche o aceite, porque dichos líquidos lo que hacen es acelerar el proceso de absorción del veneno en el cuerpo».
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En cuanto al tiempo vida que pueden tener posterior a un episodio como este, el veterinario Martínez detalló que es variable por minutos, horas y en otras ocasiones días. «Varía por el tipo de veneno que utilicen si por ejemplo es veneno para ratas dilatan una semana, si gastoxin – «pastilla cura frijoles» – son horas, de unas dos a tres horas, y con estricnina de cuatro a seis horas», explicó.
Los especialistas solicitaron a los dueños de los animales domésticos siempre llevarlos al veterinario para que puedan ser examinados y medicados para contrarrestar las secuelas de la sustancia tóxica, que aunque puede ser expulsada parcialmente puede tener efectos graves permanentes en los animales.