Luego de haber pasado la mayor parte del año sin trabajar, desde noviembre los talleres de cuero y calzado trabajan día y noche para poder cumplir con la demanda local y a los compradores costarricenses. Este último mercado ha incrementado los pedidos luego que el comercio abriera nuevamente al público y que rubros del sector agro comenzaran a necesitar mano de obra y por lo tanto calzado para trabajar en el área de cultivo.
Alejandro Delgado, presidente de la Cámara Nicaragüense del Cuero y Calzado (Canconic), dijo que «el tema de la pandemia nos afectó mucho porque uno de los principales mercados nuestros es Costa Rica, es más, el 40 por ciento de la producción actual se está yendo para el vecino país y eso ha venido subiendo cada año, ya que ellos tienen como una costumbre que nosotros les estemos produciendo porque tenemos buena calidad a menor precio».
El mercado de Costa Rica estuvo cerrado debido al coronavirus y eso ha hecho que muchos negocios, no solo de cuero y calzado, quebraran en ese país, dijo.
«Al haber más desempleo en Costa Rica, evidentemente nos afectó en las exportaciones, pero la buena noticia es que como la economía de los costarricenses está basada en la siembra de piña, café, yuca, quequisque, entonces ellos necesitan mano de obra y con la preferencia de los nacionales para ir a trabajar allá, entonces estos compran botas y zapatos fabricados aquí para su jornada de cuatro o cinco meses y entonces los mismos nicas nos han hecho la fama en Costa Rica y desde hace 15 días para acá tuvimos un despegue salvaje en el sector», relató el empresario.
Por su parte, Santos Reyes, presidente de la Cámara Nicaragüense de Cuero Calzado (CNCC), afirmó que el sector ahorita está en su apogeo. «Recordemos que la temporada de diciembre, aún cuando la situación no es la mejor, hay un poco más de capital producto de los aguinaldos, tanto de la empresa privada como del Estado, esto quiere decir que hay un movimiento fuerte en los talleres».
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Delgado dijo que nunca creyeron el repunte que tendrían con sus ventas, las cuales se incrementaron al 200 por ciento comparado con las ventas de hace cinco meses atrás.
Los pequeños empresarios siempre sufren para cumplir con la demanda de los clientes en estos momentos porque no existe producción almacenada y tampoco hay créditos para poder mantener fondos para comprar materia prima anticipadamente a los pedidos. Reyes sustenta que no existe disponibilidad económica de parte de la banca para financiar al sector debido a la inestabilidad nacional.
En tanto, Delgado expuso que en momentos de gran demanda el 95 por ciento de los talleres tiene problema para cumplirla, precisamente porque se requiere financiamiento.
Dos meses insuficientes para recuperar comercio
El cierre de empresas y el desempleo, sumado a la pandemia, ha hecho que los primeros 10 meses del año fueran catastróficos por lo tanto el sector no puede decir que en dos meses recuperará todo lo que dejaron de comercializar anteriormente. «Los talleres que trabajaban uno o tres días a la semana, ahora deben trabajar toda la semana y los que estaban sin trabajo se reactivan, pero esto no significa que habrá crecimiento», aclaró Reyes.
«El sector cuero y calzado está pasando una de sus peores etapas, ahorita cuando está la temporada de Navidad no todos los talleres se reactivaron producto de que el estar inactivos durante el transcurso del año, prácticamente los trabajadores ya han buscado otras fuentes de ingresos, incluso hay unos que se han ido del país, porque no hay manera de estabilizar el trabajo en Nicaragua», declaró.
Refirió que la reforma tributaria del 2019 está dejando sus efectos actualmente, aún cuando el Gobierno decía que no iba a afectar a los pequeños. «De manera indirecta somos nosotros los que pagamos al final. El gran importador de materia prima, él va a hacer sus ajustes y al final ¿a quién le va a cobrar ese incremento de la reforma tributaria? Se la va a cobrar al dueño del taller, al pequeño empresario», observó el representante de CNCC.
Lamentó que solo en la historia quedaran aquellos años en los cuales alcanzaban hasta un 14 por ciento de crecimiento como sector. El decrecimiento de la actividad del cuero y calzado al cierre de 2020 podría ser del 12 por ciento, estimó Reyes.
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Pese a que el calzado nacional ha mejorado en calidad, diseño y presentación, el mercado Oriental se sigue llenando de importaciones de Panamá. Estos zapatos están hechos de cuero sintético, pero esto se debe a que el precio de estos es más bajo debido a que en Nicaragua las condiciones para producir se han visto afectadas por diferentes factores partiendo de la crisis social política de abril de 2018, las reformas tributarias del 2019 y la pandemia del 2020.
«Nosotros no podemos competir con zapatos provenientes de China que cuestan cien córdobas», deploró Reyes.
Mayor oferta de cuero en el mundo
China dejó de comprar cuero en el mundo hace un año y esto creó altos excedentes de pieles y por lo tanto los precios se vinieron abajo, dando como resultado una oportunidad para vender el zapato nicaragüense a un precio más accesible, siempre y cuando se compre directamente al productor o mediante comercio digital, explicó el titular de Canconic. Sin embargo materias primas como el hule y las zuelas han tenido incrementos en su valor de adquisición.
«En Nicaragua más bien hemos tomado la decisión de bajar ente un 5 o 10 por ciento el precio del calzado porque sabemos la situación de la mayoría de la población, y que tuvimos un mal año, algunos hemos puesto grandes ofertas otros estamos compensando la baja de precio del cuero en el calzado. Por decirte, antes un par de zapatos se vendía en 800 córdobas hoy, la baja del precio del cuero, nos ha dado la oportunidad de darlo en 600 córdobas» reveló Delgado.
La digitalización de los que producen zapatos ha ayudado también a que Nicaragua se gane el mercado costarricense, aseveró. «Yo me atrevo a decir que el 70 por ciento de la producción de calzado que se hace en Masaya va para Costa Rica y la ventaja es que allá nos pagan en dólares y eso ayuda a nuestra economía» , dijo el representante de Canconic, donde hay al menos 300 talleres asociados.
Hasta octubre de este año, Nicaragua reportaba exportaciones de 1.18 millones de dólares versus 1.57 millones al mismo período del 2019, es decir que el decrecimiento es del 25 por ciento.
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