Desde el año 2006 los fabricantes de zapatos han mejorado las técnicas para la elaboración de calzado. LA PRENSA/ R. FONSECA

Así es como la decisión de Costa Rica de llevarse mano de obra nica a sus fincas reactivó los talleres de calzado en Nicaragua

La mayoría de los talleres de calzado en Nicaragua llevaban más de cinco meses cerrados, pero en los últimos dos meses la mayoría ahora están trabajando noche y día en la semana, lo que tiene sorprendido al sector, según líderes del gremio. Esta es la razón

Luego de haber  pasado  la mayor parte del año sin trabajar, desde noviembre los talleres de cuero y calzado trabajan día y noche para poder cumplir con la demanda local y a los compradores  costarricenses. Este último mercado ha incrementado los pedidos luego que el comercio abriera nuevamente al público y que rubros del sector agro  comenzaran a  necesitar mano de  obra y  por lo tanto calzado para trabajar en el área de cultivo.

Alejandro Delgado, presidente de la Cámara Nicaragüense del Cuero y Calzado (Canconic), dijo que «el tema de la pandemia nos afectó mucho porque uno de los principales mercados nuestros es Costa Rica,  es  más,  el 40 por ciento  de la producción actual se está yendo para el vecino país y eso ha venido subiendo cada año, ya que ellos  tienen como una costumbre que nosotros les estemos produciendo porque tenemos buena calidad a menor precio».

El mercado de Costa Rica estuvo cerrado debido al coronavirus y eso ha hecho que  muchos  negocios, no solo de cuero y calzado, quebraran en ese país, dijo.

«Al haber más  desempleo en Costa Rica,  evidentemente nos afectó en las  exportaciones, pero la buena noticia es que como  la economía de los  costarricenses  está basada en la  siembra de piña, café, yuca, quequisque, entonces ellos necesitan  mano de obra  y  con la preferencia de los nacionales para ir a trabajar allá, entonces  estos compran  botas y zapatos  fabricados  aquí  para  su jornada de cuatro  o cinco meses  y entonces los mismos nicas nos han hecho  la fama en Costa Rica   y  desde hace 15 días para acá  tuvimos un despegue salvaje en el sector», relató el empresario.

Por su parte, Santos Reyes, presidente de la Cámara Nicaragüense de Cuero Calzado (CNCC), afirmó que el sector  ahorita está en  su apogeo.  «Recordemos que la temporada de diciembre, aún cuando  la  situación no es la mejor, hay un poco más de capital   producto de los aguinaldos, tanto de  la empresa privada como del Estado, esto  quiere decir que hay  un movimiento fuerte en los talleres».

Lea además: Pandemia afectó fuertemente los talleres de calzado en Nicaragua

Delgado dijo que  nunca creyeron el repunte que tendrían con sus ventas,  las cuales se incrementaron al 200 por ciento comparado con las  ventas de hace cinco meses atrás.

Los  pequeños empresarios  siempre sufren para cumplir con la demanda de los  clientes en estos momentos porque no existe producción almacenada  y tampoco hay créditos para  poder mantener fondos para comprar  materia prima anticipadamente a los pedidos. Reyes sustenta que no existe disponibilidad económica de parte de la banca para financiar al sector debido a la inestabilidad nacional.

En tanto, Delgado expuso que  en momentos de gran demanda el 95 por ciento de los talleres tiene problema para cumplirla, precisamente porque se requiere financiamiento.

Dos meses insuficientes para recuperar comercio

El cierre de empresas  y el desempleo, sumado a la pandemia, ha hecho que los primeros 10 meses del año fueran catastróficos por lo tanto el sector no puede decir que  en dos meses recuperará todo lo que dejaron de comercializar anteriormente. «Los talleres que trabajaban uno o tres días a la semana, ahora deben trabajar toda la semana y  los que estaban sin trabajo se reactivan,  pero  esto no  significa que habrá crecimiento», aclaró Reyes.

«El sector  cuero y  calzado está pasando una de sus peores etapas, ahorita cuando está la temporada de Navidad no todos los  talleres se reactivaron   producto de que  el estar inactivos durante el transcurso del año, prácticamente los trabajadores ya han buscado otras fuentes de ingresos, incluso hay  unos que se han ido del país,   porque no  hay  manera de estabilizar el trabajo  en  Nicaragua», declaró.

Refirió que la reforma tributaria del  2019 está dejando  sus efectos actualmente, aún  cuando  el  Gobierno decía que no  iba a afectar a los pequeños. «De manera indirecta somos nosotros  los que pagamos al final. El gran  importador de materia prima, él va a hacer sus ajustes   y  al final ¿a quién  le  va a cobrar ese incremento de la reforma  tributaria?  Se la va a cobrar al  dueño  del  taller, al  pequeño   empresario», observó el representante de CNCC.

Lamentó que solo en la historia  quedaran aquellos años en los cuales alcanzaban hasta un 14 por ciento de  crecimiento como sector. El decrecimiento de la actividad del cuero y calzado al cierre de 2020 podría ser del 12 por ciento, estimó Reyes.

Lea además: En Nicaragua talleres de calzado se van a la quiebra

Pese a que el calzado nacional ha mejorado en calidad, diseño y presentación, el mercado Oriental se sigue  llenando de importaciones de Panamá. Estos zapatos están hechos de cuero sintético, pero esto se debe a que el precio de estos es más bajo  debido a que en Nicaragua las condiciones para producir se  han visto afectadas por diferentes factores partiendo de la crisis social política de abril de 2018, las reformas tributarias del 2019 y la pandemia del 2020.

«Nosotros no podemos competir con zapatos provenientes de China que cuestan cien córdobas», deploró Reyes.

Mayor oferta de cuero en el mundo

China dejó de comprar cuero en  el  mundo  hace un  año  y esto creó altos excedentes de pieles y por lo tanto los precios se vinieron abajo, dando como resultado  una oportunidad para  vender el zapato nicaragüense a un precio más accesible, siempre y  cuando  se compre directamente al  productor o  mediante comercio digital, explicó el titular de Canconic. Sin embargo materias primas como el hule y las zuelas han tenido incrementos en su valor de adquisición.

«En  Nicaragua  más bien  hemos tomado la  decisión de bajar ente un 5 o 10 por ciento el precio del  calzado  porque sabemos la situación de la mayoría de  la población,  y  que  tuvimos un mal  año, algunos hemos puesto grandes ofertas otros estamos compensando la baja de  precio del cuero  en  el  calzado.  Por decirte, antes un par de zapatos se vendía en  800 córdobas  hoy,  la baja del precio del cuero,  nos ha dado la oportunidad de darlo en 600 córdobas» reveló Delgado.

La digitalización de los que producen zapatos  ha ayudado también a   que Nicaragua  se gane  el mercado  costarricense, aseveró. «Yo me  atrevo a decir que el 70 por ciento  de la producción de calzado que se hace en Masaya va para  Costa Rica y  la ventaja es que allá nos pagan  en  dólares  y eso ayuda a nuestra  economía» , dijo el  representante de Canconic, donde hay  al menos 300 talleres asociados.

Hasta octubre de este año,  Nicaragua reportaba exportaciones de 1.18 millones de dólares versus 1.57 millones al mismo período del 2019, es decir que el decrecimiento es del 25 por ciento.

Lea también:Los talleres en Nicaragua producirán más calzado escolar

Economía calzado Nicaragua archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí