Rosario Murillo, vicepresidenta designada, informó este viernes – en su acostumbrada intervención de mediodía en medio oficialistas – que su gobierno está preparando el informe preliminar de los daños ocasionados por el paso del huracán Iota en Nicaragua y «de una vez hacer conciencia» en la comunidad y organismos internacionales para ayuda financiera.
«Estamos trabajando para presentar el informe preliminar el lunes, serio, responsable, incluso con fotografías de lo que ha sido afectado, destruido, para ir generando conciencia en la comunidad internacional, y en eso gracias a Dios estamos unidos todos los gobiernos de Centroamérica en una gestión de cooperación y financiamiento respetuosa y solidaria», manifestó Murillo en el medio propagandista El 19 Digital.
Murillo agradeció por el donativo que anunció esta mañana el Gobierno de Alemania – de dos millones de euros – que serán destinados para atender a los afectados por el huracán Iota. «Agradecemos profundamente esa presencia solidaria que se muestra en momentos difíciles que estamos viviendo los pueblos centroamericanos, nos sentimos bendecidos», agregó.
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Nicaragua fue golpeada por dos huracanes de categoría 4, Iota y Eta en un lapso de once días. Eta fue más destructivo en el Triángulo Minero, Bilwi, así como Nueva Segovia, Jinotega y Rivas. Sin embargo, el huracán Iota que golpeó el territorio en categoría 5 y se fue degradando en su avance, causó la crecida de ríos que aún mantienen incomunicados municipios, puentes cortados, el sistema eléctrico, de agua potable y de telecomunicaciones también fue seriamente afectado en gran parte del país.
Los estimados preliminares de daños y personas afectadas por el paso del potente Iota son bastante conservadores tomando en cuenta las denuncias y llamados de auxilio de la población que pudo informar a través de redes sociales, pero es posible que el reporte en cuestión presente datos más severos que los presentados tras Eta.
El primer huracán dejó al menos dos millones de personas expuestas al fenómeno natural, principalmente en la Costa Caribe Norte, el Triángulo Minero, Nueva Segovia, Jinotega y Chinandega, mientras que los daños por el paso del ciclón ascienden a 6,128.4 millones de córdobas, según datos oficiales y un informe preliminar.
Más de 5 mil familias en albergues
Murillo señaló que las familias que habían sido evacuadas ante la emergencia ya están retornando a sus comunidades. Hasta el mediodía de este viernes, dijo la primera dama, unas 5,063 familias continúan albergadas, 1,500 de ellas en el municipio de Tola, en Rivas, y espera que en las próximas horas sean devueltas a sus casas. Agregó que a través del Programa Mundial de Alimentos (PMA) se enviaron 23 rastras con materiales (alimentos y materiales de construcción) a las zonas de las minas y Prinzapolka, y abastecer a familias afectadas.

En cuanto al restablecimiento del agua, la vocera gubernamental señaló que ya fue restablecida en casi todo el territorio nacional, excepto en Waspam y Mozonte «porque todavía el agua no está clara lo que impide que las 1,557 familias reciban el servicio», explicó.
Sobre el servicio de energía eléctrica, Murillo destacó que a la fecha 26,447 viviendas continúan sin acceso. Señaló que hasta el momento se ha restablecido el servicio a 263,553 casas en todo el país.
Murillo no mencionó ni una sola palabra sobre los avances que han habido en la búsqueda de los dos cuerpos que aún están soterrados en el Macizo de Peñas Blancas, en el Tuma-La Dalia, departamento de Matagalpa, tras el deslave ocurrido en días anteriores. Hasta el momento se han recuperado los cuerpos de nueve de las víctimas, pero aún no se encuentran a Flor López Aráuz, de 38 años, y su hija Hazell Otero López, de 19.
Lejos de dar detalles sobre las labores de rescate de los cuerpos o los montos de entrega y atención en Bilwi y poblados costeros severamente afectados, Murillo se concentró en promover miles de actividades para este fin de semana, con el objetivo de vender normalidad en medio de la tragedia. Expresó que pese a estas adversidades el pueblo nicaragüense «no pierde la alegría», ignorando las 21 muertes ocasionadas por Iota.