Comentarios sobre elecciones en EE.UU.

He seguido los artículos de mi amigo Federico Gurdián las últimas semanas sobre varios temas políticos en EE. UU., incluyendo los logros del aún presidente Trump y por qué según él se merecía la reelección. Tenía la intención de escribir un par de reflexiones sobre estos temas, pero decidí esperar a escribir mis comentarios después de las elecciones ya que estas siempre dan lecciones interesantes.

Pero primeramente un par de comentarios sobre los logros de Trump mencionados por Federico Gurdián. Por la parte de la baja de impuestos lo veo un poco cuestionable. Por un lado, cuando pasó esta legislación los republicanos controlaban las dos cámaras del Congreso, con el nivel de control que ejerció Trump sobre sus senadores y congresistas solo fue un tema de proponer y aprobar. Difícilmente veo esto como algo que se pueda llamar un logro.

Pero tal vez si analizamos los resultados de esta legislación y determinar si puede ser un logro, también lo veo un poco difícil. Aparte de lo positivo (un crecimiento sostenido en los mercados bursátiles, y bajar el desempleo) el corte de impuestos fue ejecutado en un período de expansión económica, la cual venía desde su predecesor, y por lo menos a mi opinión pongo en duda la verdadera necesidad de esos cortes. 4 años después, según Forbes, el déficit del presupuesto federal de EE. UU. en 2019 se duplicó (comparado con el mismo período durante la administración Obama) y por el covid en el 2020 se triplicará. Ahora los efectos del covid sobre la economía no son culpa de Trump, pero durante sus 3 primeros años pudo manejar una política fiscal más conservadora, sobre la cual hoy no hubiera sido necesario inflar a tal nivel el déficit federal. ¡Importante recordar que estos déficits no se pagan solos! Alguien los tiene que pagar.

Otro tema importante a mencionar sobre los logros mencionados por Federico. Para hablar de logros de un presidente, creo que nos tenemos que enfocar en temas que trabajó el presidente en pro del país en general, no solo lo que hizo para “cumplirle a su base” o para favorecer solo a una parte de la población. En este sentido, ser el presidente más provida de la historia, nominar jueces ultraconservadores y con fuertes influencias religiosas a la Corte Suprema y otras cortes, sí son cosas que la ultraderecha conservadora y el establecimiento político-religioso lo ven como grandes logros. ¿Pero qué pasa con el otro 50 por ciento o más de la población que piensan diferente? Y no es válido hablar del “mandato” de Trump ya que fue elegido sin la mayoría del voto popular (solo 5 veces en la historia de EE. UU. ha pasado), por lo que a mi juicio su prioridad debió ser unir al electorado y buscar consenso. La historia claramente nos enseña que hizo exactamente lo opuesto.

Lo que me lleva a la última parte, las elecciones del 2020. Hablando de presidentes de EE. UU. y logros, el logro más básico, el logro sobre por el cual prácticamente se define la efectividad de una presidencia en EE. UU. es el logro de la reelección. En los 244 años desde la fundación de EE. UU., 45 hombres han tenido el honor de servir como presidente de EE. UU. De estos solo 10 no han logrado reelegirse a un segundo término. En la historia moderna reciente solo 2 no pudieron (Jimmy Carter y George H. W. Bush). En la cultura norteamericana los presidentes se reeligen, esa es la norma, y el que no pudo por razones obvias falló miserablemente en algún tema importante y el electorado, como decimos los nicas, “le pasó la cuenta”.

En enero 2021 Trump entrará al reducido grupo de 10 presidentes que no lograron este básico pero superimportante logro. Es fácil entrar en discusión sobre las causas, fue el covid, como le encanta a Federico decir (es culpa del MSM mainstream media), se robaron el voto los demócratas, etc. etc. La realidad, cerrando este capítulo, es que Donald Trump no fue un buen presidente, y cualquier “logro” que le quieran dar sus seguidores nunca va a pesar más que la derrota de ser un presidente de un periodo.

Entiendo que los “logros” compartidos por mi amigo el licenciado Gurdián son de gran peso, lo que él tal vez no entiende es que fueron de gran peso quizás para él, y para una parte del pueblo norteamericano. Pero EE. UU. es una sociedad de 300 millones de habitantes, de diferentes etnias, diferentes culturas y muy diferentes maneras de pensar. El expresidente Trump asumió la presidencia en 2017 después de ganarle a Hillary Clinton por márgenes mínimos en estados claves que definen quién es presidente (10,000 votos en Michigan, 15,000 votos en Wisconsin, 30,000 votos en Pensilvania) y lo más importante, lo asumió con casi 3 millones votos menos que su contrincante, perdiendo el voto popular.

En resumen, recibió un país dividido, con fuertes encontronazos entre los votantes en temas importantes como el aborto, diversidad de género, guerras interminables en el Medio Oriente, y países como Rusia, China y Corea del Norte haciendo lo posible por desestabilizar el país. Aunque efectivamente si como dice el licenciado Gurdián tuvo ciertos logros (imposible negarlo), los votantes norteamericanos lo castigaron por no interesarse en los más mínimo, buscar puntos intermedios, consensos, y tratar de unir al país.

A mi criterio, este tenía que ser el logro más importante de Donald Trump, y si lo hubiera buscado después del 20 de enero próximo todavía sería presidente. Sin embargo, decidió por el camino fácil, dividir más al país, sembrar la discordia y el odio entre géneros y clases sociales. Al final del día este será el “logro”, la herencia y la muerte de su gobierno: la división.

El autor es licenciado en Ciencias Políticas y Economía, MBa.,

Opinión elecciones en EE. UU. Estados Unidos archivo
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