La población ha encontrado la forma de esquivar el bloqueo de la dictadura orteguista, para hacer llegar alimentos, ropa, medicinas y toda la ayuda posible a las miles de familias damnificadas en la Costa Caribe por el paso del huracán Eta, pero también en varios municipios de Rivas, Jinotega y Nueva Segovia que sufrieron por las inundaciones.
El acopio de la ayuda ha continuado por parte de las agrupaciones de la Alianza Cívica , que lo han hecho prácticamente de forma clandestina, por la permanencia de policías orteguistas asediando a las afueras de los locales establecidos para recibir la ayuda.
Leche, frazadas, granos básicos, agua, medicinas, pañales desechables, ropa, sábanas, zapatos, jabones, sopas enlatadas y otros alimentos es lo que principalmente han donado la población en Managua, Boaco, Masaya y el resto de ciudades donde los grupos de la Alianza Cívica se han coordinado, para obtener la ayuda que harán llegar a los miles de pobladores de las zonas afectadas por las lluvias e inundaciones causadas por las lluvias causadas por Eta, primero como huracán categoría 4 y luego como tormenta tropical.
Geraldine Jarquín, presidenta departamental en Boaco de la Alianza Cívica, dijo a LA PRENSA, que la población ha burlado el asedio policial de la dictadura, coordinando con la gente la colecta a través de mensajes de textos, llamadas telefónicas y las redes sociales, para evitar exponerse a que la Policía Orteguista (PO) retenga a la gente o quite los víveres y demás ayuda.
«La solidaridad no la han podido frenar, los nicaragüenses estamos respondiendo a las grandes necesidades que tienen nuestros hermanos de la Costa Caribe, pero también de comunidades de Jinotega y Nueva Segovia donde la crecida de los ríos causó inundaciones. La emergencia es grande, y vamos a ayudar pero estamos siendo creativos para llevar lo que nos han donado», dijo Jarquín, quien coordina los territorios de la Alianza en la zona de Boaco.

Mantienen cercada oficinas de la Unidad Médica
Cientos de viviendas destruidas, miles de niños, mujeres, ancianos y adultos refugiados en albergues donde están sin comida y agua suficientes es el panorama en las comunidades caribeñas golpeadas por el huracán Eta. Caminos cortados porque las fuertes corrientes han destruido carreteras y puentes en zonas de Rivas y Jinotega, como consecuencia de las lluvias incesantes.
La Unidad Médica Nicaragüense (UMN) dirige la colecta de medicamentos para proveer a esas comunidades afectadas, donde hay riesgo de que aumenten enfermedades respiratorias e infecciones en la piel debido a la humedad. Se tema también un posible brote de coronavirus Covid-19 debido a que las familias debieron evacuarse y ser llevadas a albergues, donde es difícil que sigan las medidas de precaución de contagios.
A pesar de que la dictadura a través de sus instituciones no ha garantizado los equipos, alimento y agua suficiente para los damnificados, ha criminalizado las colectas de las organizaciones sociales. Los lugares para el acopio de la ayuda de la población se mantienen rodeados de policías quienes impiden el ingreso, o les toman fotos y graban videos a las personas.
Ese asedio se mantiene este sábado 7 de noviembre en las afueras de las oficinas de la Unidad Médica Nicaragüense en Managua, donde ante el anuncio de que seguiría la recolecta de medicinas, antimotines están apostados impidiendo el ingreso de personas a la sede.
El presidente de la Unidad Médica, el doctor José Vásquez, dijo a LA PRENSA, que con estas acciones la dictadura «quiere incidir en que desistamos de la colecta de ayuda para nuestros hermanos de la Costa Caribe, pero no lo van a conseguir, vamos a seguir ayudando», afirmó.
Medicamentos para infecciones respiratorias, para atender casos de leptospirosis, diarreas y los tipos de enfermedades que aumentan en estos casos es lo que más se está solicitando. «La población sigue respondiendo, y aunque hay temor por el asedio de la Policía, estamos coordinando la forma en recibir la ayuda», dijo el doctor Vásquez.

Diseñan rutas para llevar donaciones
En Managua la «gente ha sido maravillosa, de la mayoría de los barrios nos han donado sobre todo ropa, como frazadas, zapatos, ropa para niños, camisas, suéteres», afirmó Martha Alvarado, coordinadora territorial de la Alianza Cívica. Antigripales, antiparasitarios y otros tipos de medicamentos también han sido donados.
Para evitar que las donaciones sean arrebatadas por la Policía Orteguista, las agrupaciones de la Alianza Cívica establecieron una red para recogerla de manera segura en cada territorio.
Dolly Mora, de la Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN), explicó que toda las donaciones serán llevadas a las comunidades afectadas por Eta, y para eso se están coordinando con organizaciones religiosas y de la sociedad civil.
«La gente no ha dejado de apoyar, se ha desbordado en la solidaridad que nos ha caracterizado siempre a los nicaragüenses en este tipo de emergencias, que no tiene colores políticos al menos desde nuestra convocatoria», dijo Mora.
La AUN sigue con el llamado a la ciudadanía a que donen lo que les sea posible. «Las redes territoriales han coordinado con productores, microempresarios, gente de los mercados, la solidaridad de las redes sociales es grande, y aunque el régimen ha querido criminalizar la solidaridad porque ellos no han sabido responder ante el sufrimiento en la Costa Caribe», dijo Mora.