Para saber quién ganó realmente la elección presidencial de este martes 3 de noviembre en Estados Unidos (EE.UU.), habrá que esperar algunos días.
Por la complejidad del sistema electoral de ese país, en el cual se vota por correo o presencialmente por anticipado y el propio día del acto electoral, no es sencillo el recuento de votos. Máxime en las condiciones de extrema polarización política y tensión en que se han realizado estas elecciones en EE.UU.
Para los nicaragüenses que viven en el país, y los del exilio, la gran expectativa es qué pasará con la política de EE.UU. hacia la dictadura de Daniel Ortega, en el caso de que Joe Biden, el enconado adversario del presidente Trump, gane la contienda y se haga cargo del poder ejecutivo.
Casi todos los expertos nicaragüenses que opinan en los medios aseguran que con Biden no cambiará esa política de EE.UU., salvo en matices. Dicen que es una política bipartidista, en la que demócratas y republicanos están de acuerdo porque juntos la han diseñado y aprobado; como es el caso, por ejemplo, de la ley Nica Act, que fue aprobada con un amplio consenso en el poder legislativo estadounidense.
Pero también hay opiniones discrepantes. En este sentido el Diario Las Américas, de Miami, publicó el recién pasado domingo 1 de noviembre una información en la cual se dice que el exsenador Christopher Dodd, uno de los más importantes colaboradores de Joe Biden, fue aliado de la dictadura sandinista de los años 80 y en un nuevo gobierno demócrata tendría una influencia significativa.
Dicho artículo recuerda que Dodd votó en el Senado, de manera sostenida, contra la aprobación de ayuda de EE.UU. a los contras que hacían la guerra a la primera dictadura sandinista. En diciembre de 1986, Dodd recibió en Managua, de manos de Daniel Ortega, al estadounidense Eugene Hasenfus quien había sido condenado un mes antes a 30 años de cárcel por combatir al lado de los contras. Hasenfus fue indultado y liberado por los sandinistas, y Dodd, después de recibirlo, fue a los campamentos de la Contra para hablar con el comandante 3-80 (Enrique Bermúdez). Pero este no estaba y entonces lo recibió Mike Lima, otro de los principales jefes de los rebeldes armados. Se supone que Dodd quería convencer al Comandante 3-80 que pusiera fin a la guerra.
Se asegura que si Biden gana la elección presidencial Christopher Dodd tendrá mucha influencia en la política de EE.UU. hacia Nicaragua, la que sería favorable a Ortega. O en todo caso menos dura que la de Trump. Sobre esto The Economist Intelligence Unit, que da seguimiento a la problemática nicaragüense, dijo en un informe de julio pasado citado por Diario Las Américas, que: “Si el candidato demócrata, Joe Biden, ganara las elecciones en noviembre, creemos que Estados Unidos detendrá su campaña de presión en curso”. Se refería a las sanciones impuestas por el gobierno de Trump a la dictadura de Ortega.
Sin embargo, algunos analistas nicaragüenses consultados para este editorial recuerdan que Christopher Dodd también favoreció la celebración de las elecciones libres y transparentes de 1990 en Nicaragua, que sirvieron para poner fin a la guerra y a la primera dictadura sandinista.
En cualquier caso, habrá que esperar para saber quién ganó la elección presidencial del 3 de noviembre, y si fuera Joe Biden, para conocer qué papel tendrá Christopher Dodd en el gobierno estadunidense y cómo será su política hacia la nueva dictadura sandinista de Daniel Ortega.