Las mujeres embarazadas de las zonas rurales siguen siendo las principales víctimas de las muertes maternas que se registran en Nicaragua, hasta el 23 de septiembre de este año se contabilizaban 30 decesos, de los cuales 21 ocurrieron en las unidades de salud, según refleja el Mapa de mortalidad materna.
Si bien en los últimos años se ha visto una disminución de estas muertes (47 en el 2018 y 41 en el 2019), la unidad de salud sigue siendo el lugar donde mayormente se dan estos fallecimientos, siendo Estelí, Zelaya Central y Bilwi los departamentos que presentan mayor índice de casos este año, con tres cada uno.
El mapa de mortalidad materna también revela que de las 30 muertes maternas reportadas hasta septiembre, nueve fallecieron en sus casas, siendo Jinotega (3), la Costa Caribe Sur (2), Nueva Segovia, Bilwi y Las Minas (uno cada uno), los lugares donde se registraron estas situaciones.
Para los especialistas en salud pública, Ana Quirós y Alejandro Lagos, los registros de las muertes maternas es un indicador de cómo está la atención durante el proceso de gestación de la mujer hasta el postparto; y aunque este año las cifras reflejan una disminución, esto debería estar soportado con información más detallada. Los médicos consideraron que debería haber menos decesos tomando en cuenta la propaganda que hace el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo sobre el sistema de salud.
«Hay que ponerle duda a todos estos datos. Llama la atención que mayormente las muertes hayan sido en las unidades de salud por lo que puede significar que la captación es tardía, que no tienen la suficiente capacidad personal y que las unidades no tienen la capacidad técnica y material para atender a las embarazadas», manifestó Quirós.
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Las mujeres con edades de entre 30 y 39 años puntean la lista de muertes maternas (11), seguidas del segmento con edades de 20 a 29 años (10), luego las menores de 20 años (6) y mayores de 40 años (3).
El doctor Lagos, exdirector del hospital Bertha Calderón, señaló que esta situación se ha mantenido por años en la zona rural y que este año se ha visto más afectado por la pandemia del Covid-19. «La muerte materna ha sido un indicador que siempre se ha mantenido en la zona rural y ha sido una de las cenicientas del Ministerio de Salud, la vigilancia y la muerte materna», dijo el galeno.
Mismas causas de muerte
El informe del Ministerio de Salud (Minsa), expone que la principal causa de las muertes maternas se mantiene en hemorragia del embarazo, parto y puerperio (postparto). Los otros motivos: enfermedad hipertensiva del embarazo (preeclampsia y eclampsia), ruptura del útero durante el trabajo de parto, y causas obstétricas indirectas (es cuando la paciente tiene una enfermedad existente antes del embarazo o de una enfermedad que evolucionó durante el mismo).
Los especialistas en salud coincidieron en que hay varios factores que inciden en las muertes maternas, como el acceso a un centro de salud, la falta de medicinas o el número de partos de la mujer, pero que todas estas se pueden prevenir.
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«Estas condiciones ya existentes deben ser identificadas en el control prenatal y haber buscado cómo controlarlas. La hipertensión es controlable, las enfermedades infecciosas son tratables (…) las muertes tienen que ver con la falta de capacidad técnica, la falta de medicamentos y sobre todo, la falta de acceso a exámenes para el control», señaló Quirós.
Por su parte, el doctor Lagos cree que estos fallecimientos son producto de una baja educación sobre la vida sexual y reproductiva. Aunque también consideró que el número de muertes va en dependencia de la captación de las mujeres embarazadas. «Eso está en relación, si usted no tiene embarazada, no tiene muerte materna. No es el número absoluto, lo que nos interesa es el número de embarazadas existentes», expresó.
¿Y las casas maternas?
De acuerdo al proyecto del Presupuesto General de la República de este año, el Minsa tenía como meta captar a 60,881 mujeres en casas maternas. Al respecto, Quirós manifestó que esos números sobrepasan la capacidad de número de albergues, y que estos lugares no tienen las condiciones para recibir a muchas mujeres, por lo que llegan a una sobrepoblación que afecta en problemas de alimentación y atención.
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La especialista en salud señaló que las casas maternas son una buena opción para prevenir, tratar y atender a las embarazadas siempre y cuando estén abastecidas tanto de recursos físicos como humanos. «Una unidad de salud no es solo un edificio, es un edificio con profesionales, equipamiento y materiales de reposición, si no se cuenta con todo esto es una unidad de salud deficitaria», declaró Quirós.
El doctor Lagos destacó que el nuevo coronavirus vino a alterar el orden de las prioridades, por lo que suma a la ya existente problemática de falta de medios de transporte y personal, servicios y medicamentos.