La suspensión del examen de admisión en las universidades públicas de Nicaragua tendrá un «efecto dominó» en la calidad de la educación superior, porque al estudiante no se le evaluarán sus conocimientos y habilidades para la carrera a aplicar, y confirma una vez más que las autoridades de los recintos educativos están sometidos a la línea partidaria del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, consideraron especialistas en Educación.
La presidenta del Consejo Nacional de Universidades (CNU), Ramona Rodríguez, afirmó este 11 de octubre al medio oficialista Canal 13 que las universidades públicas –Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), la Universidad Nacional Agraria (UNA), la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y la Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe Nicaragüense (Uraccan)- no realizarán el examen de admisión para 2021, y el estudiante solo hará en línea un test psicométrico más las notas de cuarto y quinto año de secundaria.
La titular del CNU, quien también funge como rectora de la UNAN-Managua, expresó que aunque se elimine el examen de admisión, la educación superior «no pierde calidad» porque «el examen no es para determinar calidad, es para asignar cupos en aquellas carreras que tienen alta demanda».
Sin embargo, Cefas Asensio, especialista en Educación para el Desarrollo Humano Sostenible, catalogó esta decisión como «un golpe maestro» a la educación superior y enfatizó lo fundamental que es para la universidad pública el examen de admisión, ya que refuerza el proceso de selección del estudiante y porque revela los conocimientos, habilidades, competencia de raciocinio y análisis y nivel de vocación del joven.
«Es un golpe maestro a la educación superior porque se asume (la decisión) en bloque (todas las universidades públicas), al hacerlo en bloque lo que estamos hablando es de un efecto dominó donde se deja ver una línea partidaria, donde todos hacen lo que se ordena. Todas las universidades dicen sí y no hay un sentido de autonomía (…) Es una decisión política que el efecto es demoledor a la calidad educativa», declaró Asensio.
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El sistema de admisión de las universidades públicas se había venido flexibilizando en años anteriores, por ejemplo, la UNAN Managua eliminó el examen de admisión de algunas carreras.
Al respecto, el expresidente del CNU, Ernesto Medina, manifestó que la medida es un «atentado y un retroceso» a la educación de calidad , quien coincidió con que el examen es necesario para mantener el debido proceso de selección porque se beneficiaría al estudiante mejor calificado y por lo tanto, esto arrojaría mejores resultados académicos y mejores profesionales.
Mayor «desgrane de matrícula»
El argumento del CNU sobre esta decisión es que es parte de las «políticas» de los desafíos que ha dejado la Covid-19 en el país, sin embargo, el régimen fue el primero en minimizar el impacto del Covid-19 y en promover las manifestaciones masivas. Ante este escenario, Asensio compartió que las universidades tenían opciones para llevar a cabo el examen de admisión, tomando en cuenta el contexto del país, como exámenes en línea y a distancia.
El especialista en educación señaló que la medida es «populista» y que solo conlleva a que el próximo año haya incremente el «desgrane de matrícula» en las universidades públicas, lo que significa un «derroche de dinero mal invertido», refiriéndose a los fondos que se destina del Presupuesto de la República a este sector.
«Esto sería aumentar el gasto ineficiente porque la asignación (presupuestaria) sigue siendo la misma, pero no hay relación costo-beneficio que vos digas ‘estoy invirtiendo en estos 100 estudiantes que están capacitados porque las pruebas de ingreso me lo garantizan y estos se van a mantener a lo largo de la carrera porque están motivados y preparados para esa carrera’, pero en este caso no va a ser así, porque de cada 100 va a seguir sucediendo que llegan (culminan) 15 o menos (estudiantes) porque hay menos preparación y más flexibilidad», manifestó Asensio.
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¿Buscan ocultar los efectos de la pandemia?
Medina destacó que la función del examen de admisión es dar «un toque de seriedad e imparcialidad» al sistema de selección, porque miden los conocimientos adquiridos en secundaria. El catedrático agregó es es debido a ese test que uno puede medir cómo está la formación de los bachilleres, que cada año revelaban «malos» resultados.
«Los resultados del examen de la UNAN se convertían en un elemento para medir la eficiencia y calidad del sistema educativo con la calidad de los bachilleres que están egresando, y la lectura que había era bajísimos resultados, sobre todo en el examen de matemáticas, que era que los muchachos venían muy mal preparados», señaló Medina.
Docentes de colegios públicos han denunciado que la orientación del Ministerio de Educación (Mined) es aprobar a los estudiantes que se han mantenido yendo a clases pese a una larga ausencia durante los meses más tensos de la pandemia del Covid-19. La comunidad educativa ha subrayado que este año es uno de los «peores» en cuanto a la calidad educativa.
Llamado a jóvenes
Asensio hizo un llamado a los jóvenes a tomar conciencia sobre el verdadero significado de una educación de calidad, y señaló que serán ellos los que «valoren» lo que quieren para su futuro.
“Al abrir las puertas (de las universidades) es una medida populista (del régimen), ‘entren todos porque es un derecho’ pero no les importa que después no terminen la carrera y que hayan gastado el dinero del pueblo, que lo mal inviertan y terminen esfumándose y no se retorne en beneficio social. La juventud debe abrir los ojos, que juzguen si quieren ser buenos o malos profesionales», reflexionó Asensio.
Por su parte, Medina también inquietó a la sociedad a preguntarse el por qué de esta medida y cómo sería el mecanismo de selección de los futuros profesionales de Nicaragua.