Los Bravos de Atlanta están la Serie de Campeonato de la Liga Nacional por primera vez desde la gloriosa época de Greg Maddux, Tom Glavine y John Smoltz en 2001, ahora guiados por los brazos jóvenes de Ian Anderson y Kyle Wright, de quienes no se sabe que tal lejos llegarán, pero que en estos momentos están filosos en los playoffs.
Wright tiró seis entradas de tres hits y ninguna carrera, para vencer 7-0 a los Marlins de Miami y los Bravos completaron una barrida de tres juegos en esta serie.
Wright, un novato de 25 años de edad, se combinó con A.J. Minter, Jacob Webb y Shane Greene para la cuarta blanqueada de Atlanta en cinco partidos en esta postemporada, mientras que Travis d’Arnaud extendió el gran momento que atraviesa con el madero, al conectar dos hits, producir dos carreras y cerrar la serie con promedio de .600.
El novato dominicano Sixto Sánchez era la última esperanza de los peces, en cuya historia nunca había perdido una serie de playoffs. Ganaron tres en 1997 y tres en 2003 para coronarse en ambas oportunidades, y este año dejaron en el camino a los Cachorros de Chicago en la primera ronda.
Los Bravos esperan ahora al ganador de la serie entre Dodgers de Los Ángeles y los Padres de San Diego para disputar el título del viejo circuito y saltar a la Serie Mundial.
Con su sensacional labor, Wright se unió a Anderson como la primera pareja de novatos que en su debut en playoffs consiguen aperturas de seis o más innings sin permitir carrera.
Atlanta llenó las bases sin out en el segundo episodio, pero Sánchez salió de forma espectacular del problema, sin embargo en el tercero fue bombardeado. Hit de Marcel Ozuna impulsó a Ronald Acuña para la primera anotación, doblete de Travis d’Arnaud llevó dos al plato y elevado de sacrificio de Dansby Swanson produjo la cuarta.
Los Bravos agregaron una carrera más en el cuarto y dos en el quinto para sacar rápidamente de juego a los Marlins.
Houston clasifica a palo limpio
Dos cuadrangulares de Michael Brantley, uno de Carlos Correa y otro de José Altuve condujeron a los Astros de Houston a un triunfo 11-6 sobre los Atléticos de Oakland, por quienes Ramón Laureano se fue dos veces a la calle, para la ganar la serie tres juegos a uno.
Estos dos equipos estuvieron explosivos en Dodger Stadium, al coleccionar 12 jonrones cada uno en cuatro desafíos, imponiendo un nuevo récord para una serie divisional con 24. La marca anterior pertenecía a los Yanquis de Nueva York y los Marineros de Seattle, que pusieron en órbita 22 pelotas en la serie de 1995.
El primer bombazo de Laurena fue en el segundo episodio contra Zack Greinke y encontró dos corredores en las bases para abrir el marcador 3-0. Sin embbargo, Brantley tronó con uno a bordo y Correa con dos en circulación para que en un parpadeo Houston le diera vuelta a la pizarra 5-3 en el cuarto.
Laurena, quien descargó un proyectil de 449 pies en su primer turno, conectó otro de 422 en el quinto, de nuevo ante Greinke, para acercar a los Atléticos 5-4, pero el bullpen de los Astros llegó dominante al tirar para dos carreras en 5.1 innings. Carlos Javier fue el ganador en relevo de 2.1 episodios sin anotaciones. Perdió el abridor Frankie Montas.
Los Astros quedan a la espera del ganador de la serie entre Yanquis de Nueva York y Rays de Tampa Bay para la lucha por el campeonato de la Liga Americana, que es la antesala de la Serie Mundial.