El una vez humeante tirador JC Ramírez, es hasta el momento el único pinolero con equipo en las ligas invernales fuera de Nicaragua y apunta a tener nuevamente un rol estelar con los Tomateros de Culiacán, en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP).
Benji Gil, el mánager de los Tomateros, anunció al nica como el segundo brazo en su rotación de abridores.
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Los Tomateros hicieron una conferencia de prensa este martes y Gil reveló su rotación, con Manny Barreda como líder de staff, JC de segundo, Edgar Arredondo de tercero y José Luis Bravo de cuarto.
La LMP será el primer circuito invernal en ponerse en marcha y los Tomateros debutan el próximo 15 de octubre frente a los Algodoneros de Guasave.
De acuerdo al plan de Gil, Ramírez estaría en acción el viernes 16 contra los Algodoneros, en Culiacán. El diestro llegó a México el pasado 3 de octubre.
Para JC será su segunda temporada consecutiva en la LMP. En la anterior, tuvo balance de 4-0 en siete aperturas, con efectividad de 3.48 en 41.1 entradas, 43 hits en contra, incluyendo dos jonrones, más ocho bases por bolas y 29 bateadores ponchados.
JC tiene experiencia jugando en las ligas invernales de Venezuela, con los Tiburones de La Guaria (2013 y 2014), Puerto Rico con los Gigantes de Carolina (2015) y México con los Tomateros en 2016, 2019 y ahora esta campaña.
El nica de 32 años de edad, no lanzó en las Grandes Ligas esta temporada por primera vez desde 2014, un año después de su debut en el mejor besibol del mundo.
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Tras la operación Tommy John a la que fue sometido en 2018 y de la cual regresó tímidamente en 2019, JC ha entrenado duro para recuperar su relampagueante velocidad, que en su mejor momento acariciaba las 100 millas por hora. Desde su regreso ha registrado disparos ocasionales de 94 y 95 mph.
Este año estuvo en el spring training de las Grandes Ligas con los Angelinos y no hizo el equipo, ni tampoco fue incluido en la lista de reserva, y como no hubo temporada de Ligas Menores, entonces no tuvo la oportunidad de jugar, aunque continuó su plan de entrenamiento.
JC perdió velocidad con la operación y entonces debió aprender a sobrevivir con lo que tenía, convirtiéndose en un tirador más pensante. De modo que si reaparece su bola rápida, que se mantenía entre las 96 y 98 millas antes de lastimarse, será un tirador doblemente peligroso, porque ahora también lanza con sabiduría.