A las 2:00 de la tarde de este domingo fue enterrado en el Cementerio de Ciudad Sandino el cuerpo de Juana Mercedes Cárcamo Vivas, de 36 años, quien fue asesinada el 11 de abril, a eso de las 1:00 de la tarde, por su expareja Róger Salinas Pérez, de 45 años, quien luego de cometer el delito se suicidó.
La vela de ambos cuerpos se dio en la misma cuadra, en casas separadas. En la propiedad donde habitaba Cárcamo Vivas se veía ampliamente concurrida, mientras que en la vivienda donde se veló al femicida ni siquiera habían sillas afuera. Los vecinos aseguraron que, prácticamente, fue una vela a puerta cerrada.
Los vecinos del barrio 4 de abril, de Ciudad Sandino, dijeron sentirse consternados por el hecho. Además, explicaron que en horas de la tarde del sábado ambas familias «estaban en pleitos» cuando se llegó a retirar ambos cuerpos.
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El femicidio ocurrió, según un comunicado publicado este domingo por la Policía Orteguista, «motivado por discordias de pareja». Además detallaron que encontraron 4 casquillos de una pistola calibre 32, usada por el femicida para asesinar a su expareja, herir al padre de Cárcamo Vivas y golpear a uno de sus hermanos.
La madre de la mujer, Juana Vivas, apuntó que su hija tenía 4 meses de habitar en su casa y era quien la cuidaba, pues a sus ochenta años padece de hipertensión y diabetes.

“Ella vivía aquí conmigo, tenía cuatro meses de estar viviendo aquí conmigo porque se había venido para acá. Ella no trabajaba. Ella era la que me cuidaba a mí aquí en la casa, porque padezco de diabetes e hipertensión”, aseguró Juana Vivas, de 80 años de edad y madre de la víctima de femicidio.
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La familia también informó el sábado, a través de medios oficiales, que Cárcamo Vivas recibía constantemente amenazas de Salinas, pese a que ya se habían separado.
“Ella ya se había separado de él, pero siempre la venía a buscar. El viernes en la noche él le dijo que se la iba a llevar y el sábado, cuando vino, nos dijo que nos iba a matar a todos”, afirmó Vivas.
Además detalló que el femicida llegó por la mañana del sábado, se fue y regresó solo a matarla. “Le dijo: ´vení hijuela tal por cual que es con vos que quiero hablar’, en eso sacó la pistola y disparó”, lamentó la madre de Cárcamo Vivas.

Vivas aseguró que Salinas primero disparó al aire cuando su hija corrió, luego la jaló del cabello y le disparó.
Los parientes de la víctima intentaron defenderla, pero también resultaron heridos. El padre de Cárcamo Vivas fue rozado por una bala en su ceja derecha. Además, uno de los hermanos de la mujer también fue golpeado por el femicida con la cacha de la pistola.
La víctima de femicidio dejó cinco hijos en la orfandad; cuatro mujeres y un varón. Ninguno de sus vástagos era producto de su relación con el femicida.