El cementerio general de Managua es una vitrina de la situación del resto de camposantos públicos en la ciudad: basura amontonada, tumbas perdidas en la maleza, otras con las cruces y bóvedas quebradas por el vandalismo y restos de cajas de difuntos en los pasadizos.
“Deberían de garantizar un mejor cuido, con buena vigilancia y limpieza constante, no solo para cuando viene el Día de las Madres y Día de los Fieles Difuntos”, se quejó Carlos Darce, quien visita a un familiar en el cementerio general, al menos una vez al mes y es testigo del descontrol en la administración.
Según datos oficiales de la Alcaldía de Managua, el cementerio general tiene una extensión de 39 manzanas, cuenta con aproximadamente 160,000 tumbas y ya no tiene lotes disponibles.
Igual ocurre con el cementerio Oriental porque está descuidado por sus autoridades y no cuenta con lotes disponibles.
Ante esta saturación de espacios en ambos, y solo haber en La puerta del cielo, ubicado en el barrio Milagro de Dios, es que el año pasado se empezó a acondicionar uno en los Laureles Sur con cinco manzanas y en días pasados la alcaldesa Reyna Rueda presentó una iniciativa de normativa para control de los cementerios, que entre otros aspectos consiste en otorgar concesiones para construir cementerios privados.
A propósito de esta propuesta, concejales opositores aprovecharon para señalar que es necesario mejorar el cuido en los cementerios existentes y no limitarse a desarrollar obras en víspera de las visitas masivas por el Día de las Madres y los Fieles Difuntos.
Los concejales esperan que en esta normativa se incorpore un plan para la limpieza y mantenimiento constante de todos los camposantos públicos de Managua.