El Comité de Investigación de Armenia arrestó a tres funcionarios esta semana con base en una pesquisa en curso del Servicio de Seguridad Nacional (NSS) sobre adopciones internacionales ilegales, según trascendió este pasado jueves.
Las autoridades arrestaron a la directora de un orfanato de Ereván, Liana Karapetyan, al director del Hospital de Maternidad, Razmik Abrahamyan, y a subdirector de ese mismo centro asistencial, Arshak Jerjeryan. A los tres se les acusa de conspirar en una supuesta red de adopciones ilegales que separaba a recién nacidos de sus padres y les presentaba como huérfanos a agencias internacionales de adopción.
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Puestos en libertad bajo fianza, están acusados de haber hecho «uso de sus funciones para separar a niños de sus padres en el marco de una trama para obtener sobornos», según el Comité.
El caso de Patvakanian
Suzan Patvakanian cuenta cómo -cuando tenía 16 años- los médicos la obligaron a vender a su bebé. Entonces, y sin saberlo, se convirtió posiblemente en una víctima de dicha red que Armenia está empezando a descubrir e investigar.
De adolescente, Patvakanian se «enamoró locamente» de un hombre cinco años mayor, explica. Tras el nacimiento en 2000 de su hija Stella, sus médicos amenazaron con denunciar al hombre a la policía por corrupción de menores si la joven madre no renunciaba a la niña. «Yo lloraba, no quería hacerlo», explica entre lágrimas. Finalmente, bajo presión del personal médico, aceptó firmar la documentación.
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Los investigadores no han precisado el número de caso, el periodo concernido, ni las sumas en juego, pero Patvakanian y su abogado aseguran que ya hace 19 años, médicos, entre ellos el doctor Abramyan, arrancaban a bebés de los brazos de sus madres para venderlos a padres adoptivos.
Las autoridades parecen querer resolver el problema, y han suspendido todas las adopciones hasta nueva orden. En noviembre, los servicios de seguridad armenios anunciaron el desmantelamiento de una red que había vendido a 30 bebés a italianos entre 2016 y 2018. Las autoridades no han precisado si ese caso está relacionado con el de Abramyan.
Las madres -mujeres que deseaban abortar- habían sido obligadas a llevar a término el embarazo y, después, a abandonar a los recién nacidos. Las autoridades lanzaron la investigación tras recibir varias quejas y constatar que las adopciones por parte de extranjeros eran cuatro veces más numerosas que las de armenios.