Las apariciones de la comisionada general de la Policía Nacional en retiro, Aminta Granera Sacasa, y el exalcalde de Managua, Dionisio “Nicho” Marenco, son unas de las principales novedades que dejó el cuarenta aniversario del Repliegue Táctico de este fin de semana. La presencia de estos no fue casualidad, consideraron analistas.
Aminta Granera fue retirada de la Jefatura de la Policía Nacional a finales de agosto del año pasado, cuando las fuerzas orteguistas ya habían ejecutado las “operaciones limpiezas” que provocaron un baño de sangre en Nicaragua. En el lugar, que Granera ocupó durante 12 años, fue colocado Francisco Díaz Madriz, consuegro de la pareja presidencial.

La última vez que se había visto a Granera fue cuando recién iniciaba la crisis de abril, en el momento que Daniel Ortega retiró el decreto de las reformas a la Seguridad Social que provocaron las protestas en el país. La desaparición de la ex primera comisionada general provocó un sinnúmero de especulaciones, entre ellas, que estaba atemorizada por las propias filas del orteguismo.
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Este sábado, sin embargo, de Granera hay al menos cuatro fotos en las que aparece en la celebración orteguista. Con pañoleta rojinegra e incluso saludando y hasta lanzando besos desde la calle hacia el bus donde se trasladaba la pareja dictatorial.
Para el analista político José Dávila, tanto la aparición de Granera como la de Marenco es un método para recuperar la confianza ante la base política y policial del orteguismo, que estaba quedando reducida a paramilitares, represores y empleados públicos. “Marenco y Granera eran vistos como disidentes sandinistas, pero a la vez gozaban de cierto prestigio (entre la base del FSLN) y al Ortega recuperarlos trata de revertir la desbandada que hay en sus filas de cuadros de base y militantes”, agrega Dávila.

“Estos recuperados (Granera y Marenco) quizás jueguen un rol importante de cara a una transición política que se pueda dar con motivo de las negociaciones para encontrar una solución política a la crisis”, analizó Dávila, quien fue embajador de Nicaragua en el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro.
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Pero además la aparición de Granera coincide con la actual demanda por parte de organismos de derechos humanos de que Estados Unidos la sancione por haber estado detrás de la etapa más cruel de la represión estatal orteguista, que le costó la vida a más de 325 nicaragüenses.
«Amistad rota»
Nicho Marenco, alcalde de Managua por el Frente Sandinista entre 2004 y 2009, también se le vio en la celebración orteguista desde este sábado, en una fotografía junto a Francisco Bautista Lara, ex subdirector y comisionado en retiro de la Policía Nacional. Pero también existen dos fotografías de Marenco saludando al bus donde iba Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En 2008, a pocos meses de dejar la alcaldía, en una entrevista con LA Prensa, Marenco aceptó que la amistad con Daniel Ortega estaba “rota” y que estaba “marginado” de cualquier actividad del Frente Sandinista. Se retiró de la vida pública y política y dejó de ser un cuadro dentro del partido.
