El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), permanece cercado por el perímetro de seguridad que la Policía le amplió al presidente designado por el Consejo Supremo Electoral, Daniel Ortega.
Una cuadra antes de llegar a las instalaciones del Cenidh —yendo de norte a sur— la Policía colocó vallas metálicas que atraviesan el ancho de la vía.
“Es una ciudad secuestrada, es impresionante que antes teníamos ese llamado perímetro de seguridad a dos cuadras (del Cenidh), ahora (son) siete cuadras”, sostuvo la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez.
La Policía amplió el perímetro de seguridad de la residencia Ortega Murillo en El Carmen, dos días después de las protestas de los grupos autoconvocados en el país.
La presidenta del Cenidh consideró que esta disposición se enmarca dentro de la obstaculización y la represión que están siendo objeto no solo los defensores de derechos humanos sino las organizaciones como tal.

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“Están violando la libertad de circulación esto no es perímetro de seguridad, esto es una obstaculización al trabajo de la organismo y a la libre circulación de los que quieren venir a denunciar”, aseguró Núñez.
La defensora de derechos humanos recordó que “el país entero es rehén del empecinamiento de la centralización de poder y el autoritarismo y la dictadura que caracteriza su Gobierno”, afirmó Núñez.
Deben pedir permiso a policía
Todo conductor de vehículo que requiere circular por la calle donde está ubicado el Cenidh o personas que pretenden acceder a los servicios que ofrece ese organismo, están obligados a pedir permiso a los policías que están en el lugar, previo de la obligada pregunta de “¿adónde se dirige?”.
”En primer lugar tenemos que decir quiénes somos y para dónde vamos”, denunció Vilma Núñez.