Víctimas de fuego cruzado

Las autoridades del INSS, tratando de culpar a otros de su administración y responsabilidad en la grave crisis de la institución, incluyen a las empresas médicas previsionales entre las causantes de esa situación. Sin embargo, estas autoridades han pagado normalmente por tales servicios (asumo que si fueran “de maletín” no habrían pagado) y han presionado a sus dueños para que le vendan esas empresas al precio que han impuesto (asumo también que si fueran “de maletín” no las habrían comprado). La incredibilidad de tales acusaciones no amerita explicaciones.

Por su parte LA PRENSA, tratando de señalar corrupción en todos los actos del INSS, ha escogido la compra de Sumédico en US$15 millones, para ejemplificar su acusación. Mientras en la edición de Confidencial del 25 de septiembre del 2016, se reporta la presión que se hacía a los socios de Sumédico para que vendieran, LA PRENSA considera que hubo sobreprecio a pesar de que el INSS pagó por Sumédico, un tercio menos de su valor, que era al menos, US$23 millones. El articulista llega al extremo de indicar pago a cada socio, comprometiendo su seguridad personal.

La actual administración del INSS puede haber cometido muchos errores y fallas. Pero entre ellos no figura la compra de Sumédico al precio pagado, inferior en un 53 por ciento a su valor.

1. La valoración de la empresa se hizo utilizando una metodología basada en el descuento de flujos de caja libre del doctor Aswath Damodaran de New York University (NYU), universalmente utilizada en la valoración de negocios en marcha. Incluye factores como el riesgo país, el riesgo de la industria, etc., y trae a valor presente los flujos proyectados de la empresa. Imagino que si LA PRENSA decidiera vender su empresa, no aceptaría el valor de los edificios y maquinaria como pago por el negocio en marcha. Si bien tales flujos dependen de varios supuestos, los usados en esta valoración fueron sumamente conservadores, mucho menores a algunos datos comprobables, por ejemplo, el porcentaje de crecimiento histórico en ventas: su promedio real fue 22 por ciento de 2011 a 2014 pero para las proyecciones se usó apenas un promedio de 5 por ciento, tasa de crecimiento entonces pronosticado para Nicaragua, muy inferior a la real de Sumédico en esos años.

2. A pesar de que la valoración de la empresa se hizo con una metodología que no contempla el valor en libros de los activos, sino su capacidad de generar flujos, decir que los activos fijos de la empresa eran menores al precio pagado por la misma es incorrecto, los mismos estaban valorados (valor de reposición) por un perito independiente (Capisa) en US$15.6, de los cuales unos US$11 eran de terreno y edificios. Esta misma valoración reconoce el articulista, fue confirmada por el ingeniero independiente Guillermo García Sarria. Los datos presentados por LA PRENSA de23l reporte del ingeniero García solamente señalan esa subpartida, omitiendo del mismo informe los equipos médicos, vehículos, mobiliario de oficina, equipos de informática y tecnología y otros activos que fueron traspasados al INSS y que alcanza el valor de US$15.6 antes citado. Aún si se toma en vez del costo de reposición, su valor actual de los activos, según tales valoraciones, alcanzan los US$14.4. La revalorización de activos se hizo según práctica ordenada por las NIFF.

3. Si bien existía en esa fecha de los estados financieros una desmejora temporal de algunos indicadores financieros de la empresa, dicha desmejora era debida principalmente a tres factores corregibles:

1. La empresa estaba financiando activos a largo plazo (edificios, equipos y mobiliario) con capital propio, generándole un estrés normal en su liquidez, de carácter temporal y excepcional. Si se hubiera financiado con préstamos, la liberación de la liquidez habría sido muy grande.

2. Existía en ese momento una cuenta por cobrar al INSS, erradamente no reflejada, por un monto alrededor de US$700 mil, generada por atenciones a adultos mayores en emergencia, según convenio verbal con el INSS, la cual no estaba registrada en los libros de la empresa debido a que el INSS debía entregar una solicitud de atención por cada paciente para crear la respectiva cuenta por cobrar, lo que sí había hecho el INSS históricamente, pero que cesó de hacer al iniciarse la presión para que Sumédico vendiera, asegurando que se formalizaría al realizarse la venta; ello, a pesar de que la empresa ya había brindado al paciente el servicio e incurrido en los gastos de esta atención médica por tal acuerdo con el INSS. Cada elemento de estas atenciones, está documentado por paciente: días de hospitalización, atención médica brindada, medicinas, etc. Al incluir esa cuenta a los activos circulantes de la empresa, la razón circulante mejora.

3. En su presión por forzar la venta de la empresa el INSS sin autoridad legal para hacerlo, cercenó unos 10,000 afiliados de los 36,000 de la empresa, por lo que los estados financieros analizados presentaban una fuerte disminución en los ingresos a la cual no se había reaccionado con la disminución normal en gastos.
Utilidades: de suprimirse las dietas de los directores (los socios) y sus remuneraciones por los servicios profesionales prestados, las utilidades y el flujo de caja libre de la empresa se multiplican.

4. En definitiva, aún sin usar al máximo la capacidad ociosa de las instalaciones, subiendo de 35,000 a 50,000 pacientes, que fácilmente lo puede hacer el INSS, el plazo de recuperación de la inversión sería de siete años, jamás de cuarenta y dos, como erradamente se afirma.
El autor es abogado corporativo, exsocio de SUMÉDICO.

Opinión INSS Nicaragua archivo
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí