El actor Chuck Norris demandó, el miércoles en California, a fabricantes de dispositivos médicos, bajo el argumento de que su esposa Gena fue intoxicada por la sustancia química utilizada en las resonancias magnéticas. El gadolinio que los médicos le inyectaron a Gena Norris, para mejorar la claridad de su resonancia magnética, dejó a la paciente débil y agotada, con episodios de dolor intenso y una sensación de ardor, de acuerdo con la demanda interpuesta en la Corte Suprema de San Francisco.
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El gadolinio es un metal que se encuentra en los llamados agentes de contraste que se utilizan en muchas resonancias magnéticas. Los estudios han revelado que es retenido por algunos órganos, como el cerebro, huesos y piel.

En más de 300 millones
El Colegio Estadounidense de Radiología dijo el año pasado que los agentes de contraste con base de gadolinio se han utilizado para diagnóstico y tratamiento en más de 300 millones de pacientes, desde finales de la década de 1980, y proporcionan “información médica crucial capaz de salvar vidas”.
En mayo la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) dijo que no encontró evidencia de que el gadolinio retenido fuera dañino. Una agencia de la Unión Europea obtuvo la misma conclusión en julio pasado, pero de igual forma recomendó la suspensión de algunos agentes de contraste de gadolinio, como medida preventiva.
La demanda
El despacho que representa a Norris, Cutter Law, ha interpuesto varias demandas en las últimas semanas a nombre de personas que también afirman que sufren de intoxicación por gadolinio.
La demanda de Norris reconoce que no existe ningún vínculo oficial y público entre el gadolinio y los síntomas que reportaron las personas que creen que su salud ha sido afectada a causa del metal. Pero eso se debe en parte a que no había pruebas de sangre y orina para detección de gadolinio sino hasta hace poco, y a que la mayoría de los médicos no estaban al tanto de enfermedades relacionadas con el gadolinio, más allá de que afecta a personas con padecimientos en los riñones, según la denuncia.
“Uno de los problemas es que es una afección que tiene muchos diagnósticos errados”, dijo Todd Walburg, un abogado de la pareja Norris. La demanda acusa a varios fabricantes de saber los riesgos del elemento sin advertir a los consumidores. Buscan 10 millones de dólares como indemnización, al señalar que los Norris han gastado millones de dólares en tratamientos para Gena Norris.